El gran debut de Elisabeth de Bélgica: su primer acto diplomático en solitario y guiño sostenible de su firma favorita
La heredera ha sido la encargada de recibir a Naruhito y Masako a su llegada al aeropuerto en una misión que la acerca a su papel de futura reina y en la que ha vuelto a confiar en una de sus firmas de cabecera, Maje
La princesa Elisabeth de Bélgica, junto a la pareja imperial de Japón, en el aeropuerto. (Reuters)
La princesa Elisabeth de Bélgica acaba de dar un paso más en su preparación como futura reina. A sus 24 años, la heredera al trono ha protagonizado este sábado su primer acto diplomático en solitario al recibir al emperador Naruhito y a la emperatriz Masako de Japón a su llegada a Bélgica. La pareja imperial pasará los próximos cinco días en el país, aunque su viaje de Estado oficialmente comenzará el próximo martes.
La duquesa de Brabante ha sido la encargada de dar la bienvenida al matrimonio en la base aérea de Melsbroek, situada a las afueras de Bruselas, donde los soberanos japoneses aterrizaron tras concluir su visita de Estado a los Países Bajos. Pese a que en las monarquías europeas es habitual que un miembro de la familia real represente al jefe del Estado en este tipo de recepciones, la elección de Elisabeth para asumir esta misión no ha pasado desapercibida.
La hija mayor de los reyes Felipe y Matilde acaba de regresar a Bélgica después de completar un intenso periodo formativo. Tras un año en la Real Academia Militar, tres cursos en la Universidad de Oxford y dos más en Harvard, la princesa se enfrenta ahora a una nueva etapa en la que combinará su formación personal con una participación más activa en la agenda oficial de la Casa Real.
La princesa con su look reciclado de Maje. (Reuters)
Su primer compromiso diplomático no podía haber llegado en un contexto más especial. La visita del emperador Naruhito y la emperatriz Masako pone de manifiesto los estrechos vínculos que desde hace décadas mantienen ambas familias reinantes. Una relación que comenzó durante el reinado de Balduino y que ha continuado a lo largo de las generaciones hasta llegar al rey Felipe. Con la presencia de Elisabeth en la pista del aeropuerto, la monarquía belga parece querer subrayar precisamente esa continuidad.
Para una ocasión tan relevante, la princesa ha vuelto a confiar en una de sus firmas de cabecera: la francesa Maje. No es la primera vez que Elisabeth recurre a la marca fundada por Judith Milgrom, diseñadora franco-marroquí que creó la firma en 1998 con el objetivo de ofrecer a las mujeres prendas femeninas, elegantes y contemporáneas. De hecho, la heredera belga lleva años incluyendo diseños en su armario oficial, pues su relación comenzó cuando todavía era una adolescente.
En esta ocasión, Elisabeth ha apostado por un conjunto blanco compuesto por un vestido midi de punto calado y un cárdigan a juego, ambas piezas confeccionadas con materiales reciclados. El vestido, valorado en 345 euros, presenta un favorecedor escote cuadrado con tirantes, cuerpo ajustado y falda acampanada, además de delicados motivos bordados a mano que aportan textura y sofisticación sin restar frescura.
La princesa Elisabeth se despide de los emperadores en el coche. (Reuters)
Para completar el estilismo, la princesa ha añadido el cárdigan corto coordinado, una pieza de 195 euros con cuello redondo, mangas cortas y sutiles detalles artesanales. Es un conjunto que está pensado para despedirse del verano. "Esta colección evoca a una mujer entre Saint-Tropez y Cassis, descalza en las callejuelas de un pueblo blanco. Inspirada en los recuerdos de la infancia y los mercados de Provenza, mezcla simplicidad y elegancia. Piezas atemporales que prolongan el verano y anuncian el regreso con ligereza", se puede leer en la página web. Sin embargo, la heredera al trono ha reinterpretado esta visión con acierto.
La visita de Estado de los emperadores de Japón se desarrollará oficialmente entre el 23 y el 25 de junio. Hasta entonces, Naruhito y Masako permanecerán en Bélgica disfrutando de unos días de carácter más privado junto a los reyes Felipe y Matilde. El gran broche llegará con el tradicional banquete de Estado en el Palacio Real de Bruselas, una cita en la que también está previsto que participe Elisabeth y que supondrá otro importante hito en el progresivo desembarco institucional de la futura reina de los belgas.
La princesa Elisabeth de Bélgica acaba de dar un paso más en su preparación como futura reina. A sus 24 años, la heredera al trono ha protagonizado este sábado su primer acto diplomático en solitario al recibir al emperador Naruhito y a la emperatriz Masako de Japón a su llegada a Bélgica. La pareja imperial pasará los próximos cinco días en el país, aunque su viaje de Estado oficialmente comenzará el próximo martes.