Es noticia
Menú
Satín Greco, ganadora de 'Drag Race': "Nuestro transformismo es único en el mundo; yo también soy Marca España"
  1. Estilo
  2. Ocio

Satín Greco, ganadora de 'Drag Race': "Nuestro transformismo es único en el mundo; yo también soy Marca España"

Diez días antes de la gran final, quedamos en un mercado de Madrid con Carlos Villanueva, pero quien apareció fue Satín Greco, su alter ego: pestañas imposibles, estampados Pucci, actitud de madre coraje y mucho talento. ¡Larga vida a la reina!

Foto: Satín Greco, la gran favorita, es ya la quinta reina drag de España: “Es mi momento y voy a aprovecharlo”. (Álvaro Panda)
Satín Greco, la gran favorita, es ya la quinta reina drag de España: “Es mi momento y voy a aprovecharlo”. (Álvaro Panda)

Hace justo un año, Vanitatis publicó —en el momento exacto de su coronación como reina por obra y gracia del concurso ‘Drag Race España’— una entrevista en profundidad con Le Cocó, la ganadora. Fue una apuesta —tan personal como arriesgada— por el artista drag Álvaro Muñoz de Gracia, uno de los doce concursantes, iluminado por una luz especial.

Hoy, 7 de diciembre de 2025, a las 21 horas y 13 minutos exactamente, repetimos la jugada. Esta vez, sin embargo, tuvimos que enfrentarnos a dos personajes igualmente poderosos, lo que nos obligó a realizar dos entrevistas previas a quienes creímos que —una vez más, por pura intuición— serían los dos finalistas del concurso de Atresplayer. Doble salto mortal para un bingo.

Ahora, con permiso de Margarita Kalifata —fantástica finalista de la quinta edición de ‘Drag Race España’—, todo el protagonismo es para la flamante quinta reina drag de España, su alteza real, Satín Greco.

Diez días antes de su coronación, quedamos con Carlos Villanueva (Madrid, 1985) en un mercado del centro de Madrid, donde los puestos de fruta, carne y pescado conviven con restaurantitos con encanto. Pero quien llegó fue Satín Greco, el personaje, con un look digno de la Lola Flores más setentera que te puedas imaginar.

— “Puede que aparente más, pero tengo 40 —dispara Satín—. La verdad es que estoy encantada con esta nueva década. Me gusta cumplir años, así que estoy feliz”.

Se le nota. Greco es de esas personas con las que conectas al instante y, por alguna razón, sientes que conoces de toda la vida.

placeholder
placeholder Satín Greco. Fotografía: Álvaro Panda
Satín Greco. Fotografía: Álvaro Panda

— “Soy muy Géminis, muy protectora, aunque también un poquito cuadriculada. Soy muy buena gente, pero también puedo tener mala hostia. Si me tocan el alma, a mí o a los míos, cuidado, porque puedo ser una bomba. No aguanto la mentira. No quiero personas mentirosas a mi lado. Yo no miento; como mucho, como haría Lola, añado alguna capa, alguna cosita, para despistar. (Risas). Prefiero pedir perdón a pedir permiso”.

Precisamente por todo ello, Satín Greco ha sido “la madre” de esta quinta temporada. El concepto de “mother” nace en el Nueva York marginal de finales de los años 70, cuando gais y personas trans expulsadas de sus hogares acababan conviviendo en casas lideradas por una figura carismática y de fuerte personalidad. Estas “houses” competían entre sí en las pistas de baile con performances deslumbrantes. Era la cultura ballroom, que después homenajearon artistas como Malcolm McLaren o la mismísima Madonna en ‘Vogue’.

Entremos en House of Greco. Satín —por la protagonista de ‘Moulin Rouge’— Greco —en homenaje a Tina Greco, su mentora e icónica transformista de Chueca y Torremolinos en los 80— acapara todas las miradas a nuestro alrededor. Es un imán con unas inmensas pestañas postizas que parecen mariposas negras. Todas las miradas van acompañadas de cariño y una sonrisa, no detectamos desaprobación. En su vida ha habido episodios duros, pero el suyo no va a ser un relato desgarrador.

“Soy una persona positiva y —repite— feliz”.

placeholder
placeholder Satín Greco. Fotografía: Álvaro Panda
Satín Greco. Fotografía: Álvaro Panda

Su primer contacto con el mundo laboral le llevó a una buena peluquería.

