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¿Se te duerme el brazo o la pierna? Esto es lo que ocurre cuando aparece el hormigueo
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hormigueo en extremidades

¿Se te duerme el brazo o la pierna? Esto es lo que ocurre cuando aparece el hormigueo

Cambiar de postura y cuidar los hábitos diarios, claves para evitar la sensación de “extremidad dormida”

Foto: Expertos explican por qué aparece el hormigueo y cuándo puede ser una señal de alerta (iStock)
Expertos explican por qué aparece el hormigueo y cuándo puede ser una señal de alerta (iStock)

Sentir que un brazo o una pierna “se duerme” es una experiencia común que suele aparecer en el momento más inesperado: viendo una película, trabajando o incluso al despertarse. Esa sensación de hormigueo o pinchazos, que puede resultar incómoda, tiene una explicación médica clara y, en la mayoría de los casos, no reviste gravedad.

Según explica el médico Carlos Bastida, responsable del grupo de Aparato Locomotor de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), este fenómeno recibe el nombre de parestesia. Tal y como recoge 'EFE Salud', se produce cuando “una vez que se ha descomprimido el nervio al cambiar de postura, empieza a emitir señales provocando esa sensación”.

placeholder Expertos explican por qué aparece el hormigueo (Pexels)
Expertos explican por qué aparece el hormigueo (Pexels)

Aunque popularmente se diga que un brazo o una pierna se quedan dormidos, lo cierto es que no es la extremidad en sí la que deja de funcionar, sino los nervios que la recorren. Bastida aclara en 'EFE Salud' que “en realidad la extremidad no está dormida, son los nervios de esa zona los que lo están”, lo que interrumpe temporalmente la comunicación con el cerebro.

Esto suele suceder al mantener una misma postura durante demasiado tiempo. Por ejemplo, al cruzar las piernas o apoyar el peso sobre un brazo, se produce una compresión del nervio que dificulta la transmisión de señales. Además, puede disminuir el riego sanguíneo, lo que agrava esa desconexión momentánea. Cuando se cambia de posición, el nervio se libera y se reactiva de forma brusca.

placeholder Expertos explican por qué aparece el hormigueo y cuándo puede ser una señal de alerta (Pexels)
Expertos explican por qué aparece el hormigueo y cuándo puede ser una señal de alerta (Pexels)

En ese instante, comienza a enviar múltiples señales al cerebro de manera desordenada. “Miles de señales diversas” relacionadas con el tacto, la presión o la temperatura llegan a la vez, y el cerebro las interpreta como hormigueo, pinchazos o incluso pequeñas descargas eléctricas, como resalta 'EFE Salud'.

Lo habitual es que esta sensación desaparezca en pocos minutos, a medida que el nervio recupera su funcionamiento normal. Sin embargo, mantener una postura inadecuada durante mucho tiempo puede tener consecuencias más serias. El especialista advierte de situaciones como la conocida “parálisis del sábado noche”, que puede aparecer cuando una persona permanece dormida en una mala postura durante horas.

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Expertos explican por qué aparece el hormigueo y cuándo puede ser una señal de alerta (Pexels)

En estos casos, el nervio puede verse afectado hasta provocar debilidad o dificultad para mover la mano durante varios días. También existen riesgos asociados a la circulación. Permanecer inmóvil durante largos periodos, como en viajes prolongados, puede favorecer el estancamiento de la sangre en las venas y, en casos extremos, derivar en un coágulo o una trombosis venosa.

Aunque el hormigueo ocasional no suele ser preocupante, hay ciertos síntomas que requieren atención. Si tras cambiar de postura no se recupera la movilidad, aparece pérdida de fuerza, la zona cambia de color o la sensación persiste durante horas o días, conviene consultar con un médico. Además, si este tipo de episodios se repite con frecuencia, podría estar relacionado con problemas como compresión nerviosa crónica, hernias discales o incluso enfermedades metabólicas como la diabetes o déficits vitamínicos.

Sentir que un brazo o una pierna “se duerme” es una experiencia común que suele aparecer en el momento más inesperado: viendo una película, trabajando o incluso al despertarse. Esa sensación de hormigueo o pinchazos, que puede resultar incómoda, tiene una explicación médica clara y, en la mayoría de los casos, no reviste gravedad.

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