Árnica, el remedio natural que los médicos recomiendan después de un tratamiento estético o una intervención quirúrgica
Si conoces la árnica, sabrás de sus propiedades para reducir los morados tras un golpe, sin embargo, sus propiedades la convierten en una planta útil también para la medicina estética
Tras un tratamiento médico estético como la infiltración de ácido hialurónico, neuromoduladores, hilos tensores, a pesar de que sean mínimamente invasivos, la piel se se inflama y pueden aparecer hematomas. Es por ello que el propio médico recomienda un tratamiento a seguir en los días posteriores.
Del mismo modo, pero aquí sí con pautas más estrictas, tras una intervención quirúrgica el doctor dictamina curas y procedimientos para que la recuperación sea más rápida y segura y los resultados sean los esperados.
En estos tratamientos para desinflamar la piel y reducir los hematomas, uno de los ingredientes que se suele colar es el árnica, una planta utilizada desde hace siglos, precisamente para reducir la hinchazón, acelerar la cicatrización o estimular la circulación, cualidades todas ellas que no pasan desapercibidas por la medicina estética.
“En medicina estética lo usamos sobre todo por su capacidad para reducir los hematomas, disminuir la inflamación y edema, todo ello acelera la recuperación visual del paciente” señala el doctor Sergio Quintero, médico estético KOL Endolift® y fundador de Elegance Medical, que también recalca que la evidencia científica es variable y no concluyente al respecto por lo que se puede utilizar como un complemento útil, pero sin llegar a ser el eje del tratamiento.
Según el doctor Quintero, algunas de las propiedades del árnica que resultan interesantes en estas situaciones, como es el momento postquirúrgico, son la antiinflamatoria, la antiedematosa ya que reduce la hinchazón visible a limitar la extravasación de líquidos, además de mejorar la microcirculación lo que favorece la reabsorción de hematomas. Pero el árnica también tiene propiedades anaglésicas que ayudan a reducir las molestias tras la intervención, a la vez que tiene una acción antimicrobiana con la que se reduce el riesgo de infección.
Sin embargo, que sea efectiva no significa que todo valga y que con aplicar cualquier producto con árnica se consigan minimizar las molestias tras un tratamiento médico estético o una intervención quirúrgica. A la hora de utilizar un producto con árnica, la recomendación es no hacerlo nunca sobre una herida abierta.
En el caso de que haya puntos, cortes o costras, depositarlo en las zonas preiféricas, no encima de la herida y aplicarlo solo sobre la piel que esté íntegra. Sobre el cómo, el experto advierte que basta con aplicarlo dos veces al día con masaje suave. Otro detalle importante es que “la clave no es ‘que lleve árnica’, sino que tenga el vehículo adecuado y la concentración correcta”, como matiza el doctor Quintero.
Se diferencian tres tipos de productos: los homeopáticos que, aunque son muy seguros, su eficacia es menor, los fitoterapéuticos (extracto real) fórmulas más puras que, aunque son más efectivas, tienen un mayor riesgo de irritación y por último, los cosmecéuticos bien formulados que, en este caso, “suelen tener concentraciones controladas, están asociados a activos calmantes como pantenol, centella asiática… Por lo que suelen demostrar mejor tolerancia cutánea”.
Por ejemplo, en el cado de tratamientos faciales, en los cuales es útil tras rellenos, toxina botulínica, láser o cirugía facial, el doctor recomienda fórmulas muy ligeras para evitar oclusión o irritación. A nivel corporal, se suele recomendar tras liposucciones, cirugías corporales o traumatismos.
“En mi opinión creo que el árnica no sustituye al drenaje linfático, ni a los protocolos médicos, ni los tratamientos antiinflamatorios pautados pero puede ser una herramienta interesante en el postoperatorio, especialmente para mejorar la recuperación visible (hematomas e inflamación), sin esperar una respuesta milagrosa”, sentencia el experto.
Aceites y bálsamos con árnica
Tanto si las propiedades del árnica te han interesado como aliado tras un tratamiento médico estético como si ya lo conocías y es tu remedio de confianza de cara a los clásicos golpes y nunca falta en tu botiquín, ahí van algns imprescindibles con árnica.
El Aceite de Árnica de Marnys tiene quizá uno de los formatos más cómodos para su uso ya que se trata de un aceite seco que se aplica en spray, de modo que no hay riesgo de que se pierda producto y su absroción es rápida.
Otra opción es la Biopomada de Árnica de Aboca, con árnica liofilizada, hipérico y menta, de modo que,a demás de desilfalamar y reducir los hematomas, también logra un efecto refrescante y calmante con una absorción inmediata. Deja la piel hidratada y suave gracias a la mucílagos de Altea
También en formato aceite y también con un difusor que facilita enromemente su uso, encontramos el Aceite para masaje con Árnica de Weleda, que también lleva extracto de hojas de abedul para drenar y activar el metabolismo de la piel y aceites esenciales naturales de lavanda y romero que consiguen un efecto térmico que calienta el músculo y favorece la relajación.
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Tras un tratamiento médico estético como la infiltración de ácido hialurónico, neuromoduladores, hilos tensores, a pesar de que sean mínimamente invasivos, la piel se se inflama y pueden aparecer hematomas. Es por ello que el propio médico recomienda un tratamiento a seguir en los días posteriores.