Todos los detalles de la finca El Molinillo, donde Manuel Lao construye un aeródromo privado
Son más de 4.000 hectáreas de finca, situada en Retuerta del Bullaque, donde se cultivan viñedos, olivos y cereales, y se elaboran vino, aceite y miel bajo su propia marca
¿Qué puede necesitar alguien cuya empresa acaba de comprar el Ritz-Carlton de Nueva York? Pues en el caso de Manuel Lao, descansar en el campo toledano. Tal cual. Por eso el empresario tiene su mayor joya en su finca El Molinillo, en Ciudad Real, el centro de una actividad muy distinta a la que le hizo fortuna.
Lejos del negocio del juego, Lao ha levantado un proyecto ligado a la tierra, con producción agrícola, marca propia y un componente medioambiental que lo define. La finca, de más de 4.000 hectáreas, está situada en Retuerta del Bullaque, en el entorno de los Montes de Toledo y próxima al parque nacional de Cabañeros. Allí se cultivan viñedos, olivos y cereales, y se elaboran vino, aceite y miel bajo la marca Dehesa El Molinillo.
A este modelo se suma ahora un nuevo movimiento que adelanta 'El Español': la construcción de un aeródromo privado dentro de la finca. El proyecto, promovido por Nortia Agricultural, sector agrario del gran holding de Lao, está en fase de información pública. Se prevé la construcción de una pista de unos 1.900 metros, además de hangar y zonas de servicio. Será una instalación de uso restringido, con una operativa limitada, pensada para facilitar el acceso a la propiedad y reforzar su actividad.
Cuando los hermanos Lao vendieron Cirsa, empresa de juegos recreativos que crearon juntos, cada uno fundó su propio imperio. Juan Lao, una empresa que se mantiene en el mismo sector, con ramas en inmobiliaria, y Manuel Lao fundó Nortia Capital, cuya memoria no fincnaiera de 2023, la última que se puede consultar, habla de la magnitud de la ifunca del empresario.
53.000 kilos de uva
Ese año se recogieron cerca de 53.000 kilos de uva, de los que se obtuvieron 28.440 litros de vino, mientras que la almazara procesó alrededor de 500.000 kilos de aceitunas, con una producción de 56.347 kilos de aceite.
El aceite de oliva virgen extra es una de las piezas centrales del proyecto, con variedades como la coratina, reconocida en certámenes internacionales, y una apuesta clara por la producción ecológica. A ello se suman vinos como Nacelcanto y La Rous, además de miel de romero y de alta montaña procedente de las colmenas de la finca.
El Molinillo es producción y también conservación, puesto que la propiedad participa en iniciativas de recuperación del Lince ibérico. En 2017, un ejemplar reintroducido en el entorno, conocido como Mazapán, se asentó en la finca y a partir de aquel momento se reforzaron las medidas para proteger y fomentar el asentamiento del lince ibérico en la finca. Se aumentó la población de conejos, su principal alimento, y el enclave es ya parte clave del proyecto de consolidar la presencia de la especie en la zona.
Juan y Manuel
Manuel Lao decidió reenfocar su negocio tras años en la primera línea del sector del juego a través de su finca. La joya de Manuel Lao, fundador de Cirsa junto a su hermano Juan, de quien se separó empresarialmente en 1997, cuando decidió vender su participación en la compañía de juego. A partir de ese momento, cada uno emprendió su propio camino.
Manuel articuló su actividad inversora a través de Nortia, que tiene muchas ramas, incluída la agrícola; mientras que Juan desarrolló su propio grupo empresarial bajo el nombre de Conei, con intereses principalmente en el juego recreativo aunque también en inmobiliaria y sectores de la restauración.
¿Qué puede necesitar alguien cuya empresa acaba de comprar el Ritz-Carlton de Nueva York? Pues en el caso de Manuel Lao, descansar en el campo toledano. Tal cual. Por eso el empresario tiene su mayor joya en su finca El Molinillo, en Ciudad Real, el centro de una actividad muy distinta a la que le hizo fortuna.