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El outing emocional de Carlota Casiraghi: el trauma por la muerte de su padre, Stefano Casiraghi, su papel como madre y la inquietud
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REALEZA MONEGASCA

El outing emocional de Carlota Casiraghi: el trauma por la muerte de su padre, Stefano Casiraghi, su papel como madre y la inquietud

La hija de Carolina de Mónaco, en los últimos días, con motivo del lanzamiento de 'La grieta', ha abordado temas que, hasta ahora, había preferido no tratar públicamente

Foto: Carlota Casiraghi, en una imagen reciente. (Cordon Press)
Carlota Casiraghi, en una imagen reciente. (Cordon Press)

Carlota Casiraghi siempre ha mantenido una relación muy concreta con la exposición pública: presente, pero distante. No ha tenido problemas en conceder entrevistas. Tampoco en participar en debates culturales. Eso sí, rara vez ha permitido que la conversación derivara hacia lo autobiográfico. Hasta ahora, su discurso, centrado en el pensamiento, la cultura y la reflexión intelectual, funcionaba, a su vez, como una forma de protección. De ahí que, con la publicación de su libro, ‘La grieta’, resulte llamativo el tono de algunas de sus intervenciones recientes, donde, sin abandonar esa misma coherencia, empieza a incorporar una mirada más personal.

Incluso no ha tenido ningún problema en explicar cómo vivió la pérdida de su padre, Stéfano Casiraghi, a causa de un accidente marítimo cuando era apenas una niña. También cómo esa ausencia marcó su forma de estar en el mundo. En entrevistas recientes ha contado que la escritura —cartas, diarios, lecturas—, se convirtió en un refugio y, de alguna forma, una manera de convocar a los ausentes. Y lo que más llama la atención es que no ha tenido reparo en hablar de que este deceso marcó su infancia. Más bien ha relatado que vivió, durante un tiempo, en una "burbuja melancólica".

placeholder Carlota Casiraghi visita su editorial para descubrir su nuevo libro. (editions_julliard)
Carlota Casiraghi visita su editorial para descubrir su nuevo libro. (editions_julliard)

También, en estos días, ha hablado de la maternidad. Un terreno que hasta la publicación de 'La grieta' solía dejar en un plano más general. En su entrevista en la radio francesa 'RTL Matin', con Marc-Olivier Fogiel, Carlota Casiraghi se definió como una madre que espera ser "suficientemente buena". Pero no solo eso. Partiendo de esa premisa, puso el foco en lo que llama "el mito del amor maternal", que, según dijo, "pesa mucho". La royal explicó que "el amor de una madre lo es todo" y que no hay que minimizarlo, pero a la vez señaló que alrededor de la maternidad sigue habiendo "muchos tabús” y “mucha culpa".

En esa misma conversación, Carlota Casiraghi habló de ansiedad y de un impacto físico y psicológico real en esta etapa. También señaló que alrededor de la maternidad sigue habiendo "mucha vergüenza". Cuando Marc-Olivier Fogiel le devolvió la pregunta —si de verdad se veía como una madre "suficientemente buena"—, respondió sin rodeos: "Intento hacer lo mejor que puedo con lo que soy". La hija de Carolina de Mónaco apuntó que la imperfección es inevitable y terminó llevándolo a lo básico: "Lo que importa es el amor y el cariño".

placeholder Carlota Casiraghi (Gtres)
Carlota Casiraghi (Gtres)

No es casual que este cambio se produzca ahora. La publicación de 'La grieta' ha actuado como marco de un discurso que, hasta el momento, Carlota Casiraghi había mantenido en un plano más abstracto. El libro no es una confesión ni un ejercicio autobiográfico, pero sí abre la puerta a hablar de fragilidad, pérdida y maternidad desde un lugar menos teórico. Por eso, en las entrevistas ha concedido con motivo de su lanzamiento, esas ideas dejan de estar solo en el texto y pasan a ocupar el centro de la conversación pública.

Lo relevante es que lo emocional no aparece de golpe ni como una revelación calculada. Lo hace a partir de lo que ya estaba escrito. Carlota Casiraghi no entra en detalles ni se expone sin control, pero deja que la experiencia personal asome en su discurso. Algo, hasta el momento, poco habitual en ella. Solo hay que leer o escuchar esas entrevistas para entender que, en sí, no hay dramatismo ni voluntad de confesión. Lo único hay es una distancia menor entre lo que piensa y lo que está dispuesta a decir en público. Y es ahí, en ese paso del libro a la entrevista, donde puede entenderse este momento como un outing emocional.

placeholder Carlota Casiraghi en el desfile de Chanel. (Gtres)
Carlota Casiraghi en el desfile de Chanel. (Gtres)

Quizá, para muchos, este cambio no es tan significativo. Pero hay que tener en cuenta que la familia Grimaldi ha estado marcada por la contención. La exposición emocional directa nunca ha formado parte del relato habitual. Más bien, se han inclinado por preservar una separación entre la vida privada y la institucional. Cuando han intervenido ha sido para acotar informaciones. El propio Alberto II de Mónaco salió en su día a desmentir una posible crisis matrimonial, pero sin entrar en grandes detalles. Algo similar ocurrió con Charlène de Mónaco, que decidió hablar públicamente de su estado de salud tras meses de ausencia. Ambos fue para acallar rumores.

Carlota Casiraghi siempre ha mantenido una relación muy concreta con la exposición pública: presente, pero distante. No ha tenido problemas en conceder entrevistas. Tampoco en participar en debates culturales. Eso sí, rara vez ha permitido que la conversación derivara hacia lo autobiográfico. Hasta ahora, su discurso, centrado en el pensamiento, la cultura y la reflexión intelectual, funcionaba, a su vez, como una forma de protección. De ahí que, con la publicación de su libro, ‘La grieta’, resulte llamativo el tono de algunas de sus intervenciones recientes, donde, sin abandonar esa misma coherencia, empieza a incorporar una mirada más personal.

Carlota Casiraghi Familia Real de Mónaco
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