Es noticia
Menú
Iván Barrasa, el joven español al que expulsaron de tres colegios y hoy está en la lista Forbes: "Yo no estaba roto, el sistema educativo sí"
  1. Famosos
ENTREVISTA

Iván Barrasa, el joven español al que expulsaron de tres colegios y hoy está en la lista Forbes: "Yo no estaba roto, el sistema educativo sí"

Con solo 22 años, el cofundador de Roompass habla con Vanitatis de su entrada en la lista 30 Under 30 tras una adolescencia marcada por el rechazo escolar, la programación autodidacta y las ganas de demostrar que se equivocaban

Foto: Iván Barrasa, en una foto cedida. (Cortesía)
Iván Barrasa, en una foto cedida. (Cortesía)

A Iván Barrasa le expulsaron de tres colegios, pasó por siete aulas distintas y un profesor llegó a decirle que acabaría mendigando dinero. Hoy, con 22 años y sin haber pisado la universidad, forma parte de la lista Forbes 30 Under 30 Europe, donde se reconoce a los jóvenes más prometedores del continente. Entre medias, aprendió a programar solo con 13 años, terminó la ESO casi a contrarreloj durante la pandemia y convirtió la incomodidad de no encajar en combustible para avanzar.

Recibe a Vanitatis en el centro de Madrid, en una oficina de no más de 20 metros cuadrados, con esa mezcla extraña entre descaro precoz y ambición de quien lleva años trabajando mientras otros apenas empiezan a preguntarse qué quieren hacer con su vida. Cofundador de Roompass —una plataforma nacida, según cuenta, de la forma más española: entre una cerveza y unas bravas en la mesa de un bar—, Barrasa habla rápido y relativiza el éxito. Pero lo más importante es que ajusta cuentas con un sistema educativo en el que nunca encontró su sitio.

Pregunta. ¿Qué sentiste cuando te enteraste que entrabas en la lista Forbes 30 Under 30?

Respuesta. Me gusta pensar que es una consecuencia inevitable del trabajo. Cuando te empleas a fondo en un proyecto que te gusta, en algo que te hace quedarte hasta las 3 de la mañana, sientes que por fin te lo están reconociendo. Pero aún así, cuando me levanté al día siguiente seguía teniendo los mismos problemas que antes de estar.

P. Eres de los más jóvenes de la lista, ¿da vértigo o valida el trabajo, como has explicado?

R. Valida, aunque creo que llega tarde. Pero me demuestra que, antes o depués, cuando trabajas y te lo mereces las cosas pasan.

placeholder Iván Barrasa, en una foto cedida. (Cortesía)
Iván Barrasa, en una foto cedida. (Cortesía)

P. Llega tarde con 22 años, ¿cuándo esperabas que pasara un reconocimiento de este nivel?

R. Llevo emprendiendo y trabajando desde los 13 años. Es una ilusión que tengo desde los 18 y justo el año que no era mi objetivo, he salido. Tampoco puedo pedir más, sinceramente.

P. ¿Recuerdas cómo fue el momento en el que supiste que estábas dentro?

R. Nadie te avisa, así que mi socio y yo hicimos un estudio de cuando había salido en ediciones anteriores. La noche antes de que se publicara le avisé de que podía ser en unas horas. Estaba durmiendo y me despertó su llamada. No me lo podía creer. Estuve un rato recargando la página por si se habían equivocado.

Cuando TikTok me dijo que no, se me abrió un mundo entero

P. ¿Cómo lo ha vivido tu entorno?

R. Ninguno se lo esperaba. Ni yo mismo. Todos se sorprendieron. Algunos de mis amigos me preguntaron que cómo me había colado en la lista. Es que ahí han salido nombres como Daniel Ek, el fundador de Spotify. Yo no soy nadie a su lado.

P. Es común que la gente achaque al azar, a ese "te has colado", conseguir algunos logros, sobre todo de gente joven. ¿Cuánto componente de suerte y de trabajo hay?

R. Diría un 70% trabajo; un 20% de tiempo, puede no ser el momento idóneo para esa idea o para ti; y luego un 10% de suerte. Tienen que estar los tres elementos y, por desgracia, solo con el primero no se consigue.

