Blanca Llandres se adelanta a la boda de Rocío Crusset: su vestido de invitada para la preboda y el detalle de la novia que ha revelado
La mujer de Alberto Herrera ha compartido las primeras fotos de la celebración previa al enlace con un diseño de Rixo en las que se puede ver parte del estilismo blanco elegido por la novia en las horas previas
Blanca Llandres y Alberto Herrera, en la preboda de Rocío Crusset. (Instagram)
Nueva York amanece todavía tranquila mientras en España la expectación alrededor de la boda de Rocío Crusset no deja de crecer. Son apenas las diez de la mañana en la Gran Manzana y, aunque el enlace no se celebrará hasta más tarde este sábado, las primeras imágenes de los invitados ya han empezado a circular. Entre ellas, unas fotos aparentemente inocentes de Blanca Llandres que han terminado convirtiéndose en uno de los primeros vistazos —aunque discretísimo— a la preboda más reservada del año.
La sevillana, casada con Alberto Herrera, ha compartido un carrusel de imágenes desde Nueva York en el que mezcla escenas cotidianas, selfies y momentos aparentemente improvisados. Sin embargo, los seguidores más atentos han encontrado un detalle revelador escondido casi al final del post: el vestido blanco de Rocío Crusset asomando discretamente en una de las fotografías.
Un gesto que ha alimentado cierta confusión inicial sobre si las imágenes pertenecían ya a la boda o a alguna celebración previa. Pero las horas no cuadran. En Nueva York todavía es pronto, así que todo apunta a que se trata de la preboda organizada por la pareja antes del gran día. Y ahí Blanca Llandres ha demostrado ser especialmente hábil. Porque las imágenes más reveladoras aparecen precisamente al final de la publicación, casi camufladas entre fotos más casuales, dejando pasar desapercibido durante unos minutos ese pequeño vistazo a la intimidad del enlace que Rocío Crusset ha intentado proteger desde el principio.
Rocío Crusset, junto a Blanca Llandres, en su preboda. (Instagram)
Más allá de la anécdota, el auténtico protagonista del carrusel es el vestido elegido por Blanca para esta primera gran cita neoyorquina. La influencer y empresaria ha apostado por el modelo Kaila Silk Dress de la firma británica Rixo, una de las marcas favoritas de las invitadas que buscan equilibrio entre romanticismo, tendencia y naturalidad.
El diseño, confeccionado en seda, mezcla dos estampados florales diferentes sobre una base en tonos verdes y negros que consigue un efecto muy años noventa. La parte superior, con flores blancas diminutas sobre fondo verde bosque, incorpora mangas largas ligeramente abullonadas y un escote cruzado. La falda, en cambio, transforma completamente el registro con margaritas blancas de mayor tamaño sobre fondo negro, creando un contraste patchwork muy característico de Rixo.
La sevillana completó el look con sandalias negras minimalistas y el cabello suelto con ondas suaves, apostando por un maquillaje natural y luminoso. Un conjunto perfecto para una preboda cosmopolita como la que parece haber organizado Rocío Crusset en la ciudad donde vive desde hace más de una década.
Blanca Llandres y Alberto Herrera, en la preboda de Rocío Crusset. (Instagram)
No hay que olvidar que también aparece la propia novia. Lo hace con un vestido blanco de escote palabra de honor y silueta depurada. No se aprecia el diseño completo, pero sí lo suficiente como para intuir que la hija de Carlos Herrera seguirá apostando por la discreción incluso en uno de los días más importantes de su vida.
Si algo ha intentado proteger la modelo desde que trascendió su compromiso conCharlie Schein ha sido precisamente la intimidad del enlace. La noticia terminó confirmándose después de que Mariló Montero hablara públicamente del tema antes de viajar a Estados Unidos. "Iba a ser secreta", reconocía la periodista ante los medios. Finalmente, no ha podido mantenerse en absoluto silencio, aunque todo el entorno insiste en definirla como una boda "hiperreservada".
La celebración supone además un contraste absoluto con la bodade Alberto Herrera y Blanca Llandres celebrada el pasado octubre en Sanlúcar de Barrameda, mucho más multitudinaria y expuesta mediáticamente. Su hermana ha preferido rodearse únicamente de su círculo más íntimo en Nueva York, ciudad en la que ha construido su carrera profesional y su vida lejos del foco español.
Nueva York amanece todavía tranquila mientras en España la expectación alrededor de la boda de Rocío Crusset no deja de crecer. Son apenas las diez de la mañana en la Gran Manzana y, aunque el enlace no se celebrará hasta más tarde este sábado, las primeras imágenes de los invitados ya han empezado a circular. Entre ellas, unas fotos aparentemente inocentes de Blanca Llandres que han terminado convirtiéndose en uno de los primeros vistazos —aunque discretísimo— a la preboda más reservada del año.