María Galiana, a sus 91 años : "Ya de vieja estoy pensando que mi infancia no fue feliz, pero no tengo consciencia de que no lo fuera"
A sus 91 años, la inolvidable doña Herminia de 'Cuéntame' analiza con serenidad una niñez sin grandes muestras de afecto y los desafíos que afrontó como madre
Pocas personas pueden mirar atrás con la perspectiva que otorgan más de nueve décadas de vida. María Galiana, una de las actrices más queridas de la televisión española, ha compartido en distintas ocasiones reflexiones muy personales sobre su infancia, una etapa que hoy analiza con una serenidad sorprendente y sin espacio para el resentimiento.
La intérprete sevillana, conocida por dar vida a la entrañable Herminia en 'Cuéntame cómo pasó', reconoció durante una entrevista en Espejo Público que con el paso de los años ha llegado a una conclusión que antes no había formulado con claridad. “Ya de vieja estoy pensando que mi infancia no fue feliz pero no tengo consciencia de que no lo fuera”, explicó la actriz, según sus declaraciones recogidas en dicho programa.
Galiana recuerda una niñez desarrollada en los años de la posguerra, un contexto muy diferente al actual. Aunque asegura que su familia vivía de manera relativamente estable dentro de las circunstancias de la época, reconoce que las demostraciones de cariño no formaban parte de la vida cotidiana del hogar.
Aquella educación, según ha explicado en diversas ocasiones, contribuyó a forjar una personalidad fuerte e independiente. Lejos de convertir esos recuerdos en reproches, los observa como una consecuencia natural de una generación que vivió bajo normas y costumbres muy distintas a las actuales.
Si la infancia le dejó importantes enseñanzas, la maternidad representó uno de los mayores desafíos de su vida. María Galiana tuvo cinco hijos durante su matrimonio con Rafael González Sandino y ha reconocido que ser madre resultó mucho más complejo que cualquiera de los personajes que interpretó sobre los escenarios o frente a las cámaras. Entre las experiencias más dolorosas que tuvo que afrontar se encuentra la pérdida de un hijo siendo un bebé. Un golpe que ella misma definió como durísimo, aunque logró seguir adelante apoyándose en la fortaleza que había desarrollado a lo largo de su vida y en la esperanza que le proporcionaba la llegada de otro hijo.
A sus 91 años, María Galiana observa su pasado con honestidad y sin idealizaciones. Su relato combina dureza, comprensión y una enorme capacidad para aceptar las circunstancias que marcaron su historia. Una mirada sincera que ayuda a entender mejor a la mujer que hay detrás de uno de los rostros más emblemáticos de la ficción española.
Pocas personas pueden mirar atrás con la perspectiva que otorgan más de nueve décadas de vida. María Galiana, una de las actrices más queridas de la televisión española, ha compartido en distintas ocasiones reflexiones muy personales sobre su infancia, una etapa que hoy analiza con una serenidad sorprendente y sin espacio para el resentimiento.