Radiografía del club de tenis de Manolo Santana en Marbella: cuentas al alza y un futuro en el aire por su concesión
El recinto deportivo marbellí, vinculado al as de la raqueta, vive una etapa de cambio. Mientras se aclara qué pasará, las cifras y su estructura dibujan el punto en el que se encuentra hoy
"Ha sido el mejor embajador que hemos tenido, que se ganó por mérito propio el ser Hijo Adoptivo de la ciudad y que llevó el nombre de Marbella a lo más alto", deslizó Ángeles Muñoz, alcaldesa del municipio malagueño, sobre Manolo Santana con motivo de su muerte. Parte de ese reconocimiento se cimentó en el club deportivo que lleva su nombre, ligado a su trayectoria y que dirigió durante años. Sin embargo, la concesión administrativa del espacio, vinculada a Rolwim S.A., alcanza esta semana una fecha marcada en el calendario y, por ahora, no se conoce qué ocurrirá con su futuro.
En este contexto, la concesión administrativa adquiere un papel central. El recinto se asienta sobre suelo público y su gestión fue otorgada en los años noventa, en el entorno de Manolo Santana, a través de la sociedad Rolwim S.A. Este tipo de autorizaciones tienen una duración limitada y, tras décadas en vigor, el 2 de mayo llegó a su fin el periodo concesional. A partir de ese momento, corresponde a la administración decidir los siguientes pasos, que pasan por la apertura de un nuevo concurso público, una posible prórroga en las condiciones actuales o incluso la recuperación directa de la gestión del espacio.
Manolo Santana, primer español en ganar Wimbledon, durante un partido. (Gtres)
Con este escenario, conviene detenerse en la situación de la sociedad vinculada a su actividad. Las cuentas reflejan una mejora clara en el último ejercicio. Racquets Club Marbella S.L. cerró 2024 con un beneficio de 173.113 euros, frente a los cerca de 79.700 euros registrados un año antes. Este incremento llega acompañado de un aumento de los ingresos, que pasan de 678.204 euros a 876.938 euros en ese mismo periodo, según la documentación depositada en el Registro Mercantil. Un avance notable tanto en resultado como en volumen de negocio que refuerza la posición económica de la empresa en este momento, con una evolución al alza.
Más allá de las cifras, el modelo de funcionamiento se apoya en una estructura contenida, con un equipo reducido que se mantiene en torno a una decena de trabajadores y sin grandes cambios en los últimos años. Una dimensión limitada que, sin embargo, ha sido capaz de sostener la actividad del club y acompañar el crecimiento registrado en el último ejercicio. Cabe apuntar que al frente de Racquets Club Marbella S.L. figura como administradora única Claudia Rodríguez, viuda del as de la raqueta, quien también ocupa ese mismo cargo en Rolwim S.A., la sociedad vinculada a la concesión del recinto, reforzando así su papel en la gestión del conjunto.
Manolo Santana y Claudia Rodríguez en una foto de archivo. (Gtres)
La incertidumbre sobre el futuro del recinto ha ido acompañada en los últimos meses de movimientos y del interés de distintos perfiles por hacerse con su gestión. Así, han ido apareciendo nombres propios ligados al mundo del tenis, que ven en el club una oportunidad clara de cara a una nueva etapa. Entre ellos, el de Novak Djokovic, muy vinculado a la localidad malagueña, que habría mostrado interés en impulsar un proyecto propio en el recinto. También se ha hablado de Rafael Nadal y varios inversionistas. Vanitatis se ha puesto en contacto con el Ayuntamiento de Marbella, aunque, por el momento, no ha recibido una respuesta oficial.
Así surgió el club deportivo de Manolo Santana
Tras retirarse de las pistas, el tenista y primer español en conquistar Wimbledon, impulsó el Manolo Santana Racquets Club, que con el tiempo se consolidó como uno de los grandes referentes deportivos de la Costa del Sol. Durante años, el recinto gozó de una reputación sólida. Y no solo por sus instalaciones, también por el ambiente que lo rodeaba. Sin embargo, desde su fallecimiento, algunas voces coinciden en que el club ha perdido parte de esa esencia, como reflejan diversas reseñas publicadas en los últimos tiempos. Aún así, y los datos económicos lo avalan, sigue siendo un enclave emblemático dentro del panorama deportivo marbellí.
Como decíamos, han ido ganando peso las críticas de parte de usuarios. "Llevo más de un año apuntada a clases de pádel y los profesores son muy buenos, pero la gestión es un auténtico descontrol: los grupos cambian constantemente y así es imposible avanzar", relata una usuaria. Otros testimonios mencionan un gimnasio "abandonado, con máquinas rotas y sin mantenimiento", aunque valoran la atención del personal. Las quejas se extienden también a la organización de torneos, con comentarios como "nunca había visto algo así" o referencias a precios elevados y una organización "que no estuvo a la altura".
"Ha sido el mejor embajador que hemos tenido, que se ganó por mérito propio el ser Hijo Adoptivo de la ciudad y que llevó el nombre de Marbella a lo más alto", deslizó Ángeles Muñoz, alcaldesa del municipio malagueño, sobre Manolo Santana con motivo de su muerte. Parte de ese reconocimiento se cimentó en el club deportivo que lleva su nombre, ligado a su trayectoria y que dirigió durante años. Sin embargo, la concesión administrativa del espacio, vinculada a Rolwim S.A., alcanza esta semana una fecha marcada en el calendario y, por ahora, no se conoce qué ocurrirá con su futuro.