Ni fotógrafo ni chef, el 'full time job' de Brooklyn Beckham es ser el marido de Nicola Peltz: "Se dedica a llevarla en coche"
Una nueva artículo sobre la guerra abierta entre Brooklyn Beckham y su familia añade nuevos datos sobre cómo es su actual vida en Estados Unidos, viviendo bajo el ala de su familia política
El día 4 de marzo, Brooklyn cumplió 27 años. El próximo 17, Victoria cumple 52. Y ambos han celebrado sus respectivos cumpleaños el uno sin el otrodespués de que su relación se fue mermando desde el día en el que se dio el ‘sí, quiero’ con Nicola Peltz y que este 2026 estalló por los aires. “No quiero reconciliarme con mi familia”, escribió el joven en un incendiario comunicado publicado en su Instagram en 19 de enero.
La cronología de los hechos ha vuelto a convertirse en tema de conversación después de que el ‘New York Magazine’ publicase un extenso relato casi minuto a minuto de cómo la relación entre Brooklyn y Nicola, que en su momento los Beckham y los Peltz celebraron el unirse, se convirtió en uno de los dramas de Hollywood que más han dado de qué hablar en los últimos años.
Brooklyn y Nicola, en una de sus últimas apariciones públicas junto a los Beckham. (Gtres)
Brooklyn eligió a su familia política por encima de la de sangre y la razón fueron las malas prácticas de sus propios padres. “Ellos y su equipo han seguido recurriendo a la prensa (...) Recientemente, he visto con mis propios ojos hasta dónde son capaces de llegar para difundir innumerables mentiras en los medios, principalmente a costa de personas inocentes, para preservar su propia fachada”.
La batalla de Brooklyn con los Beckham, en la prensa británica. (Getty)
Los Pletz no son tan mediáticos, pero sí mucho más ricos. “Si bien los Peltz no tienen la notoriedad de sus consuegros, se estima que son casi tres veces más ricos; su fortuna (se estima que su patrimonio neto ronda los 1.500 millones de dólares) hace que la de los Beckham (que ronda ‘únicamente’ los 600 millones) parezca de clase media”, apunta Bridget Read en el artículo. Los Beckham son influyentes mediáticamente, pero los Peltz han construido su fortuna en la discreción, con unos cimientos que no se desmoronan tan fácilmente si un hijo díscolo decide quitarse una supuesta careta impuesta por sus progenitores.
Brooklyn es, como apunta la periodista, mucho más famoso ahora desde que estalló la guerra con sus padres de lo que lo era antes. En cambio, aún hoy en día, no se le conoce oficio (más allá de ser famoso y ‘nepo baby’). Primero intentó seguir los pasos de su padre, pero el apellidarse Beckham no hacía que el balón en los pies se moviese con destreza. Tal y como recogía la prensa allá por 2015: el Arsenal prescindió de él para su equipo sub’16 porque “la dirección deportiva ha concluido que Brooklyn no ha evolucionado como se esperaba de él”.
Brooklyn Beckham, en 2011, jugando en un equipo de Los Ángeles. (Gtres)
Luego lo intentó en el mundo de las artes audiovisuales. En 2016, con tan solo 16 años, fue contratado para fotografiar una campaña de la firma Burberry. Los fotógrafos profesionales pusieron el grito en el cielo al considerar que era una “devaluación de la fotografía”, una falta de respeto hacia el resto de profesionales y “puro nepotismo”, dijo el fotógrafo de moda Chris Floyd para el medio ‘The Guardian’. “Él no lo ha logrado con esfuerzo, lo cual es contrario a lo que representan sus padres”.
Pero sus intentos no se quedaron ahí. En 2017, Brooklyn Beckham publicaba un libroque recopilaba algunas de sus fotografías. ‘What I See’ fue publicado por Penguin Random House y esto encendió de nuevo la llama de las antorchas de los profesionales y su lucha contra el ‘nepotismo’ hecho fotógrafo. La editorial tuvo en su momento que salir en su defensa.
Brooklyn Beckham cuando era fotógrafo. (Gtres)
“Es un libro para adolescentes, realizado por otro adolescente, que aporta a los fans de Brooklyn una visión más íntima de su mundo a través de su única y creativa perspectiva. Las vidas de los adolescentes están llenas de imágenes y sabemos que las fotos de Brooklyn tienen gran calado entre su enorme número de jóvenes seguidores, quienes siguen ávidamente su vida a través de su fotografía. Estamos orgullosos de reunir estas imágenes en un libro por primera vez para esta joven generación”, explicó Francesca Dow, directora jefe de la casa de publicaciones, a ‘The Independent’.
