Ana Botín, de los despachos al estadio: la imagen más inesperada junto a su sobrina, Carmen Ballesteros, en un domingo de fútbol
Ana Botín y su sobrina se mezclaron este domingo con los miles de aficionados que apoyaron al Racing de Santander por un objetivo común: el ascenso a la primera división de la Liga de Fútbol
Aunque es una de las mayores fortunas de nuestro país y la única mujer entre los 50 sueldos más altos de España, a Ana Botín también le gusta disfrutar de los pequeños placeres y de su tiempo libre. La presidenta de Banco Santander ha cambiado este fin de semana los despachos por los estadios, dando lugar a una inesperada imagen junto a su sobrina, Carmen Ballesteros.
Las dos disfrutaron el último partido del Racing de Santander, mezclándose con los miles de aficionados que apoyaron al equipo en El Sardinero con un objetivo común: el ascenso a la primera división de La Liga. Los números, de los que Ana Botín sabe mucho, invitan al optimismo y solo faltan unos empujoncitos para conseguir ese ansiado ascenso.
Ha sido la propia Botín la que ha compartido en sus redes sociales un par de fotografías de esta visita al campo, en la que además no faltó un regalo muy especial del equipo: la camiseta con su nombre impreso, de la que presumió para la cámara. En la otra imagen, podemos ver a la presidenta de Banco Santander en la grada, con su sobrina Carmen al lado.
La joven, dedicada por completo a la fundación que gestiona el legado de su padre, Severiano Ballesteros, tiene una relación muy especial con su tía. Con mayoría de hombres en la tercera generación de la familia Botín, Ana pasa mucho tiempo con sus sobrinas y el hecho de que Carmen viva en Cantabria facilita mucho este tipo de planes.
Es una semana muy especial para Carmen Ballesteros, hija del mítico golfista Severiano Ballesteros, ya que este jueves se cumplen 15 años de su fallecimiento. La fecha se recordará con un homenaje en el Estrella Damm Catalunya Championship, dentro del European Tour, y un especial 'dress code': el mismo que le gustaba vestir al golfista los domingos.
De hecho, no faltaba en ese uniforme para su tiempo libre una gorra blanca, con la que vemos a Carmen muy a menudo en sus fotos en redes sociales, donde es muy activa. Un accesorio que se ha convertido casi en su seña de identidad y con el que también la veíamos este domingo en El Sardinero, vibrando con los goles del Racing de Santander con los que están más cerca del objetivo.
Ana Botín, en la fiesta preboda de su sobrina, Carmen Ballesteros. (Gtres)
Mezcladas con el resto del público, aunque en un lugar privilegiado de la grada, Ana Botín se mostró muy alejada del encorsetado mundo bancario, algo más que habitual cuando disfruta de su tiempo libre en Cantabria, donde tiene su refugio familiar y suele disfrutar de vacaciones. Acostumbrada a viajar por todo el mundo, suele ser el lugar elegido para descansar, en lugar de escaparse a lugares más lejanos.
No es nada raro que Ana Botín pase tiempo con sus sobrinos, que además no son pocos. En total, el banquero Emilio Botín pudo celebrar el nacimiento de 19 nietos, incluyendo los tres hijos de su sucesora con Guillermo Morenés. Y, aunque no son muy dados a prodigarse en público, sí hemos podido conocer en los últimos años los planes que de cuando en cuando comparte Ana con algunos de ellos.
El último, con 'Carmencita', como Ana se refiere cariñosamente a su sobrina, la única chica de los tres hijos que tuvieron Severiano Ballesteros y Carmen Botín. Tía y sobrina en un plan inesperado que acabó con final feliz para las dos y que puede serlo aún más de conseguir el Racing de Santander, el equipo de sus amores, su objetivo.
Aunque es una de las mayores fortunas de nuestro país y la única mujer entre los 50 sueldos más altos de España, a Ana Botín también le gusta disfrutar de los pequeños placeres y de su tiempo libre. La presidenta de Banco Santander ha cambiado este fin de semana los despachos por los estadios, dando lugar a una inesperada imagen junto a su sobrina, Carmen Ballesteros.