— “Luis & Tachi, no te vayas a creer. Se me daba de maravilla: las clientas me adoraban y las compañeras también”.

Era muy jovencito cuando, un buen día, por algo que había oído, sintió la necesidad de conocer el barrio de Chueca, donde nunca había estado. Satín es de San Blas.

— “Entré un poco aterrorizada, la verdad”.

Allí descubrió, en la calle Pelayo, un lugar muy especial donde acabaría encontrándose a sí misma: el LL, un bar-espectáculo convertido ya en icono para todo el colectivo.

En el LL, Satín conoció a una serie de personas que hoy deambulan por la leyenda: Nacha ‘La Macha’, O’Neil, Chumina Power, Lola Montes, La Globos, Jessie, Zafiro… En el LL oyó hablar de Torremolinos y su universo continuó expandiéndose.

— “Por suerte o por desgracia, desde que empecé siempre he tenido muy poca vergüenza. Era coger el micro y volverme loca, y eso gustaba mucho en esa época, que tuvieras labia, que tuvieras pico. Si tenías buen pico, todo el mundo te veía guapísima; si no, eras la más fea de todas. (Risas). Así era antes”.

El dueño de Morbo’s, local mítico de Torremolinos, le ofreció trabajo fijo.

— “Sin comerlo ni beberlo, me instalé allí. Yo vivía con mis abuelos, me habían criado ellos. Mi abuelo era franquista total: nunca me dijo nada, pero su cara lo decía todo. Me fui de casa un poco por él, para que no siguiera sufriendo. Sus dos hijas —mi madre y mi tía— habían muerto por las drogas y el alcohol; todo en plan Las Grecas. Mi madre murió cuando yo tenía 9 años, justo cuando iba a hacer la Primera Comunión. Con 20, me dije: ‘Mira, cariño, ya tienes una edad: vete y que sea lo que Dios quiera’. Y me fui, con una mano delante y otra detrás”.

placeholder
placeholder Satín Greco. Fotografía: Mista Studio
Satín Greco. Fotografía: Mista Studio

PREGUNTA. Tras veinte años en Torremolinos, esta misma semana acabas de volver a Madrid, todavía estás con la mudanza. ¿Por qué?

RESPUESTA. Me sentía un poco estancada. En Madrid tengo mi casa, la herencia de mis abuelos, mis raíces. Si me vengo a Madrid va a ser mucho más cómodo a la hora de viajar por toda España, a la hora de las premières, las entrevistas y todo este rollo. Hay que estar aquí.

Además, acabo de vivir la gran experiencia de mi nueva vida. Drag Race me ha venido superbién como persona y como artista. Me dije: “Cari, década nueva, proyectos nuevos, vida nueva”. Renovarse o morir. Creo que ahora, a los 40, es mi momento y voy a aprovecharlo. Si llego a los 50, quiero estar retirada. (Risas). Ojalá. Pero vengo más que nada por eso: para invertir y ahorrar, porque a los 40 la mente entra en otra fase.

“Es mi momento y voy a aprovecharlo”

P. Viajemos a la infancia. ¿Qué tipo de niño fue Carlos?

R. La verdad es que tuve una infancia bastante buena. Nunca me faltó para comer. Es verdad que me han criado dos personas mayores. Yo he sido pensionista hasta los 18 años; con eso te lo digo todo. (Risas). Veraneaba en Benidorm, iba al Monasterio de Piedra, al de Guadalupe… A todas las excursiones de la parroquia con los abuelos. Yo iba encantada: era lo que más me gustaba.

Mis abuelos, por lo que les tocó vivir, tenían una mentalidad muy atrasada, y eso marca. Y encima les salió un nieto moderno y travesti. Si metes todo eso en una coctelera para una persona de 60 o 70 años, es un bombazo. Yo ahora, con 40, lo entiendo todo perfectamente. Quise y quiero mucho a mis abuelos.

Fui un niño muy tímido. Iba a los cumpleaños y las madres le decían a mi abuela: “Es que su nieto solo bebe agua, no se acerca ni a la Fanta”. Pues, ya ves, ahora me lo bebo todo. (Risas).