P. También hay que contar con otro, los padres. Al ser expulsado de tres colegios, ¿tenían miedo por tu futuro?

R. Lo siguen teniendo a día de hoy (ríe). El año pasado dejé un trabajo estable como programador para lanzarme en este proyecto y no lo entendían. Nunca hubo mucho apoyo. Me castigaban un montón porque no estudiaba nada, que era verdad. Cuando te expulsan y las notas, que es lo más importante para la generación de mis padres, son muy malas, evidentemente se preocupan. Además, terminé la ESO gracias al COVID y me metí en un Grado Medio de Formación Profesional donde un profesor me dijo que terminaría mendigando dinero. Razones les di.

placeholder Iván Barrasa, en una foto cedida. (Cortesía)
Iván Barrasa, en una foto cedida. (Cortesía)

P. Si le tuvieras ahora delante, ¿qué le dirías?

R. Que gracias porque, aunque él no lo crea, me ha hecho llegar hasta aquí. Fue mi gasolina. Si no me hubiera puesto en esa situación incómoda, a lo mejor hubiera seguido estudiando en ese instituto y me hubiera dedicado a las telecomunicaciones en vez de a la informática. Ah, y que espere sentado porque va a ver muchas más cosas de mí (ríe).

P. Ahora lo cuentas con tono optimista, pero ¿cómo vive un niño/adolescente no encajar en el sistema educativo?

R. Con impotencia. No te sientes acompañado por el sistema, pero tampoco por unos padres que no te entienden. Muchas veces me encontraba pensando que ellos no creían en mí porque no hacía lo que se esperaba de un buen estudiante. No tenía las herramientas para enfrentarme a eso. Y yo no estaba roto, era el sistema educativo el que lo estaba.

P. ¿Cómo debería cambiar la educación en España para que no se repita tu situación en el presente?

R. Hay que darle la vuelta entera. El mundo ha cambiado, pero se sigue evaluando igual que hace cientos de años. Empezaría por los exámenes. Es contraproducente que la gente se prepare durante semanas para en un día, en una hora, demostrar su valía. Lo realmente importante deberían ser los trabajos de investigación en equipo. Así se fomentaría el ser autodidacta, que es un factor esencial en el mundo laboral, el saber buscarse las cosquillas.

Un profesor me dijo que terminaría mendigando dinero

P. ¿Había una parte de ti que se sentía que había fracasado por no encajar?

R. No. En la ESO, era consciente de que mis resultados me los estaba ganando porque me interesaba más lo que programaba en casa que aprender a tocar la flauta. Y en la FP, ya pensaba que la valía de una persona no depende de una nota. Además, había encontrado algo más importante: a lo que me quería dedicar. Cuando encuentras ese algo que te hace quedarte hasta las tantas de la madrugada a cambio de nada, sin duda es donde debes estar.

P. ¿Qué les aconsejarías a los niños que están en esa situación ahora?

R. Que no traten de encajar donde no encajan. Que sigan creando cosas, pero que no olviden que los estudios son importantes. Que se esfuercen para sacar aunque sea un aprobado. Vale más alguien con todo cincos y que haya hecho cosas propias, que el que solo tiene ochos y nueves.

P. ¿Y a sus padres?

R. Que confíen en los hijos y, sobre todo, que les dejen vivir su vida. Deben aconsejarles y avisarles de las consecuencias, buenas y malas, pero son ellos los que se tienen, o no, que dar la hostia.

placeholder Iván Barrasa, en una foto cedida. (Cortesía)
Iván Barrasa, en una foto cedida. (Cortesía)

P. Empiezas a programar de forma autodidacta a los 13 años y tu primer proyecto grande llega con 17. ¿Tuviste que madurar antes de tiempo?

R. Sí, pero no sé si fue por necesidad o surgió. Es cierto que el mundo de la informática me ha hecho sentir muy poderoso.

