Margarita Kalifata: “Yo subo a un escenario para pasármelo bien; el día que eso no pase, adiós al drag”
Alter ego de Juanan Ortiz, Margarita Kalifata —como era de esperar— llegó a la final de la T5 de ‘Drag Race España’ para protagonizar un lipsync histórico frente a su gran amiga Satín Greco. No ganó, pero demostró ser una gran actriz
“Estudié Arte Dramático en Códoba, pero pensaba que no podía ser drag porque iban a encasillarme", Margarita Kalifata. (Cortesía).
Margarita Kalifata, finalista por derecho propio de la quinta temporada de ‘Drag Race España’, existe gracias al talento y la pasión de Juanan Ortiz (Córdoba, 1992). El nombre artístico nace en homenaje a Las Margaritas, el barrio que la vio nacer, y el Califato de Córdoba. La fuerza del pueblo y el esplendor de toda una época se concentran en ella, una concursante con un gran corazón enfrentada a su mejor amiga, Satín Greco —la ganadora, la reina— en otro lipsync histórico, a golpe de Rocío Jurado y la canción ‘Déjala correr’.
Esta entrevista se realizó tres días antes de darse a conocer el nombre de la ganadora. Podía ser Margarita, podía ser Satín. La intención era publicar —como hicimos— en el momento exacto del anuncio definitivo, el del nombre de la ganadora de la temporada. Publicado la entrevista con “madre Greco”, hora ya de conocer mejor a su gran y muy digna rival-amiga.
PREGUNTA. Esta quinta temporada ha evidenciado una gran amistad entre Margarita y Satín. ¿Amistad real o pose cuando se encendía el piloto rojo?
R. Amistad real de las buenas, totalmente. Desde el día en que nos conocimos, hemos sido inseparables. Para nosotras, la ganadora de la corona no será motivo de gresca ni de enfrentamiento; al contrario. Celebraremos a la que gane y punto.
P. En esta edición apetecería mucho que ganaseis las dos, la verdad.
R. Es difícil: aquí en España nunca ha habido una doble coronación, aunque en América sí. La que se lo lleve se lo merecerá. Ojalá ganáramos las dos, sería un sueño, pero no creo que Atresplayer y Buendía Estudios estén dispuestos a desembolsar 100.000 euros, 50.000 para cada una. (Risas).
P. ¿Cómo andan tus nervios a 72 horas de una gran final grabada hace ya un año? ¿Cómo se aguantan doce meses sin poder contar nada a nadie?
R. Mi cabeza me dice: “Estate tranquila, no hay nervios”. Pero es verdad que yo siempre he vivido 'Drag Race' como un sueño. Soy muy fan, siempre lo he visto con mis amigas y con compañeras; me conozco la franquicia americana y la inglesa de memoria. Haber llegado yo a esta final es… guau. ¡Una maravilla!
“Sé de compañeras que se han gastado un dineral y no lo han podido recuperar, pero en mi caso he ido como quería ir sin arruinarme”
P. Participar en este concurso implica una inversión considerable en looks y demás. ¿Te has, entre comillas, arruinado?
R. Te voy a ser sincera: tienes que invertir mucho en tu drag; pero, en mi caso, con la ayuda de mis amigos y de mi familia drag, El Califato, y un montón de gente más que me ha ayudado de forma voluntaria porque me quiere y cree en mí, no me he arruinado. He ido al programa como yo quería. Sé de compañeras que se han gastado un dineral y no lo han podido recuperar, pero en mi caso he ido como quería ir sin arruinarme.
P. ¿Cómo nace tu pasión por el drag?
R. Todo empezó con las películas de Almodóvar, quería pertenecer a ese mundo, actuar; y, en paralelo, siempre he sentido pasión por el drag. Estudié Arte Dramático, pero pensaba que no podía ser drag porque iban a encasillarme. Cuando acabé la carrera, decidí que, simplemente, quería ser feliz.
“Estudié Arte Dramático, pero pensaba que no podía ser drag porque iban a encasillarme. Cuando acabé la carrera, decidí que, simplemente, quería ser feliz”
P. ¿Recuerdas tu debut?
R. ¡Cómo para olvidarlo! En una de mis primeras actuaciones, la peluca se me quedó mirando para atrás al dar una vuelta. Todo muy ‘comedy queen’, que es lo que yo soy.