“Tengo TDAH y las letras me bailan. Yo iba al colegio a hablar con los profes, a cantar, a bailar, a mariconear… A todo menos a estudiar”

Tampoco he tenido hermanos ni primos. Mi mente siempre ha sido muy antigua, muy clásica. Jugaba a lo que podía: me encantaban las muñecas, disfrazarme… Mis abuelos se iban a dar su paseo y yo me ponía los abrigos de pieles de mi abuela, los vestidos, me maquillaba… Lo típico que hace un niño mariquita a esa edad.

Mi abuela me protegía mucho más que mi abuelo. Luego, cuando me vieron actuar, la cosa cambió. Mi abuelo se creía que yo era prostituta o vete tú a saber qué pensaba. Pero cuando me vio actuar, paradójicamente, lo llevó mejor que mi abuela.

placeholder

“Mi abuelo se creía que yo era prostituta o vete tú a saber qué pensaba. Pero cuando me vio actuar lo llevó mejor”

placeholder Satín Greco. Fotografía: Álvaro Panda
Satín Greco. Fotografía: Álvaro Panda

P. ¿Cuándo te diste cuenta de que eras, entre comillas, diferente?

R. Desde que tengo uso de razón. Veía a Lina Morgan en la tele y lo sabía. Las personas LGTBIQ+ captamos automáticamente todas nuestras señales. En Benidorm, cuando veraneaba con mis abuelos, vi a los primeros transformistas. Me llevaron al Molino de Benidorm, en contra de la voluntad de mi abuelo, pero mi abuela lo consiguió, y cuando vi aquello dije: “Esto es lo mío”.

Fui un estudiante malísimo, pero malísimo. Tengo TDAH (trastorno por déficit de atención e hiperactividad) y las letras me bailan. Yo iba al colegio a hablar con los profes, a cantar, a bailar, a mariconear… A todo menos a estudiar.

“Mi padre era gitano, no lo conocí. Sé que era guapo, porque tenía una foto suya pequeñita que luego perdí”

P. ¿De dónde viene tu vena artística?

R. No tengo ni idea, porque en mi familia, que yo sepa, no ha habido ningún artista. Mi padre era gitano, no lo conocí: cuando nací, ya había fallecido. Sé que era guapo, porque tenía una foto suya pequeñita que luego perdí. Conocí a mi familia paterna, pero claro: si no hay roce, no hay cariño. No funcionó. Quizá la vena artística me venga de él, de su sangre.

P. ¿Cómo llegas a ‘Drag Race España’?

R. Me presenté a la primera temporada, mandé el vídeo-casting y ni me llamaron. Me cabreé muchísimo, lo típico de “valiente mierda, quién se ha creído esta gente”. A la segunda creo que ni lo eché, del cabreo. En la tercera, “mi demonia” (la drag Jota Carajota, exconcursante de ‘Drag Race España’) me animó, pero volví a quedarme fuera. Y en la cuarta, lo mismo: me dijeron que si hubiesen entrado 13 concursantes yo estaría dentro.

placeholder
placeholder Satín Greco. Fotografía: Álvaro Panda
Satín Greco. Fotografía: Álvaro Panda

Para la quinta, Samantha Ballentines (exconcursante también) y Jota me pusieron la cabeza como un bombo: “Tienes que enviarlo”. Les volví a enviar el vídeo que había hecho para la cuarta temporada, no iba a perder más el tiempo, y les puse una nota: “Si me queréis, ya sabéis donde estoy”. Y me llamaron.

P. Como una ola, de fuerza desmedida, el programa llegó a tu vida…

R. (Risas). Exactamente, empezó la locura. Te mandan un sobre así de gordo con todas las pasarelas, lipsync, normas… Como las letras me bailan, menos mal que Jota me lo leyó todo punto por punto. Samantha y Jota me ayudaron muchísimo. Sin ellas y sin mi Lola Spain, sin Alma DeSoul, sin Mindara, sin mi exsuegro, que me hizo los corsés a mano… Sin todos ellos no sé qué habría sido de mí.

P. ¿Cómo es la convivencia en la casa?

R. El encierro es duro. Dos meses incomunicadas, sin móvil. Yo pensaba que lo llevaría bien, pero cuando pasan los días… En verdad, me lo he pasado bomba. De las jóvenes aprendes mucho, pero nosotras, las mayores, tenemos mucha escuela, muchas horas de noche y camerino. Estar allí fue muy enriquecedor.

