Después de dos años desde que Chiara Ferragni y a la empresa repostera Balocco fueran sancionadas por publicidad engañosa en la campaña solidaria del pandoro 'Pink Christmas,' Chiara Ferragni ya puede respirar tranquila tras el final del ‘Caso Pandoro’. Fue ayer, miércoles 14 de enero, cuando el juez decretó el sobreseimiento del caso por extinción del delito.
“Estamos emocionados. Doy las gracias a todos, a mis abogados y a mis seguidores. Estoy muy feliz, se ha terminado una pesadilla”, fueron sus primeras palabras a la salida del tribunal de Milán mientras se abrazaba a su madre, que no podía contener las lágrimas ante el final de uno de los episodios profesionales más difíciles de su hija. Ahora, 24 horas después de aquel momento, la italiana ha compartido un comunicado en su perfil de Instagram pronunciándose al respecto. “Hoy no celebro una victoria. Hoy cierro un capítulo”.
Chiara Ferragni, a su salida del tribunal de Milán tras quedad absuelta. (Gtres)
La que fuera mujer del rapero Fedez no celebra esta absolución como si fuera una victoria por lo amargo de todo lo vivido durante todo este tiempo. “Estos dos años han sido nada menos que complejos. No porque tuviera dudas sobre mí misma, sino por vivir bajo un juicio continuo, sin poder responder, sin poder explicarme. Esto te pone a prueba de manera profunda”.
“Siempre he asumido la responsabilidad de la publicidad engañosa. Me di cuenta de que había sido un error, y era justo reconocerlo. Lo hice: pagué, corregí, me disculpé”, se reconoce a sí misma.
Fue esto precisamente lo que consiguió una absolución del delito que se le imputaba -una fórmula judicial que no se equipara a una declaración de inocencia-: tras llegar a acuerdos compensatorios con las asociaciones de consumidores que la habían denunciado, lo que también hizo que la acusación inicial de ‘estafa agravada’ pasase a ‘estafa simple’, la ley italiana no puede perseguir esta infracción solo de oficio, lo que deriva finalmente en que se cierre el caso y, consecuentemente, Chiara Ferragni absuelta.
Estos hechos, ocurridos entre 2021 y 2022, ocurrieron “en la cima de mi imagen y de mi trabajo”, se reconoce la propia Chiara. “No había ninguna razón, ni económica, ni sensata, por la que pudiera querer engañar a alguien”, motivo por el cual se jacta también de que este procedimiento haya sido administrativo y no judicial. “Nunca han sido lo mismo. La decisión de ayer no es una 'absolución a medias' como alguien ha intentado creer. Y, si es posible, algo aún más claro: significa que este proceso, tal como se construyó, ni siquiera tenía las condiciones para existir hasta el final”.
Chiara Ferragni, feliz tras quedar absuelta. (Gtres)
Chiara Ferragni parece emitir esta comunicación precisamente para frenar lo que se imagina que vendrá ahora: especulaciones y acusaciones veladas. “No es: 'No sabemos cómo fue', o: 'No había bases para llevar a cabo un proceso penal'". Para ella lo que queda claro después de todo es lo siguiente: “Significa que durante dos años me quedé quieta, expuesta, juzgada, por algo que ni siquiera debería haber tenido este camino”.
La italiana asegura no escribir estas líneas con rabia por todo lo ocurrido o como una revancha, sino como el punto final de esta historia que sin duda ha marcado de manera significativa su vida, personal y profesional. “No lo digo con rabia. Lo digo con conciencia. Con la lucidez de quien sabe que se ha enfrentado a todo sin huir, sin esconderse, respetando la justicia y el silencio, incluso cuando era lo más difícil de hacer. Hoy no celebro una victoria. Hoy cierro un capítulo”.
El caso que marcó el principio del fin de su matrimonio
La pareja durante su boda. (Instagram / @chiaraferragni)
En pleno escándalo, la propia Ferragni se pronunció al respecto, asegurando qué, con todo lo del ‘Pandoro Gate’, Fedez nunca la había apoyado. “Viví siete años de una relación en la que amé sin límites y con toda mi alma (...) Nunca he tenido una pareja abierta. Evidentemente, era así solo para la otra parte, sin mi conocimiento (...) Lamento que, por otro lado, solo fuera una persona de la que burlarse y usar a su gusto”, sentenció.
Después de dos años desde que Chiara Ferragni y a la empresa repostera Balocco fueran sancionadas por publicidad engañosa en la campaña solidaria del pandoro 'Pink Christmas,' Chiara Ferragni ya puede respirar tranquila tras el final del ‘Caso Pandoro’. Fue ayer, miércoles 14 de enero, cuando el juez decretó el sobreseimiento del caso por extinción del delito.