De aristócrata a ser condenada por asesinato: la historia de Constance Marten, declarada culpable por el homicidio de su hija recién nacida
Junto a su pareja, Mark Gordon, ha sido declarada culpable del homicidio de su hijo, cuando estaba recién nacido, al darse a la fuga para evadir los servicios sociales
La ficha de Constance Marten y su pareja, Mark Gordon, tras su arresto. (Cordon Press)
Dos mundos casi antagónicos confluyeron hace años y se unieron en una dramática relación de amor con catastróficos resultados. Por un lado, Constance Marten, aristócrata británica de familia adinerada. Por otro, Mark Gordon, un hombre con 20 años de prisión a sus espaldas por violación. La pareja ha sido ahora declarada culpable del asesinato de su bebé recién nacido en un caso que tiene completamente conmocionado al Reino Unido.
Ha sido este lunes cuando los dos han sido declarados culpables de homicidio por negligencia grave tras la muerte de su hija recién nacida, Victoria, en el Tribunal de Old Bailey. Es el cierre a una turbulenta historia de negligencia parental, violencia doméstica, y desconfianza sistemática hacia las autoridades, revelado ahora en documentos judiciales inéditos que recoge toda la prensa del país.
La pequeña, fallecida en el invierno de 2023, era la quinta de los hijos de la pareja, que se había conocido en 2014 y casado en Perú en 2016, en una ceremonia que no estaba reconocida por las autoridades de Reino Unido. Los cuatro mayores estaban tutelados por los servicios sociales, algo que la pareja quería evitar con la pequeña, por lo que, recién nacida, emprendieron una fuga por todo el país en condiciones nada adecuadas para un bebé recién nacido.
El duelo por la muerte de la pequeña se extendió por todo el país. (Cordon Press)
Según los documentos judiciales, los cuatro hijos mayores fueron retirados por los servicios sociales entre 2017 y 2022, debido a negligencia médica, incumplimiento de citas y señales de violencia doméstica. Los medios británicos relatan también uno de los momentos más impactantes y complicados de esta relación, que tuvo lugar en 2019, cuando Marten cayó por la ventana de un primer piso mientras estaba embarazada.
Aunque Mark Gordon aseguró que fue un accidente que se había producido mientras arreglaban una antena, la jueza concluyó que, “en el balance de probabilidades”, él causó la caída. Aun así, la pareja siguió junta y poco después emprendió de nuevo la vida nómada, huyendo a Irlanda.
Y es que la vida de la pareja era totalmente itinerante para evitar a las autoridades, que los perseguían por cuestiones relacionadas con el cuidado de sus hijos. Durante años, Marten y Gordon rechazaron controles prenatales, asistencia médica tras el nacimiento de los pequeños y visitas regulares cuando los cuatro mayores ya estaban bajo tutela estatal. A esto hay que añadir suplantación de identidad y varias deudas de alquiler en los diferentes domicilios en los que habitaron.
El detective de la policía Metropolitana explica a los medios la sentencia tras el juicio. (Reuters)
Fue en 2022, tras varios años de procesos judiciales y múltiples incumplimientos de sus deberes parentales, cuando una jueza decretó la retirada definitiva de la custodia de sus cuatro hijos, a pesar de un intento final de la madre, Constance Marten, que no dudó en asegurar que dejaría a su pareja si podía recuperar a los niños.
En septiembre de ese mismo año, Marten se quedó embarazada de nuevo y la pareja comenzó una nueva huida en condiciones muy poco adecuadas. En enero de 2023, con el bebé recién nacido, se refugiaron en una tienda de campaña en los South Downs, en pleno invierno y con un frío extremo que acabó con la vida de la niña. Sus padres escondieron su cuerpo en un cobertizo y continuaron huyendo hasta que fueron capturados por la policía en febrero.
En junio de 2024, Marten y Gordon fueron condenados por crueldad infantil, ocultación del nacimiento y obstrucción a la justicia. La reciente sentencia los declara culpables también de homicidio por negligencia grave, aunque hasta el próximo mes de septiembre no se sabrá cuál es la pena que los tribunales imponen a la pareja.
Constance Marten, con su hija, en una imagen de redes sociales.
Si el caso ya sería impactante sin conocer los perfiles de los recién condenados, el hecho de saber que Constance Marten pertenece a la aristocracia británica lo hace mucho más mediático. Su padre es Napier Marten, que fue paje de la reina Isabel II desde 1973 a 1975, debido a la estrecha amistad que tenía su madre con la monarca. Constance recibió educación en colegios elitistas, pero se distanció de su familia en 2012, después de vivir un tiempo en Nigeria.
Tampoco estaba descalza precisamente en lo económico. Según los medios británicos, Marten tenía acceso a una cuenta tenía acceso a una cuenta fiduciaria familiar, lo que le garantizaba ingresos regulares de miles de libras procedentes de la herencia de su abuela. Una posición monetaria que podría haber dado una vida estable a sus hijos, pero que, junto a su pareja, rechazó para vivir fuera del sistema.
Dos mundos casi antagónicos confluyeron hace años y se unieron en una dramática relación de amor con catastróficos resultados. Por un lado, Constance Marten, aristócrata británica de familia adinerada. Por otro, Mark Gordon, un hombre con 20 años de prisión a sus espaldas por violación. La pareja ha sido ahora declarada culpable del asesinato de su bebé recién nacido en un caso que tiene completamente conmocionado al Reino Unido.