P. Hablemos de tus referentes artísticos. ¿Quiénes son?

R. Lola Flores, intocable. Yo no hago a Lola, yo soy Lola. La tengo tan interiorizada que me sale sola. Mi otra gran referente es Carmen Farala, la primera ganadora, porque ella es moda en mayúsculas. Desde que la vi dije: “Es el doble travesti de Sarah Jessica Parker”; me encanta que me comparen con ella.

“Quise irme, pero Supremme me dijo algo que fue como una bofetada sin manos: 'Tú estás preparada para irte, pero nosotras no'. Eso me hizo reaccionar”

P. En el tercer programa, en vez de salvarte, quisiste inmolarte e irte, pero Supremme de Luxe, Ana Locking y los Javis no te dejaron. ¿Por qué no te salvaste?

R. Pasé por un momento muy duro, una mala semana, un bajón mental, solo quería irme. Supremme me dijo algo que fue como una bofetada sin manos: “Tú estás preparada para irte, pero nosotras no”. Eso me hizo reaccionar. Me di cuenta en toda su dimensión de la oportunidad que estaba teniendo y de que no podía desperdiciarla.

Venía de una noche durísima cosiendo, sin dormir, yo que no he cosido un botón en mi vida. Krystal (Forever, otra de las concursantes) me ayudó muchísimo. Ella es rara como un perro verde, pero es muy buena gente y una gran artista. Me dijo: “Hermana, vas a salir adelante”.

placeholder

P. ¿Y si no ganas, qué pasará?

R. Ahora estoy en un momento dulce. Tengo ansiedad, sí, pero de la buena. Necesito volver a verlas a todas, de visionar juntas la gran final. Llevo cuatro cambios de ropa preparados. Ahí lo dejo.

P. Hablemos de la que creemos será tu rival como finalista, Margarita Kalifata

R. Hemos sido vecinas de habitación: “Las Morancos” de la quinta edición. Lo hemos vivido todo juntas, pared con pared. A veces sufrí por ella, porque la veía y pensaba: “Ay, que la va a liar”. Pero luego me di cuenta de que yo no puedo cambiarla: ella es así y tenía que vivir su concurso. Margarita es mi mitad, y yo la de ella. Hemos conectado tanto que ya no sé si me pongo nerviosa por mí o por ella. Tenemos una relación muy especial.

placeholder

“Todavía no le he visto el color al dinero, pero hago todo esto porque soy artista y porque, en el fondo, me va la marcha”

placeholder Satín Greco. Fotografía: Álvaro Panda
Satín Greco. Fotografía: Álvaro Panda

P. ¿Te has arruinado por entrar en Drag Race?

R. Mi casa parecía un taller de costura clandestino. He vivido meses de angustia, en plan “no llego”, cambios de última hora… Tienes que preparar 14 o 15 looks, más la ropa de “humano”… Es una inversión brutal. Como dice Margarita: “Esto es la fama”. A día de hoy, todavía no le he visto el color al dinero, pero hago todo esto porque soy artista y porque, en el fondo, me va la marcha.

P. Si ganas, ¿cómo será tu reinado?

R. Si gano, voy a ser una reina drag que defenderá España por todo el mundo. Quiero mover la bata de cola en muchos países. Quiero reivindicar a nuestras folclóricas: a Lola, a Sara Montiel, a Carmen Sevilla, a Marifé de Triana, a Rocío Jurado… Quiero divertirme todo lo que pueda y más y disfrutar de mi corona.

Y, sobre todo, quiero honrar a las que estuvieron antes y abrir camino a las que vienen, pero siempre con los pies en la tierra y la bata de cola y la peineta bien puestas.

Estamos en un momento en el que todo es muy moderno, muy fashion, muy Rosalía, muy Bad Gyal, muy Dua Lipa, muy Ariana Grande... ¡y me encantan!, pero no podemos perder nuestra esencia. Nuestro transformismo, nuestro arte, es único en el mundo; yo también soy marca España.

Hace justo un año, Vanitatis publicó —en el momento exacto de su coronación como reina por obra y gracia del concurso ‘Drag Race España’— una entrevista en profundidad con Le Cocó, la ganadora. Fue una apuesta —tan personal como arriesgada— por el artista drag Álvaro Muñoz de Gracia, uno de los doce concursantes, iluminado por una luz especial.

Tendencias
El redactor recomienda