Álvaro Morata reordena su imperio y saca a Alice Campello de su sociedad clave
El futbolista cesa a la empresaria como administradora solidaria de Tamora 2011, la sociedad que concentra gran parte de su patrimonio en España desde el inicio de su carrera deportiva y da un paso más en su separación
A veces se gana y otras se pierde. Una frase sencilla que, sin embargo, encierra una de las grandes lecciones de la vida. El internacional español Álvaro Morata la ha aprendido tanto en su carrera deportiva como en su vida personal. Separado por segunda vez de la empresaria italiana Alice Campello, todo apunta a que el futbolista quiere dar un paso más en su camino en solitario. El movimiento más visible en este sentido se ha producido estos días en su estructura empresarial: Alice ha cesado como administradora solidaria de Tamora 2011, la principal patrimonial de Morata.
Tamora es, de hecho, el gran vehículo patrimonial en España de Morata desde el inicio de su carrera deportiva. Una firma con activos de 13,9 millones de euros al cierre de 2024, un patrimonio neto de 10,7 millones y un beneficio de 2,59 millones. La sociedad se nutre del tirón de los ingresos financieros, que rozaron los 2,7 millones en 2024, y de una estructura ya muy asentada, con fuerte presencia en el negocio inmobiliario y en distintas participadas.
La sociedad concentra casi cuatro millones en inversiones inmobiliarias, cerca de 6,7 millones en participaciones en otras empresas y más de 1,5 millones en inversiones financieras a largo plazo. En otras palabras, no se trata solo de una patrimonial ligada al ladrillo, sino de una estructura diversificada que concentra buena parte de las inversiones del futbolista. En su cartera inmobiliaria aparecen un loft y una plaza de aparcamiento en Sanchinarro, un local en Ricardo Soriano, otro en la calle María de Molina y otro en El Escorial. Solo este último activo supera los 827.000 euros, mientras que el local de María de Molina roza los 2,9 millones.
A ello se suma una red de sociedades participadas que refleja hasta qué punto Morata ha ido construyendo un ecosistema empresarial paralelo a su carrera deportiva. En su memoria del ejercicio 2024 aparecen sociedades de todo tipo como Nine Water, The Jungle Golfers, Wynot Brand, Tamora Housing, Ramboot Gaming, Tomael Mando o Firesquad 17 Capital, entre otras. Una de las más significativas en este contexto es Morata Campello Real Estate SL, la sociedad que Alice Campello y Morata pusieron en marcha en otoño de 2025, en plena reconciliación, para invertir juntos en el sector inmobiliario en España.
Alice Campello entró en Tamora 2011 SL como administradora solidaria en el año 2023 en sustitución del padre del futbolista, y ha permanecido como tal hasta el pasado 15 de abril. La italiana tiene su propio perfil como empresaria y es bastante potente. Su sociedad de referencia en España, Alice Campello Holding SL, cerró 2024 con unos activos de 687.396 euros, un patrimonio neto de 386.747 euros y un beneficio de 39.172 euros. La compañía registró una cifra de negocio de 803.014 euros y mantiene inversiones en empresas del grupo por valor de 262.188 euros, además de activos financieros a largo plazo por 166.060 euros.
Entre esas participadas figura el gran éxito empresarial de Campello, su firma cosmética Masqmai: la marca alcanzó casi cinco millones de euros en ventas en España en 2024, consolidando una trayectoria que ha sabido trasladar la impecable imagen de la italiana y su comunidad de seguidores a cifras reales. En 2024 vendió a un grupo de inversión la mayor parte de otro de sus proyectos, su firma de moda Akala Studio, para poder llevarla al siguiente nivel. La italiana tiene a su vez otras inversiones financieras e inmobiliarias.
Que la separación tiene difícil marcha atrás lo evidencian también las reflexiones que Alice Campello ha compartido recientemente con sus seguidores en redes sociales. Durante un encuentro virtual, la italiana se mostró inusualmente honesta (algo poco habitual en una celebridad) al hablar de cómo se encuentra y de lo que ha aprendido en el último año. Al ser preguntada por cómo identificar el momento de dejar ir algo, respondió: "Creo que llega un punto en el que esa persona te decepciona tanto, y estás tan cansada, que entiendes que no puedes forzar algo que no te hace feliz, sino que te vacía. Para llegar ahí, sin embargo, es inevitable pasar por el dolor, la decepción y la tristeza".
En otro momento admitió: "Hay días en los que me siento hecha pedazos, otros en los que me siento fuerte y feliz. Días en los que no le encuentro sentido a nada, y otros en los que me siento la persona más afortunada del mundo... Últimamente, sin embargo, me siento en paz conmigo misma y, sobre todo, profundamente orgullosa de cómo estoy afrontando mi vida". También le dio un revelador consejo a sus seguidores: "Rodeaos de personas que os quieran de verdad, sin segundas intenciones... Recuerda que todo se supera, todo pasa. Es precisamente en los momentos más difíciles cuando aprendes a conocerte de verdad y a crecer".
Álvaro Morata y Alice Campello se conocieron a finales de 2015 y se casaron en 2017, en una boda celebrada en Venecia que les convirtió en una de las parejas más sólidas y glamourosas del panorama europeo. Después llegaron los hijos, las mudanzas marcadas por su carrera del delantero y una vida compartida entre España e Italia, siempre con una exposición pública notable, aunque cuidadosamente gestionada por ambos.
Segunda oportunidad
Con el paso de los años también llegaron las crisis, los rumores de distanciamiento y los periodos de idas y venidas que no impidieron, sin embargo, que siguieran proyectando una imagen de complicidad y de familia muy unida. La segunda oportunidad vivida en 2025 pareció enterrar todo aquello. No solo en lo sentimental, sino también en lo mercantil, con nuevos proyectos conjuntos que daban a entender que la pareja volvía a apostar por el largo plazo. Que unos meses después Alice salga de la gran patrimonial de Morata introduce, por tanto, una señal difícil de ignorar.
Quizá es momento de abrir una nueva etapa. Morata continúa siendo uno de los futbolistas españoles más reconocibles de su generación y actualmente milita en el Como 1907, tras su llegada al club italiano en agosto de 2025. Alice, por su parte, ha sabido construir una identidad propia como empresaria e influencer, con marcas, estructura societaria y una comunidad fiel. Los dos han demostrado en los últimos años que saben crecer y mantener el pulso profesional incluso en medio de etapas personales convulsas.
A veces se gana y otras se pierde. Una frase sencilla que, sin embargo, encierra una de las grandes lecciones de la vida. El internacional español Álvaro Morata la ha aprendido tanto en su carrera deportiva como en su vida personal. Separado por segunda vez de la empresaria italiana Alice Campello, todo apunta a que el futbolista quiere dar un paso más en su camino en solitario. El movimiento más visible en este sentido se ha producido estos días en su estructura empresarial: Alice ha cesado como administradora solidaria de Tamora 2011, la principal patrimonial de Morata.