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¡De tapeo por las azoteas! Disfruta de una cervecita con vistas

Ver Madrid, Sevilla o Barcelona desde lo alto no tiene precio. ¿O sí? Lo que vale un cubierto, unas tapas de autor o un cóctel. Te lo tomarás en el tejado.

Foto: El restaurante Tartan Roof, en la azotea del Círculo de Bellas Artes de Madrid
El restaurante Tartan Roof, en la azotea del Círculo de Bellas Artes de Madrid

Y pensar que antes eran privadas y no se podía subir, y quedaban reservadas para sus vecinos y también para los trabajadores afortunados de los edificios históricos más altos. Pero ahora no, ahora son de todos: tuyas, mías, nuestras. Siguen siendo aristocráticas, por eso de la distinción y las alturas, pero han caído en manos del pueblo, al menos, del que puede pagar el precio de sus tapas de autor, su bollería de diseño, sus zumos orgánicos y su carta delicatesen. Hablando de aristocracia, en estas azoteas, donde ya nadie sube a tender la ropa, con dinero o sin dinero (o con muy poco), seguirás siendo el rey. O la reina.

1. ESTÁ EN TODAS LAS POSTALES Y SE PUEDE SUBIR Y HASTA CENAR

Es la Azotea del Círculo de Bellas Artes de Madrid. Y estas son todas palabras mayores, encontrándonos como nos encontramos tan cerca del proverbial cielo de la capital, que ha sido hasta carne de eslogan publicitario. La azotea del Círculo siempre ha sido un ochomil a coronar. Vista desde abajo es tan alta y está en un lugar tan particular que uno solo puede pensar en subir. En ausencia de habichuelas mágicas, escaleras de cuento de hadas o similar, cogemos el ascensor o las muy nobles escaleras para recordarnos a nosotros mismos después, ya arriba y aunque no sea Navidad, lo bello que es vivir. Esta azotea tiene mucho de cine, pero nosotros esta vez nos vamos derechos al espacio gastronómico que es el Tartan Roof, a cargo del chef Javier Muñoz-Calero, que no va a deleitarte con la comida al estilo Galdós, o sea, castiza, sino todo lo contrario: es asiática y sudamericana. C/Marqués de Casa Riera, 2.

LO QUE PUEDES TOMAR: afina el oído porque cuando se trata de una carta de estas características es lo mejor que se puede hacer. Tempura húmeda de cangrejo de concha blanda o kimuchi y polvo de alga nori, o jugo frío de coco y collage de hierbas. Y los cócteles de los dioses, que para algo preside el cotarro la diosa Minerva.

2. POR LOS TEJADOS DEL MADRID MÁS CASTIZO Y ALTERNATIVO

Nos vamos al sur hacia el castizo barrio de Lavapiés, por el lugar donde Atocha se confunde con el Museo Reina Sofía y los domingos piden Rastro y  multitud. La Casa Encendida, que realmente lo está a juzgar por su programación, siempre tan candente, tiene de todo: biblioteca, mediateca, estudio multimedia, laboratorio fotográfico y de radio, tienda solidaria, cafetería y, por supuesto, terraza con vocación underground aunque esté en las alturas. En el mismo lugar donde hay cine de verano de sábado noche y domingos Soundays de culto a la música electrónica, tienes este bar-cafetería de diseño (creado por Pablo Limón). Ronda de Valencia, 2.

LO QUE PUEDES TOMAR: aquí la cosa va de dulce. A saber: helados artesanos, batidos de frutas, bollería y pastelería, refrescos y cócteles. Estamos en LCE, así que podemos esperar cualquier cosa de estas: productos sanos, comercio justo, agricultura ecológica o el fruto de proyectos solidarios.

3. ERA LA COMPAÑÍA DE TABACOS DE FILIPINAS, TIENE NOMBRE DE ISLA Y ESTÁ SOBRE LAS RAMBLAS

Es La Isabela, la terraza del hotel 1898, sí, el año que España perdió Cuba y Filipinas. Es una larga historia la de este hotel: ocupa el edificio que fue la Compañía de Tabacos de Filipinas, se llama como se llama y ha puesto a su azotea el nombre de una provincia filipina, que es también el de la primera ciudad del Nuevo Mundo (hablamos de Cristobal Colón). ¡Como para no subir! En este número de Las Ramblas (109), todo es muy de autor, incluidas las vistas, que llegan hasta el mar. Desde el séptimo piso ya no se oye el bullicio de la calle barcelonesa con más flores. Ah, no hemos dicho nada todavía de la piscina iluminada por la noche, ni de las camas balinesas. No se olvidan.

LO QUE PUEDES TOMAR: las sugerencias del chef son la burguer 1898, con ternera, foie y setas, el micuit de foie al cacao amargo y de cóctel, el Filipinas Long Drink, con ginebra, pepino, piña y jengibre. Se puede comer de tapas o a la carta.

4. ESTO ES EL BARRIO DE SANTA CRUZ Y TÚ ESTÁS DENTRO DE LA FOTO

Esto tiene duende y sabe a cañas y flamenquito. Es, claro, el barrio con más solera de Sevilla, el de Santa Cruz, y que nos perdonen Triana y los trianeros. Todo lo verás desde lo alto del Hotel Fontecruz, desde su terraza, que es el restaurante & bar Morrison’s. Te parecerá que la Giralda casi se puede tocar y tendrás a toda la ciudad, que es mucha ciudad, a tus pies. Estás en un hotel que peca de chic y elegante, que fue un edificio, como tantos, histórico: las Escuelas Francesas, y en el que podrás disfrutar de muchas cosas a la vez. Tiene piscina exterior, solárium, hamman, y te darán masajes. C/Abades, 41.

LO QUE PUEDES TOMAR: puede que vengas pensando en el salmorejo y el rabo de toro, lo más tradicional, y tenerlo lo tendrás, aunque modernizado. Esta cocina, tapas incluidas, es de autor; la firma Ángel Ramírez. Hay carpaccio de ternera, boletus y piñones, y tartar de salmón y lima. Cenarás como dentro de una postal.

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