P. Mucha gente sueña con emprender, pero pocos se lanzan. ¿Qué hace falta para hacerlo con 17 años y que salga bien?

R. Para que salga bien, muchísimas cosas [ríe]. La más importante es empezar y para eso solo necesitas agallas. Puedes tener padres ricos, suerte, padrinos… que si no tienes huevos, no haces nada. Yo, por ejemplo, creé este proyecto con 17 años y 100 euros que me dieron por mi cumpleaños..

P. Has mencionado lo de ser "hijo de", ¿te has encontrado mucho con esa etiqueta?

R. En mi caso no lo soy, aunque lo hubiera preferido, no por el dinero, sino por la mentalidad. Puede que me hubiera sentido más entendido.

Hubiera preferido ser "hijo de" por la mentalidad que tienen esos padres

P. En el mundo empresarial supongo que será extraño ver a un chico de 22 años. ¿Cómo te hiciste hueco en un mundo de “adultos”?

R. No he sentido ningún rechazo por mi edad. En este mundillo, cuando alguien detecta que tienes talento, se crea un interés mutuo y no importa. De hecho, cuando más pequeño eres y más talento tienes, es más llamativo.

P. TikTok te rechazó y poco después montaste tu propia empresa. ¿A veces los “no” son regalos?

R. Sin duda. No hubiera desarrollado Roompass. Hubiera sido un trabajo superexigente y no hubiera tenido ganas de emprender. No se me cerró una puerta, se me abrió un mundo entero.

P. ¿Cómo explicarías qué es Roompass para neófitos?

R. Es una aplicación que conecta usuarios y fans con expertos e influencers. La cosa es que en la aplicación puede estar el fundador de Netflix o el de Siri y tu les puedes mandar un mensaje por un precio simbólico, que en muchos casos termina yendo a una causa social; y esa persona te contesta por nota de voz. Es un filtro para que así, esos perfiles, que ven saturados sus mensajes en redes sociales, les lleguen preguntas interesantes porque la gente, si es pagando, se lo curra más. Somos de las pocas empresas que entran en el listado de Forbes, sin ni siquiera haber lanzado la aplicación.

P. ¿Cómo surgió la idea?

R. Como toda buena idea en España, en un bar con bebida y unas bravas. La pareja de mi socio es piscóloga y se abrió un perfil en instagram. Enseguida se le llenaron los mensajes directos de consultas, y, nosotros, que somos emprendedores natos, vimos la idea de negocio.

P. Habéis hablado con los fundadores de YouTube, Tesla o Siri. ¿Qué conversación te cambió más la cabeza?

R. El último. Nos transmitió la idea de trabajo que tienen en Estados Unidos, donde es casi un juego. Ellos tenían un mago, mesa de ping-pong, de billar, se iban de viaje… Es el ambiente de empresa que buscamos.

La valía de una persona no depende de una nota

P. ¿Tienes miedo de que el éxito haya llegado demasiado pronto?

R. Tampoco me considero muy exitoso porque sigo teniendo los mismos problemas que antes de estar en la lista Forbes. En este sentido, parafraseo al cantante Quevedo, que dice aquello de: “Estoy donde quería estar, pero no donde quiero estar”. Siempre queremos más.

P. Pones comillas cada vez que mencionas "éxito". ¿Qué es el éxito?

R. Para mí, es trabajar de lo que quieres, el tiempo que quieras y desde donde quieras. Ahí, sí que me siento exitoso.

P. ¿Dónde te ves con 30 años?

R. Un poco más relajado montando una familia. También me gustaría volver a las aulas. A la FP pública, que es de donde vengo, y enseñar a los alumnos que, aunque seas un mal estudiante, no estás perdido.

A Iván Barrasa le expulsaron de tres colegios, pasó por siete aulas distintas y un profesor llegó a decirle que acabaría mendigando dinero. Hoy, con 22 años y sin haber pisado la universidad, forma parte de la lista Forbes 30 Under 30 Europe, donde se reconoce a los jóvenes más prometedores del continente. Entre medias, aprendió a programar solo con 13 años, terminó la ESO casi a contrarreloj durante la pandemia y convirtió la incomodidad de no encajar en combustible para avanzar.

Forbes Noticias de Famosos
El redactor recomienda