Los expertos coinciden: estirar a diario podría ayudar a proteger la salud cardiovascular
Este hábito, asociado casi siempre a la flexibilidad y al alivio de tensiones musculares, podría tener un efecto más amplio en la salud de las arterias y los resultados apuntan a beneficios cuando se mantiene en el tiempo
Los expertos recomiendan hacer estiramientos. (Pexels)
Estirar forma parte de muchas rutinas deportivas, pero también puede practicarse sin necesidad de entrenamiento intenso. Ahora, una revisión de varios estudios ha puesto el foco en su posible relación con la salud cardiovascular, concretamente con la capacidad de las arterias para conservar su elasticidad.
Los investigadores analizaron 12 trabajos en los que se estudiaba la velocidad de la onda del pulso, un parámetro utilizado para valorar la rigidez arterial. Este aspecto es importante porque, a medida que las arterias pierden flexibilidad, aumenta la carga que soporta el sistema cardiovascular.
El yoga combina estiramientos con relajación. (Pexels)
La constancia es la clave
Una de las principales conclusiones del análisis es que una sesión puntual de estiramientos no parece suficiente para producir cambios relevantes. Los efectos más interesantes aparecieron cuando la práctica se mantuvo durante varias semanas.
También se observaron mejores resultados cuando cada estiramiento se repetía varias veces y cuando la rutina se realizaba con frecuencia a lo largo de la semana. En algunos de los estudios, las sesiones alcanzaban o superaban los 30 minutos.
Por qué beneficia las arterias
Los científicos creen que una posible explicación está en el endotelio, la capa interna que recubre los vasos sanguíneos. Su buen funcionamiento resulta esencial para que las arterias puedan dilatarse y adaptarse correctamente a los cambios en el flujo sanguíneo.
Otra de las hipótesis apunta al papel del óxido nítrico, una molécula que favorece la relajación de los vasos. Los estiramientos podrían estimular mecanismos relacionados con su producción, aunque los autores recuerdan que todavía hacen falta más estudios para confirmar con precisión cómo se produce este efecto.
Pese a los resultados, los especialistas insisten en que los estiramientos no deben entenderse como una alternativa al ejercicio. Caminar, correr, nadar, entrenar fuerza o montar en bicicleta siguen siendo actividades fundamentales para cuidar el corazón.
Realizar estiramientos o ejercicios sencillos en casa es una de las claves. (Pexels)
Estirar de forma habitual podría funcionar como un complemento sencillo y accesible dentro de un estilo de vida saludable. Su principal ventaja es que no requiere equipamiento específico y puede incorporarse fácilmente a la rutina diaria, siempre como parte de un conjunto de hábitos que incluya actividad física regular, una alimentación equilibrada y el control de los principales factores de riesgo cardiovascular.
Estirar forma parte de muchas rutinas deportivas, pero también puede practicarse sin necesidad de entrenamiento intenso. Ahora, una revisión de varios estudios ha puesto el foco en su posible relación con la salud cardiovascular, concretamente con la capacidad de las arterias para conservar su elasticidad.