Kate Middleton acapara todas las miradas en la fiesta de jardín de Buckingham: look blanco roto, lunares y elegancia clásica
Los príncipes de Gales han aparecido en una de las citas más simbólicas del calendario, marcada por el protocolo, los sombreros de ala amplia y la estética aristocrática propia de la realeza inglesa
Cada primavera, los jardines de Buckingham Palace vuelven a acoger una de las citas más simbólicas del calendario de la monarquía británica: las tradicionales King’s Garden Parties. A través de estos encuentros, celebrados durante varias jornadas, la familia real reconoce la labor de miles de personas vinculadas al ámbito social, educativo, sanitario y benéfico. Además, se trata de una celebración marcada tanto por el componente institucional como por el interés mediático que despiertan los miembros de la realeza británica. Y en la segunda recepción del año, Kate Middleton y el príncipe Guillermo han sido algunos de los grandes protagonistas.
Para esta segunda garden party, Kate Middleton ha apostado por un conjunto en tonos blanco roto y negro formado por una chaqueta estructurada con cinturón fino, mangas francesas y botonadura oscura en la parte frontal. Además, la pieza incluye una flor blanca en relieve colocada sobre la solapa izquierda, uno de los detalles que más llaman la atención del estilismo. La princesa ha combinado la parte superior con una falda midi plisada de lunares negros sobre fondo blanco. Como complementos, ha elegido un sombrero bicolor de ala amplia con detalles de tul negro, zapatos nude de tacón y un clutch dorado de textura metalizada.
En cuanto al beauty look, Kate Middleton ha vuelto a mantener la línea natural que suele acompañar sus apariciones públicas. La princesa lleva la melena peinada con ondas suaves y trabajadas, dejando el cabello semirrecogido bajo el sombrero y con algo de volumen en la parte posterior. El peinado, más pulido en la parte frontal y con movimiento en el resto de la melena, acompaña la línea clásica del estilismo. El maquillaje se mueve en tonos neutros, con la mirada intensificada en negro y labios rosados de acabado natural. También destacan los pendientes colgantes de perlas y diamantes.
Por su parte, el príncipe Guillermo ha mantenido la línea clásica marcada por el protocolo de este tipo de recepciones celebradas en Buckingham Palace. El heredero al trono ha lucido un frac negro combinado con chaleco gris claro cruzado, pantalón de raya diplomática y corbata roja estampada, uno de los puntos de color más visibles del conjunto. El estilismo se completaba con zapatos negros y una flor roja colocada en la solapa, siguiendo la estética tradicional británica que suele dominar este tipo de actos organizados por la familia real.
Más allá del carácter institucional del evento, este tipo de recepciones también sirven para reflejar la nueva etapa que atraviesa la monarquía británica desde la muerte de Isabel II. Aunque Carlos III y Camila siguen encabezando las tradicionales garden parties celebradas, los príncipes de Gales han ido ganando cada vez más protagonismo dentro de estos encuentros en los jardines reales. Una imagen que vuelve a repetirse en esta segunda celebración del año, donde la presencia de la nueva generación de la realeza británica continúa despertando un enorme interés mediático tanto dentro como fuera del Reino Unido.
Cada primavera, los jardines de Buckingham Palace vuelven a acoger una de las citas más simbólicas del calendario de la monarquía británica: las tradicionales King’s Garden Parties. A través de estos encuentros, celebrados durante varias jornadas, la familia real reconoce la labor de miles de personas vinculadas al ámbito social, educativo, sanitario y benéfico. Además, se trata de una celebración marcada tanto por el componente institucional como por el interés mediático que despiertan los miembros de la realeza británica. Y en la segunda recepción del año, Kate Middleton y el príncipe Guillermo han sido algunos de los grandes protagonistas.