Tener plantas en casa siempre ayuda a dar vida a cualquier estancia, pero colocarlas sin orden puede hacer que pierdan parte de su encanto. Ikea propone un recurso sencillo para que el resultado parezca más cuidado sin necesidad de comprar demasiados elementos decorativos: jugar con las alturas.
La idea se basa en el llamado “truco del triángulo”, una forma visual de distribuir las plantas para crear un rincón más equilibrado. Como explican en el vídeo, “lo importante es jugar con tres alturas diferentes”, de manera que ninguna planta tape a otra y todas tengan su propio protagonismo.
El primer paso consiste en colocar una planta alta en la parte trasera. Es la que marca la estructura del conjunto y funciona como fondo verde. Después, se añade una segunda planta de tamaño medio, situada por delante o ligeramente a un lado, para crear profundidad sin ocultar la más grande.
La tercera pieza del triángulo es una planta pequeña. Para que no quede perdida, el truco está en elevarla con un soporte, una mesita auxiliar, un taburete o un macetero con patas. Así gana presencia y completa la composición de una forma mucho más armónica.
La clave está en que el conjunto no parezca improvisado. Al ordenar las plantas de mayor a menor altura, la mirada recorre el espacio de forma natural y el resultado se ve más decorativo. Un truco sencillo, barato y fácil de adaptar incluso en casas pequeñas.
Tener plantas en casa siempre ayuda a dar vida a cualquier estancia, pero colocarlas sin orden puede hacer que pierdan parte de su encanto. Ikea propone un recurso sencillo para que el resultado parezca más cuidado sin necesidad de comprar demasiados elementos decorativos: jugar con las alturas.