Álvaro Vargas, experto en nutrición, sobre los cacahuetes: "Es completamente falso que sean inflamatorios"
El nutricionista desmonta varias creencias habituales sobre este alimento y defiende su consumo en versiones sencillas: sin freír, sin sal y sin caramelizar
Álvaro Vargas, en un momento de su vídeo sobre los cacahuetes compartido en redes sociales. (Instagram / @alvarovargas80)
Los cacahuetes arrastran una fama contradictoria. Para muchas personas son un aperitivo demasiado calórico; para otras, un alimento que conviene evitar por supuestos efectos inflamatorios. Sin embargo, no todas esas ideas tienen el mismo respaldo y conviene separar el mito de lo que realmente se sabe.
Álvaro Vargas, experto en nutrición, ha abordado este tema en un vídeo compartido en su cuenta de Instagram. “Es completamente falso que sean inflamatorios”, señala, antes de detenerse en algunos de los argumentos que suelen utilizarse contra los cacahuetes.
Uno de ellos es la presencia de antinutrientes. Vargas explica que no son perjudiciales y cita el caso del ácido fítico, al que a menudo se atribuye un efecto negativo. La literatura científica lo presenta con más matices: puede reducir la absorción de algunos minerales en determinados contextos, pero también se ha estudiado por sus propiedades antioxidantes.
El nutricionista también recuerda que, aunque el cacahuete es una legumbre, suele agruparse con los frutos secos por su perfil nutricional. Sobre la idea de que “engordan”, Vargas la matiza: destaca su tipo de grasas, su poder saciante y el gasto energético asociado al propio proceso digestivo.
Una persona sostiene un cacahuete. (iStock)
Otro de los mitos tiene que ver con el acné. En el vídeo, Vargas asegura que no hay evidencia científica que relacione el consumo de cacahuetes con un aumento o empeoramiento del acné. Es una precisión importante, porque muchas veces se señalan alimentos concretos sin que exista una relación directa demostrada.
Su recomendación es sencilla: un puñado al día, siempre que sean sin freír, sin sal y sin caramelizar. También incluye la crema de cacahuete, siempre que sea una versión simple y sin añadidos innecesarios. En cualquier caso, antes de introducir cambios en la dieta, especialmente si existen alergias, patologías previas o dudas concretas, lo recomendable es consultar con un especialista.
Los cacahuetes arrastran una fama contradictoria. Para muchas personas son un aperitivo demasiado calórico; para otras, un alimento que conviene evitar por supuestos efectos inflamatorios. Sin embargo, no todas esas ideas tienen el mismo respaldo y conviene separar el mito de lo que realmente se sabe.