Las zapatillas destalonadas de Zara que sustituyen a las sandalias cuando refresca: cómodas y por menos de 9 euros
La silueta abierta por detrás conserva la ligereza del verano, pero cubre el empeine y encaja mejor en esos días en los que la temperatura empieza a bajar.
Las siluetas destalonadas se abren paso como alternativa a las sandalias en los primeros días de entretiempo. (Cortesía / Zara)
Vestirse cuando el verano afloja tiene algo de equilibrio improvisado. Las sandalias siguen en el armario, aunque ya no siempre funcionan desde primera hora; las zapatillas cerradas, en cambio, pueden resultar demasiado pesadas para jornadas que todavía conservan parte del calor.
En ese terreno intermedio aparecen los diseños destalonados, una mezcla entre zapatilla y zueco que ha ido ganando espacio en las colecciones de entretiempo. Zara propone una versión en tejido azul claro, con cordones, punta redonda y una suela engomada de apenas un centímetro.
El talón descubierto aporta ligereza a una silueta que se mueve entre la zapatilla deportiva y el zueco. (Cortesía / Zara)
La forma de llevarlas no exige demasiadas reglas. Funcionan con vaqueros rectos que dejan el tobillo a la vista, pantalones blancos, faldas midi o vestidos camiseros acompañados de una chaqueta fina. También encajan con bermudas largas cuando todavía hace calor, pero el día pide algo más cubierto que una sandalia.
El color rebaja el aire deportivo y permite combinarlas con denim, gris, blanco, beige o azul marino. Frente a otros modelos destalonados más voluminosos, estas mantienen una línea sencilla y ligera, fácil de integrar en looks cotidianos sin que el calzado acapare todo el conjunto.
El diseño destalonado se consolida como una de las alternativas a las sandalias cuando empieza el entretiempo. (Cortesía / Zara)
Su atractivo está precisamente en esa indefinición. Cubren la parte delantera del pie, conservan el talón al aire y resuelven una etapa del año en la que todavía no apetece vestirse de otoño. No sustituyen a unas deportivas técnicas, pero sí pueden ocupar el lugar de las sandalias en desplazamientos cortos o planes informales.
Con un precio de 8,38 euros, encajan en ese tipo de compra que resuelve el final del verano y todavía puede recuperarse cuando regresen los primeros días templados. Su silueta híbrida permite alargar un poco más vestidos, faldas y pantalones ligeros antes de que el armario cambie definitivamente de estación.
Vestirse cuando el verano afloja tiene algo de equilibrio improvisado. Las sandalias siguen en el armario, aunque ya no siempre funcionan desde primera hora; las zapatillas cerradas, en cambio, pueden resultar demasiado pesadas para jornadas que todavía conservan parte del calor.