Hacerse contouring en la oreja, el nuevo truco de Instagram para hacerte un lifting sin pasar por quirófano
En medio de la oleada de minilifting que está invadiendo los rostros de Hollywood, una empresaria rusa ha creado el maquillaje con el que lograr el mismo efecto, maquillando la oreja
Como si de un peircing en el inico del lóbulo se tratara, el contoruing de oreja es un trazo de maquillaej muy sencillo pero con un resultado efecto lifting (sin cirugía). (Launchmetrics Spotligth)
A partir de cierta edad, además de buscar una piel más luminosa -y libre de manchas-, una de nuestras mayores preocupaciones está relacionada con la flacidez.
No es casualidad que, el nuevo lifting de moda, el deep plane, responsable de la reaparición con rostros sublimados de Anne Htahaway o Emma Stone, se haya convertido en la obsesión estética del momento.
La operación responde a la demanda generalizada de lograr un rostro más estirado y, entre otras cosas, una línea de la mandíbula más definida. Gracias a Instagram, ahora sabemos que si no tienes el dinero para realizarlo o te aterra la idea de meterte en un quirófano, aplicar un toque de maquillaje en la oreja puede ayudarte a conseguir el mismo efecto.
El trazo del contorno se realiza en la unión del rostro con el lóbulo. (Launchmetrics Spotlight)
El truco lo hemos aprendido de la empresaria Natalia Shik que, en un clásico tutorial de maquillaje de contouring en el que llenaba su rostro de líneas marrones, realizaba un curioso paso. La rusa aplicaba con un pincel fino un poco de su contorno en crema al final del ángulo de la mandíbula, concretamente en la zona de la oreja.
Primero pinzaba el lóbulo de la oreja con la yema de los dedos y lo separaba del rostro. Era entonces cuando, con un pincel plano pequeño, como los que se suelen utilizar para el corrector, aplicaba el contorno marrón en el hueco bajo el lóbulo, en una línea firme que seguía recta que continuaba su trazo siguiendo la forma de la mandíbula.
A continuación, con los propios dedos, difuminaba el trazo, de modo que este se convertía en un sombreado con el que, efectivamente, el rostro parecía realzarse, como si se hubiera sometido a un lifting. La mandíbula también parece mucho más definida.
Otra opción es aplicar el contorno solo en ese hueco bajo la oreja, sin continuar el trazo hacia la mandíbula. De este modo se crea un sombreado sutil, especialmente efectivo al combinarlo con una coleta o un moño altos, en los que la nuca queda despejada y el lifting óptico es más potente.
Al difuminarlo, el trazo queda imperceptible, de modo que parece la propia sombra de la oreja o, como en el contouring de toda la vida, simplemente desaparece en contraste con la piel más clara del rostro. Sea como fuere, lo cierto es que se trata de un truco muy interesante y nos vuelve a llamar la atención sobre esta importante zona del rostro, las orejas.
En los últimos años, intervenciones como la de cerrar los agujeros de la oreja o infiltrar ácido hialurónico en los lóbulos se han popularizado, hasta convertirse en algunos de los más demandados en los centros de medicina estética. Pero el mundo del maquillaje hace tiempo que se fijó en esta zona del cuerpo.
Hace 10 años, por ejemplo, sobre la pasarela vimos cómo se pintaban los lóbulos de las orejas de las modelos en los desfiles de Louis Vuitton o Anthony Vaccarello, tendencia apoyada por maquilladoras como Violette Serrat o Diane Kendal y que, en muchas ocasiones, tenía como finalidad llamar la atención sobre los pendiente.
En esa misma línea, otra tendencia de belleza puede ser la de aplicar iluminador en las orejas. En este caso, la zona en la que se deposita el producto es más alta, normalmente en el área de los cartílagos y no se busca un efecto natural sino crear fantasía. Simplemente, tras aplicar el iluminador con una brocha, puedes aplicar el sobrante sobre la parte ata de la oreja, logrando una iluminación en ráfaga.
Peor más allá de que la nueva área de influencia sean las orejas, el truco de aplicar el contorno en esa zona para lograr un lifting se posiciona como una verdadera genialidad.
A partir de cierta edad, además de buscar una piel más luminosa -y libre de manchas-, una de nuestras mayores preocupaciones está relacionada con la flacidez.