Las altas temperaturas no solo afectan a las personas. Perros y gatos también sufren especialmente durante los meses más calurosos y, en algunos casos, el exceso de calor puede provocar problemas de salud graves. Veterinarios y especialistas recuerdan cada verano la importancia de adaptar ciertas rutinas para proteger a las mascotas y evitar golpes de calor o deshidratación.
Desde el Hospital Veterinario Puchol insisten en que uno de los gestos más importantes es garantizar que los animales tengan siempre acceso a agua limpia y fresca. La recomendación pasa por colocar varios recipientes en diferentes zonas de la casa y renovar el agua con frecuencia para evitar que se caliente. Durante los paseos, además, aconsejan llevar una botella y un recipiente portátil para facilitar la hidratación del perro en cualquier momento.
El calor puede afectar seriamente a las mascotas y los expertos recomiendan pequeños hábitos diarios(iStock)
Los expertos también recomiendan crear espacios de sombra tanto en terrazas como en jardines. Sombrillas, toldos o pequeñas casetas pueden ayudar a que los animales encuentren refugio durante las horas más sofocantes del día. Junto a eso, otra de las medidas más repetidas es evitar salir a pasear en los momentos de mayor temperatura, especialmente porque el asfalto puede alcanzar temperaturas muy elevadas y provocar quemaduras en las almohadillas.
El Hospital Veterinario Puchol señala además que los paseos deberían hacerse preferiblemente a primera hora de la mañana o al anochecer. También aconsejan optar por zonas con césped o superficies menos calientes. Como prueba sencilla, explican que si el pavimento quema al tocarlo con la mano, también resultará peligroso para las patas del animal.
El calor puede afectar seriamente a las mascotas y los expertos recomiendan pequeños hábitos diarios(iStock)
Entre las soluciones más prácticas aparecen las colchonetas refrigerantes, las toallas húmedas o incluso snacks congelados preparados con fruta o caldo sin sal. Según la guía veterinaria, estos recursos ayudan a refrescar al animal y proporcionan alivio en los días más calurosos. Los baños con agua templada o fresca también pueden contribuir a regular su temperatura corporal, aunque advierten de que el agua excesivamente fría podría resultar contraproducente.
El calor puede afectar seriamente a las mascotas y los expertos recomiendan pequeños hábitos diarios (iStock)
Los veterinarios recuerdan además la importancia de vigilar señales como jadeo excesivo, letargo, salivación abundante o encías muy rojas. Estos síntomas pueden indicar que el animal está sufriendo demasiado calor. Ante cualquier sospecha, recomiendan trasladarlo rápidamente a un lugar fresco, ofrecerle agua y contactar cuanto antes con el veterinario para evitar complicaciones mayores.
Las altas temperaturas no solo afectan a las personas. Perros y gatos también sufren especialmente durante los meses más calurosos y, en algunos casos, el exceso de calor puede provocar problemas de salud graves. Veterinarios y especialistas recuerdan cada verano la importancia de adaptar ciertas rutinas para proteger a las mascotas y evitar golpes de calor o deshidratación.