Estefanía Ferrer, ingeniera química: “un cosmético no puede eliminar una variz”
Cada tipo de variz tiene un tratamiento específico y, aunque no existe un cosmético mágico que las elimine por completo sí mejorar la microcirculación, aliviar la tensión y fortalecer la piel
Las varices aparecen en la cara interna de las piernas, muslos y pantorrillas. (Launchmetrics Spotlight)
Dentro del extenso territorio de las piernas, además de celulitis, piel de naranja, retención de líquidos o estrías, las varices son una de las preocupaciones más extendidas.
Esas venitas que surgen en las pantorrillas y suben hacia el muslo varían en color, forma, longitud y tamaño, de modo que, como ocurre con la celulitis, no siempre se van a tratar del mismo modo. Pero antes que todo eso, lo primero es recordar que, mientras las anteriores problemáticas afectan a la piel, las varices dependen del sistema nervioso.
En realidad, las varices son venas dilatadas y abultadas que no pueden cumplir con en el retorno de la sangre al corazón, de modo que no se tratan de un problema de piel sino de una insuficiencia venosa crónica
Las arañas vasculares y varices aparecen en las pantorillas y los muslos. (Launchmetrics Spotligh)
“Las varices no son una cuestión estética. Son fruto de una alteración del sistema venoso y diferenciar entre los tipos de venas visibles que hay es clave para saber cuándo la cosmética puede ayudar y cuándo es imprescindible acudir al médico”, señala Estefanía Ferrer, ingeniera química y CEO de LICO Cosmetics.
A diferencia de otros problemas, las varices pueden venir acompañadas de molestias como pesadez en las piernas, retención de líquidos, inflamación, dolor o calambre. También hay tipologías y mientras las arañas vasculares no suponen una incomodidad muy grande, “cuando existe relieve o sintomatología, estamos fuera del terreno cosmético. Las varices requieren diagnóstico médico porque implican una alteración funcional”.
Las varices son venas dilatadas con un mal retorno de la sangre al corazón. (Launchmetrics Spotligh)
Tipos de varices
A la hora de clasificarlas, diferenciamos entre:
Arañas vasculares o telangiectasias. Se trata de capilares finos, superficiales. No tiene volumen y su color suele ser rojizo o morado. Este tipo de varices tiene un componente más estético.
Venas reticulares. Su tamaño es mayor, su color es azulado o verdoso y pueden tener relieve. En el caso de las venas reticulares, sí suponen una molestia ya que generan la sensación de pesadez en las piernas y precisan de un tratamiento médico ya que se trata de venas dilatadas por insuficiencia venosa.
Al tratarse de diferentes varices, su tratamiento no es el mismo y, como explica la ingeniera química, “un cosmético no puede eliminar una variz porque no actúa sobre el sistema venoso; su acción se limita a la piel y a los capilares superficiales”, por ello, en el caso de las venas reticulares, quedan fuera del alcance de la cosmética.
Las cremas pueden mejorar la micorcirculación de la piel y la apariencia de las varices, pero no borrarlas. (Launchmetrics Spotligh)
Mientras que para tratar las venas reticulares se precisa de intervención médica a través de procedimientos como la escleroterapia -que consiste en la inyección de esclerosante en la vena dilatada para lograr que sus paredes se peguen hasta que la vena se convierta en un cordón de tejido fibroso que el cuerpo reabsorbe-, el láser vascular que calienta la vena y la hace desaparecer o la termocoagulación por radiofrecuencia que a través de una aguja cierra la vena; para tratar las arañas vasculares, la cosmética puede ser un buen apoyo.
Aunque no eliminan las varices por completo, pueden mejorar su apariencia al mejorar la microcirculación, aportar alivio, comfort, actuar como calmante y también al fortalecer la piel y los capilares, se reduce la probabilidad de que aparezcan nuevas arañas. Un ejemplo es el Relax Hydrogel de LICO.
Relax Hydrogel de LICO.
Se trata de un gel que activa la microcirculación superficial de la piel, alivia la sensación de piernas cansadas y reduce las varices rojizas a través de aceites esenciales de hipérico, ciprés y siempreviva.
Pero sobre todo, gracias a αG Hesperidin, donde entra en el juego la formulación de la ingeniera química, ya que se trata de una molécula que combina glucosa y hesperidina, mejorando la penetración de la hesperidina, lo que se traduce en la mejora la microcirculación al fortalecer las paredes de los capilares y favorecer que la sangre fluya, reducir la inflamación y proteger las fibras que soportan a los vasos sanguíneos y evitando que se rompan los capilares. Todo esto, además de estar formulado con menta arvensis que aporta un efecto de frescor calmante muy agradable.
Dentro del extenso territorio de las piernas, además de celulitis, piel de naranja, retención de líquidos o estrías, las varices son una de las preocupaciones más extendidas.