Ese mismo año empezó a estudiar Fotografía en la Parsons School of Design de Nueva York, un prestigioso centro de estudios ubicado en el barrio neoyorquino Greenwich Village, nombrado años anteriores como la mejor escuela de arte y diseño de los Estados Unidos. Un curso en esta escuela puede llegar a costar unos 70.000 euros. En ella estudiaron otros grandes nombres como Bella Hadid, Steven Meisel (fotógrafo de moda para grandes casas como Valentino, Dolce & Gabbana, Versace o Calvin Klein), Carine Roitfeld (la que fuera editora jefe de ‘Vogue París’ durante diez años), el diseñador Tom Ford u Olimpia de Grecia. Brooklyn abandonó sus estudios tras el primer año.
Luego, ya durante su relación con Nicola Peltz, esta le sugirió durante el confinamiento que empezase a compartir contenido en redes sociales mientras cocinaba, convirtiéndose así a ojos del mundo en aspirante a chef. En 2021 tenía ya su propio programa, ‘Cookin' With Brooklyn’, que se emitió en Watch Together, plataforma de Facebook Messenger. ¿Trajo polémica? Por supuesto. El ‘New York Post’ publicó entonces que para llevarlo a cabo hacían falta 62 personas y un presupuesto de 100.000 dólares por episodio.
Por si esto no fuera suficiente, el propio Brooklyn Beckham, en un intento desesperado por dejar de ser el ‘nepo baby’ hijo de los Beckham, participó en la cuenta de un conocido usuario de TikTok que paraba a gente por las calles de Los Ángeles para saber a qué se dedicaban y cómo mantenían su alto nivel de vida del que presumían como si nada en su día a día. Cuando se topó con Brooklyn, conduciendo un coche deportivo McLaren valorado en 1,2 millones de dólares, le preguntó cómo se ganaba la vida y este respondió: “Soy chef”. Con todo lo contado hasta ahora, las risas y la ira estallaron en todo el mundo a partes iguales.
Ahora, tras cumplirse 4 años desde que se convirtió en marido de Nicola Peltz el 4 de abril de 2022, Brooklyn Beckham parece dedicarse precisamente a ser eso, el ‘marido de’. Viviendo en la casa que Nicola compró en 2024 en Beverly Hills valorada en 16 millones de dólares, como apunta Bridget Read, “he oído que principalmente lleva a Nicola en coche”. Es decir, es el chofer personal de la actriz: “Cuando ella viaja para rodar, él la acompaña”.
Brooklyn Beckham y Nicola Peltz en París. (Getty)
Esto no tiene que ser necesariamente malo, apunta también la periodista, ya que Brooklyn -por lo que ella ha podido saber- tiene como prioridad pasar todo el tiempo posible con su esposa. “Alguien que trabajó recientemente con él en un evento me dijo que era muy amable, pero que se marchó en cuanto pudo: El tipo está enamorado. Decía: ‘Tengo que ir a pasar tiempo con mi esposa’”.
Recuperando las palabras que el propio Brooklyn publicó este 19 de enero para acabar con todas las narrativas que se estaban publicando en medios sobre él y su matrimonio: “La idea de que mi esposa me controla es completamente errónea. Mis padres me han controlado la mayor parte de mi vida. Crecí con una ansiedad abrumadora. Por primera vez en mi vida, desde que me separé de mi familia, esa ansiedad ha desaparecido. Me despierto cada mañana agradecido por la vida que elegí y he encontrado paz y alivio. Mi esposa y yo no queremos una vida marcada por la imagen, la prensa ni la manipulación. Todos queremos paz, privacidad y felicidad para nosotros y nuestra futura familia”.
El día 4 de marzo, Brooklyn cumplió 27 años. El próximo 17, Victoria cumple 52. Y ambos han celebrado sus respectivos cumpleaños el uno sin el otrodespués de que su relación se fue mermando desde el día en el que se dio el ‘sí, quiero’ con Nicola Peltz y que este 2026 estalló por los aires. “No quiero reconciliarme con mi familia”, escribió el joven en un incendiario comunicado publicado en su Instagram en 19 de enero.