De Sídney a las aulas de Oslo: la princesa Ingrid Alexandra arranca las clases en Noruega para estar junto a su madre
Tras saborear la independencia y el anonimato en Sídney, la primogénita de Haakon y Mette-Marit ha decidido regresar a casa para estar al lado de su madre tras el trasplante pulmonar al que tuvo que someterse
La princesa Ingrid Alexandra en la Universidad de Oslo. (Cordon Press)
Día clave para la princesa Ingrid Alexandra. Este lunes, la futura reina ha empezado las clases en el campus de Blindern de la Universidad de Oslo. Y para dar el pistoletazo de salida, ha posado primero ante los medios frente al muro de la Facultad de Ciencias Sociales. Con un estilismo sobrio formado por una chaqueta corta en tono marengo, camiseta blanca básica y pantalones anchos de pana oscura, la joven ha marcado el inicio de una etapa académica muy distinta tras un año disfrutando de la libertad estudiantil al otro lado del planeta.
La princesa, matriculada en la Universidad de Sídney en la carrera de Ciencias Sociales, con especialización en Economía Política y Relaciones Internacionales, ha gestionado un programa de intercambio para cursar sus asignaturas de este semestre en la capital noruega. A su llegada, ha sido recibida por la rectora de la universidad, Ragnhild Hennum, y la decana Anne Julie Semb, quienes han dejado claro que la Ingrid Alexandra estudiará en estricta igualdad de condiciones, exámenes y exigencia que el resto de sus compañeros de aula.
Atrás queda su idilio australiano, en el que la nieta del rey Harald pudo saborear algo tan codiciado para una royal como el anonimato. La propia princesa confesaba en su entorno lo liberador que resultaba pasear entre alumnos de más de 140 nacionalidades sin el peso de la Corona sobre sus hombros. Sin embargo, el destino tenía otros planes y el compromiso familiar ha pesado mucho más que la independencia universitaria.
El convulso momento que vive la Casa Real noruega ha sido el detonante definitivo de este regreso anticipado. Al revuelo mediático provocado por los problemas judiciales de su hermano mayor, Marius Borg Høiby, se ha sumado el delicado estado de salud de Mette-Marit, quien tras el agravamiento de su enfermedad crónica tuvo que someterse a un trasplante de pulmón el pasado junio. Ante este escenario, Ingrid Alexandra no lo dudó: prefirió instalarse a un paso de Skaugum para acompañar a su madre en su larga recuperación y arrimar el hombro en la agenda oficial.
La princesa paseando por el campus de la universidad. (Cordon Press)
Con su vuelta a casa, la primogénita de Haakon y Mette-Marit gana tranquilidad emocional y, además, podrá contar con una mayor visibilidad pública para aliviar la carga institucional de sus padres durante este periodo de transición. Un paso al frente en su camino hacia el trono que compaginará con sus asignaturas y exámenes en la Universidad de Oslo.
Este mismo lunes hemos conocidos que su hermano menor, el príncipe Sverre Magnus, también prepara las maletas para su particular andadura académica fuera de Noruega. El joven vivirá su propia experiencia estudiantil en el Forward College, la misma universidad en la que estudia la infanta Sofía. El joven se trasladará a Lisboa para cursar Administración de Empresas, y como la benjamina de don Felipe y doña Letizia, los próximos años los cursará en París y Berlín.
Día clave para la princesa Ingrid Alexandra. Este lunes, la futura reina ha empezado las clases en el campus de Blindern de la Universidad de Oslo. Y para dar el pistoletazo de salida, ha posado primero ante los medios frente al muro de la Facultad de Ciencias Sociales. Con un estilismo sobrio formado por una chaqueta corta en tono marengo, camiseta blanca básica y pantalones anchos de pana oscura, la joven ha marcado el inicio de una etapa académica muy distinta tras un año disfrutando de la libertad estudiantil al otro lado del planeta.