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Manicura perfecta (y antiestrés) en seis sencillos pasos

Acudir a un centro de belleza a que nos hagan las uñas es un placer exquisito, pero cuando el bolsillo no nos lo permite, podemos optar

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Manicura perfecta (y antiestrés) en seis sencillos pasos
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    Acudir a un centro de belleza a que nos hagan las uñas es un placer exquisito, pero cuando el bolsillo no nos lo permite, podemos optar por una manicura impecable en casa. Una tarea de lo más agradable que además de poder compaginar con buena música, tu programa de televisión favorito o esa película que nunca tienes tiempo de ver, se convierte en el ritual de belleza antiestrés más efectivo y económico que existe. Seas o no mañosa con el do it yourself, te damos las claves para conseguir una manicura perfecta sin levantarte del sofá. El secreto de un esmalte de cine va desde disponer de las herramientas adecuadas a saber darle forma a la uña. Apunta:

    Paso 1: Retirar el esmalte y sumergir las uñas

    Retira el esmalte (si lo hay) de la uña con un algodón y quitaesmalte.

    Depositar el algodón con quitaesmalte sobre la uña y presionar de 3 a 4 segundos antes de retirarlo con un movimiento decidido hacia arriba, sin moverlo hacia los lados. Esto disuelve el esmalte y ayuda a retirarlo mejor, especialmente si se han aplicado varias capas o es un color oscuro.

    Introducir los dedos en un bol con agua tibia jabonosa o con sales durante un minuto.

    No conviene introducir los dedos más tiempo, ya que la uña es porosa y absorbe el agua, hinchándose y aumentando ligeramente de tamaño. Si después se esmalte la uña, esta luego pierde el agua que antes absorbió y vuelve a reducir su tamaño, lo cual hace que el esmalte no ajuste de la misma forma a la uña y salte con más facilidad.

    Son cada vez más los profesionales que para evitar los problemas que conlleva remojar la uña hacen la llamada manicura brasileña o en seco, sin sumergir las manos en agua.

    Si las uñas están amarillentas, frotar medio limón contra ellas durante unos minutos las blanquea eficazmente.

    Paso 2: Cortar

    Utiliza cortaúñas o tijera si el largo es excesivo.

    Conviene cortar las uñas tras haber retirado el esmalte.

    Los cortaúñas de Tweezerman tienen una forma suavemente curvada para seguir con precisión la forma de las uñas, ya sean rectas o redondeadas. Estos artilugios son idóneos para las uñas más gruesas y fuertes, como las de los pies o las masculinas. La amplísima gama de esta marca especializada ofrece calidad, precisión y un resultado impecable.

    Paso 3: Limar y dar forma

    Se debe comenzar con el lado más rugoso de la lima para suavizar y dar forma, usando la cara más fina de la lima para redondear los bordes de la uña.

    Lima siempre en una única dirección para evitar romper o rajar la uña.

    Los pulidores son espléndidos para dar brillo. Su lado más rugoso, el que lima el lecho de la uña, debe usarse con mucha prudencia para no afinar la uña en exceso y dañarla.

    Las uñas de grano 240 son las más adecuadas para limar el borde libre de la uña, ya que no resultan agresivas y proporcionan resultados impecables.

    Paso 4: Empujar y limpiar

    Aplica sobre todas las cutículas un producto para ablandar cutículas. Dejar actuar al menos un minuto. Sumerge las manos brevemente en agua caliente.

    Con las cutículas ya suavizadas, usa el extremo biselado del empujador para retirarlas suavemente. Con el extremo se limpia bajo las uñas.

    Es importante no cortar las cutículas, ya que su fin es proteger su uña y el nacimiento. Las cutículas abiertas o con heridas son una posible fuente de infecciones.

    No se debe empujar las cutículas con demasiada fuerza ni agresividad. Esto puede causar un trastorno llamado paronichia, que se manifiesta en manchas rojas alrededor de las uñas y que puede acabar en una infección causada por una manipulación excesiva. Es preferible empujar las cutículas con mucha suavidad una o dos veces cada día que hacerlo sólo ocasionalmente con demasiada fuerza.

    Es importante cortar los padrastros con una herramienta adecuada, dado que si no, es fácil tirar de ellos y, con ello, arrancar tejido vivo y crear una herida.

    Hidratar las cutículas no sólo suaviza esa zona: también mejora el estado de la uña, especialmente en el área del nacimiento.

    Conviene empujar las cutículas cuando están húmedas (tras lavarse las manos, tras la ducha) o bien hidratadas con un producto específico. Esto las hace más maleables.

    El empujador debe usarse en un ángulo de 45 º respecto a las cutículas.

    Paso 5: Retirar cutículas

    La cutícula es la parte 'muerta' de la piel que rodea la uña, y por ello se puede eliminar sin problemas con los cortacutículas. Sin embargo, no se debe confundir la cutícula con el eponiquio (parte viva que protege la matriz, donde nace la uña) provocando enrojecimiento en la zona y dolor, poniendo además en riesgo la propia matriz, lo que dañaría la uña en su nacimiento.

    Masajea ligeramente las cutículas cada vez que se aplica crema en las manos -o en el cuerpo- ayuda a mantenerlas hidratadas, cuidadas y reduce el riesgo de aparición de padrastros. Usar un producto ablandador de cutículas con regularidad elimina el riesgo de padrastros y las mantiene hidratadas.

    Es importante desinfectar regularmente los instrumentos cortantes para evitar riesgos de infección.

    Paso 6: Acabado

    Suaviza, pule y aporta un plus de brillo con las limas Tweezerman de cuatro caras.

    Para un acabado más sofisticado, aplica el esmalte deseado. Pero no te olvides de los tres pasos de rigor: base, pintauñas (dos capas para una cobertura perfecta) y top coat.

    Un truquito: usar de nuevo una gota de quitaesmalte antes de aplicar el color asegura la retirada de cualquier resto de crema o aceite y alarga su duración.

    A cada uña, su forma...

    Alargadas: Mantén su forma natural, dándole una ligera forma almendrada. Es la forma perfecta para uñas largas.

    Cuadradas: Para suavizar sus líneas, excesivamente rectas, lima y redondea las esquinas para darles forma de media luna y un aspecto más ovalado. Prueba dejar una longitud media.

    De pala o triangulares: lima y reduce la zona central para igualar en la medida de lo posible el borde libre de la uña. Ideal para uñas cortas.

    ...y a cada mano, su tipo de uña

    Para dedos cortos, uñas ovaladas: las uñas ligeramente almendradas alargan visualmente las manos. Es importante que el largo no sea excesivo, o las uñas quedarían descompensadas respecto a los dedos.

    Para dedos gorditos, uñas redondas: déjatelas ligeramente largas (sin caer en el exceso), siguiendo la forma natural de la forma del dedo y ligeramente almendrada. Adelgaza ópticamente las manos más rellenitas.

    Para dedos delgados, uñas cuadradas: una forma recta, ligeramente cuadrada, sin sobrepasar apenas un milímetro la yema de los dedos. Potencia y favorece el aspecto estilizado y fino de la mano.

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