El altar secreto en la mesa de José Luis Martínez-Almeida en su despacho en el Ayuntamiento de Madrid
El marido de Teresa Urquijo siempre ha confesado ser católico practicante llevando a practicar la fe en su despacho durante el ejercicio de las tareas como alcalde de Madrid
El despacho de Martínez-Almeida. (Instagram/@martinez_almeida_)
Por
Miguel de la Torre
El alcalde de Madrid ha confesado en más de una ocasión que es devoto católico pero sorprende la imagen que demuestra hasta qué punto practica la fe, llevándola consigo al ejercicio de sus tareas políticas.
En una imagen publicada por el propio alcalde en su perfil de Instagram, durante una jornada organizada por la Universidad Católica San Pablo CEU, los asistentes al evento pudieron visitar el palacio de la Cibeles de la mano del líder del Partido Popular.
Almeida les enseñó su despacho donde afirmó en anteriores entrevistas que “pasa más tiempo del que le gustaría”, recalcando que su labor como alcalde está fuera y no dentro de los despachos.
El marido de Teresa Urquijo, según adelanta 'El Español', alberga en su mesa de trabajo diferentes estampas religiosas entre las que se encuentran un crucifijo, un rosario, una talla de madera de una figura rezando y un libro de oraciones junto con una imagen de María Teresa de Calcuta con “Jesús es mi Todo”.
José Luis Martínez-Almeida, durante la Misa Mayor de la Virgen de la Almudena. (Europa Press)
En una entrevista concedida para Vanitatis, su amiga y compañera Matilde García Duarte confesaba la ilusión del Alcalde en su visita al Vaticano, “Él iba emocionado porque es católico apostólico romano ,de misa todos los domingos.” declaró respecto a las creencias del alcalde.
El espacio donde Almeida se pone al frente de las tareas de la Capital, tiene dos plantas, la inferior donde está su mesa de trabajo, y unas escaleras que conectan con la parte superior que alberga una librería, un baño y un armario donde el político tiene ropa de emergencia por si ocurriese algún despiste.
José Luis Martínez-Almeida y Teresa Urquijo esperan a la llegada de su primer hijo para los meses de verano, y el alcalde educará su importante fé católica a su primogénito para que el pequeño tenga los valores de amabilidad y simpatía propios de su padre.
El alcalde de Madrid ha confesado en más de una ocasión que es devoto católico pero sorprende la imagen que demuestra hasta qué punto practica la fe, llevándola consigo al ejercicio de sus tareas políticas.