Microneedling médico: por qué el sangrado controlado es la clave para una regeneración total de la piel
Sangrado profundo y microagujas son la base del microneedling médico que has visto en las redes sociales y que consigue estimular la producción de colágeno para mejorar la firmeza y reducir las cicatrices
El microneedling médico estimula la piel mediante microagujas. (Launchmetrics Spotlight)
El microneedling se ha convertido en uno de los tratamientos medicoestéticos más populares. Lo habrás visto en redes sociales, recomendado por celebrities, dermatólogos o incluso puede que lo hayas probado en tu piel.
Sin embargo, su mayor popularidad siempre se relaciona con los ingredientes con los que se combina y que penetran con los microcanales que estas microagujas crean en la piel, pero los usos y beneficios de la piel son muchos más.
Puede que hayas visto tratamientos de microneedling en los que el rostro de la paciente aparece ligeramente ensangrentado como consecuencia de la acción de las agujas, una imagen muy llamativa pero que responde a una práctica médica, pautada por profesionales y con resultados comprobados, el microneedling de grado clínico.
En el microneedleling médico, a través del propio sangrado se estimula la producción de colágeno. (Launchmetrics Spotlight)
Con la ayuda de la doctora Dagné Pupo, fundadora y directora médica de Dagné Pupo Clinic (Palma de Mallorca y Madrid) en donde se realizan este tipo de tratamientos, nos acercamos un poco más a este procedimiento que la medicina estética lleva décadas utilizando.
La primera aclaración es que, aunque a nivel visual pueda parecer un tratamiento similar al dermapen, su aplicación y resultados son muy distintos, además de que Dermapen es una marca comercial. “La diferencia real está en la profundidad de trabajo: el Dermapen se utiliza generalmente de manera más superficial y con un enfoque más estético. Cuando hablamos de microneedling médico profundo, nos referimos a un tratamiento que produce cambios estructurales en la piel, con una capacidad de acción y resultados claramente superiores”.
Para conseguir esta mayor penetración, tras evaluar el caso, las necesidades y el objetivo de cada paciente, se determina el nivel de profundidad de las microagujas (desde 0,25 milímetros hasta 2 o 3 milímetros) con las que se estimulará la piel. “A menor profundidad -en torno a 0,25 mm- mejoramos la luminosidad y la textura de la piel. A mayor profundidad -2 o 3 mm- podemos trabajar sobre cicatrices de acné, estrías y otros procesos que requieren una regeneración más profunda”, precisa la doctora Dagné Pupo.
Al poder ofrecer este nivel de penetración de las agujas, el microneedling médico puede utilizarse solo, sin aplicar después un principio activo. El daño de las microagujas ya activa por sí mismo la regeneración natural de la piel. Es el procedimiento que se aprecia en el vídeo y que, por ejemplo, compartió Kim Kardashian hace años, cuando no estábamos tan familiarizados con el microneedling y por ello desató la polémica.
Pero, ¿cómo funciona exactamente ese denominado ‘daño controlado’ del que hablan los médicos y que desencadena la ‘cascada de regeneración’?. Tras recibir la agresión de las microagujas, “la piel detecta que ha recibido un daño y activa de forma inmediata sus mecanismos de reparación: llama a las células encargadas de regenerar el tejido y, a través del propio sangrado, estimula la producción de colágeno en las capas más profundas”, señala la doctora Pupo.
Lo que la medicina hace es beneficiarse del proceso biológico natural de reparación de la piel lleva a cabo para repararse, aplicando un daño controlado. Como resultado, además de estimular esta regeneración, a largo plazo se mejorará su calidad y estructura.
A nivel visual, vemos resultados muy interesantes: mejora la apariencia de cicatrices (especialmente interesante para marcas de acné), mejora textura, luminosidad, unifica el tono, fortalece la piel, atenúa las líneas y reduce la apariencia de los poros. Gracias a la diferente profundidad de pentración de las microagujas, ofrece diferentes niveles de actuación.
Señala la doctora Pupo que, a nivel más superficial, mejorar la luminosidad, el brillo y el poro dilatado, mientras que a nivel profundo, se utiliza para tratar cicatrices de acné, estrías y signos del envejecimiento. Por supuesto, además de solo, puede combinarse con otros activos para mejorar su penetración y por tanto potenciar sus beneficios. “Permite aplicar después un peeling, exosomas, polinucleótidos u otras sustancias tópicas que penetran mucho mejor en la piel gracias a los microcanales abiertos. En ese sentido, actúa también como un potente transductor de principios activos”.
Aunque debido a sus diferentes aplicaciones no existe un público objetivo, sí se puede diferenciar entre su uso para tratar cicatrices de acné o poros muy dilatados, con un microneedling a un nivel más superficial y donde el paciente suele ser más joven, al microneedling con fines antiage (con fines de regeneración y rejuvenecimiento) donde la edad y la profundidad de las microagujas aumentan.”
Y, a pesar de sus beneficios, la doctora recuerda que sí hay contraindicaciones que respetar: “no debe realizarse en pacientes con heridas activas, procesos infecciosos en la zona, ni pieles que no estén debidamente preparadas. La selección del paciente y la valoración previa son fundamentales”. Por supuesto, tras realizarse un microneedling, existe un protocolo de cuidado estricto en el que la prioridad es la hidratación, evitar cosméticos que puedan irritar la piel y la innegociable protección solar. Por ejemplo, en Dagné Pupo Clinic, para acelerar el proceso de regeneración de la piel y clamar la inflamación después del microneedling aplican una terapia de luz.
A la hora de hablar de tiempos, de nuevo, dependiendo de la profundidad, la duración y recuperación varían. En el caso de las sesiones profundas, indica la doctora que requieren un mayor tiempo de recuperación entre ellas y con realizar una o dos al año es suficiente, mientras que para el microneedling superficial, además de realizarse en unos 20 minutos, pueden realizarse en ciclos de 3 sesiones.
Como conclusión debido a su eficacia, seguridad y tiempos de recuperación, la doctora Dagné Pupo hace un llamamiento a incorporar de forma regular en nuestra rutina de cuidado de la piel a lo largo del año el microneedling, adaptando la frecuencia y la profundidad según las necesidades de cada paciente.
El microneedling se ha convertido en uno de los tratamientos medicoestéticos más populares. Lo habrás visto en redes sociales, recomendado por celebrities, dermatólogos o incluso puede que lo hayas probado en tu piel.