P. ¿Qué te hace única?
R. Que soy una mezcla entre Pamela Anderson, Carmen Machi y Ágatha Ruiz de la Prada. (Risas). Yo subo a un escenario para pasármelo bien; el día que eso no pase, adiós al drag.
“Si no gano también será guay recordar que yo tuve esa corona sobre mi cabeza. Son imágenes que quizá nunca salgan a la luz, pero ya forman parte de mi vida”
P. Desde fuera, lo que nos parece más duro de ‘Drag Race’ es que se graban dos coronaciones, las de las dos finalistas, y hasta que no se emite el último programa nadie sabe quién ha ganado; salvo Jonathan Ruiz y Lola Ibarreta, los directores del programa. ¿Cómo se digiere eso?
R. Cuando grabas la coronación lo vives de una manera extraña: te ponen la corona, pero sin la certeza de que sea tuya. Estás doce meses acordándote de cómo te coronaste y pensando: “¿será o no será?”. Pero, mira, si no gano también será guay recordar, cuando pasen los años, que yo tuve esa corona sobre mi cabeza y que eso está grabado, escondido en algún cajón. Son imágenes que quizá nunca salgan a la luz, pero ya forman parte de mi vida.
P. Si ganas, ¿qué cambiará?
R. Mi vida será igual en el sentido de que disfruto muchísimo actuando y yendo de local en local. Esto de recorrer España gracias a ‘Drag Race’, conociendo ciudades que nunca había pisado, hace que yo nunca vaya a dejar de trabajar. Lo que cambiaría es que invertiría en proyectos teatrales propios. Con 50.000 euros puedes elevar muchísimo tu drag: no solo en la forma de vestir, también en cómo te diriges a tu público y en crear propuestas de mucha calidad.
“Haber interpretado tantos personajes en ‘Drag Race’ y haber podido mostrar a la actriz que llevo dentro me tiene feliz”
P. Hay algo incuestionable y es que en ti vive una gran actriz.
R. No sé si voy a ser la reina, pero lo que sí sé es que voy a ser es la ‘reina de la interpretación’ de la quinta temporada. Y eso para mí también es un triunfo. Haber interpretado tantos personajes en ‘Drag Race’ y haber podido mostrar a la actriz que llevo dentro me tiene feliz.
P. ¿Cómo se lleva convivir dos meses sin móvil, aisladas de la realidad?
R. Si se grabara lo que pasa en la casa, esto ya sería “el acabose”. En la tele ves una hora por capítulo; lo que nosotras vivimos son días y semanas. Cuando tienes un problema con una compañera te lo llevas a la casa y allí intentas solucionarlo. Eso no se ve y el espectador se lo pierde. ‘Drag Race’ es un talent show, no un reality show de convivencia, pero si se viera esa parte de detrás, la magia del drag 24/7, sería la bomba.
“Lo que ‘Drag Race’ ha unido que no lo separe nadie”
P. ¿Qué pasó por tu cabeza la primera vez que te viste ya editada, en el primer programa?
R. Guau. Cuando vi el primer capítulo —y mira que ese día estuve entre las tres peores— me encantó todo: el casting, la variedad, la edición… Salía con mucho brillo en la cara (risas), supongo que por no entender las luces de la tele. Pero en los demás capítulos me he gustado, en cada uno más que en el anterior.
P. Margarita Kalifata ha sido la reina que ha luchado contra Satín Greco, su mejor amiga, en el lipsync definitivo. Pase lo que pase, ¿seréis amigas para siempre?
R. Sí, para siempre. Lo que ‘Drag Race’ ha unido que no lo separe nadie.
Margarita Kalifata, finalista por derecho propio de la quinta temporada de ‘Drag Race España’, existe gracias al talento y la pasión de Juanan Ortiz (Córdoba, 1992). El nombre artístico nace en homenaje a Las Margaritas, el barrio que la vio nacer, y el Califato de Córdoba. La fuerza del pueblo y el esplendor de toda una época se concentran en ella, una concursante con un gran corazón enfrentada a su mejor amiga, Satín Greco —la ganadora, la reina— en otro lipsync histórico, a golpe de Rocío Jurado y la canción ‘Déjala correr’.