El plan compartido de Mónica Cruz y Priscilla Presley en Mallorca: cónclave VIP y un vibrante dress code
La actriz española y la exmujer de Elvis Presley coincidieron en una de las citas más exclusivas del verano mallorquín, donde el rojo era la única norma para una noche de glamour internacional
Mallorca ha vuelto a convertirse en el gran punto de encuentro del verano para celebridades, empresarios e invitados internacionales. Mientras la familia real inicia sus vacaciones en Marivent y la isla recupera su habitual pulso social, otra cita ha reunido a caras como Mónica Cruz y Priscilla Presley, que compartieron plan en una velada que se convirtió en todo un cónclave vip y con un vibrante dress code.
La actriz española y la empresaria estadounidense compartieron cartel en la Remus Lifestyle Night, la fiesta organizada por el empresario inmobiliario Marcel Remus celebrada en el Hilton Mallorca Galatzó, convertido ya en una tradición dentro del calendario social de la isla. La edición de este año reunió también a otros rostros conocidos como Mischa Barton o la presentadora neerlandesa Sylvie Meis, consolidando el carácter internacional del evento.
La única condición para asistir era cumplir con una estricta etiqueta de vestuario: acudir completamente vestido de rojo. Una norma que, lejos de uniformar a los invitados, sirvió para comprobar cómo un mismo color puede adaptarse a estilos completamente diferentes.
Mónica Cruz optó por una interpretación contemporánea del código de vestimenta. Escogió un vestido midi de escote Bardot que dejaba los hombros al descubierto y realzaba la silueta. El secreto: era un modelo creado por ella misma, gracias a esa pasión por el diseño que la ha llevado a presentar su primera colección junto a Silvia Fernández hace solo unos meses.
Completó el conjunto con un bolso rígido en el mismo tono y sandalias nude, además de unos pendientes de inspiración floral que aportaban el único contraste cromático del estilismo. Su maquillaje natural y una melena peinada con ondas suaves terminaron de construir un conjunto pensado para una noche de verano perfecta, aunque no pudo evitar el calor.
La actriz confesó ante las cámaras que no sabe si tendrá tiempo para viajar este verano, puesto que está trabajando mucho y tiene pocas vacaciones. De igual forma, admitió que su hija le pide de cuando en cuando que le arregle prendas de ropa o incluso que le cree piezas específicas para ella.
Muy distinta fue la propuesta estilística de Priscilla Presley, la gran invitada de honor de esta edición. A sus 81 años, la exmujer de Elvis apostó por un vestido largo de manga larga, también en rojo, de líneas limpias y corte clásico. Lo acompañó con un bolso estructurado del mismo color y un maquillaje en el que los labios rojos reforzaban el efecto monocromático.
Su aparición supone una de las escasas ocasiones en las que se deja ver públicamente en los últimos meses, tras la publicación de sus memorias y varias conferencias celebradas este año, la mayoría centradas en el fallecimiento prematuro de su hija, Lisa Marie, y el proceso para superarla.
Aunque ambas respondían al mismo código de vestimenta, sus elecciones reflejaban dos formas muy distintas de entender la elegancia. Mónica Cruz apostó por un diseño más actual y femenino, mientras que Priscilla Presley permaneció fiel a la sobriedad clásica que ha caracterizado sus apariciones públicas durante décadas. Esa combinación de generaciones y estilos terminó convirtiéndose en una de las imágenes más comentadas de la noche.
Mischa Barton, durante la fiesta. (Gtres)
Una de las que reinterpretó el dress code a su manera fue la actriz Mischa Barton, con vestido midi sin mangas confeccionado en un estampado geométrico de cuadros irregulares en rojo y blanco, alejándose del monocolor que predominó entre otras asistentes. El diseño destacaba por su espalda parcialmente descubierta, rematada con una amplia lazada a la altura de la cintura, un detalle que aportaba un aire relajado y muy veraniego.
Completó el estilismo con un bolso estructurado blanco de asa corta, que reforzaba el contraste del estampado, y optó por unas joyas prácticamente imperceptibles. Como toque de color, eligió un labial rojo intenso, perfectamente coordinado con el vestido.
En lugar de vestir completamente de rojo, Barton relajó la etiqueta con el solicitado rojo como protagonista de un estampado bicolor, una propuesta más fresca y desenfadada que las versiones monocromáticas del resto de invitados, demostrando que el requisito podía cumplirse sin renunciar a un estilo propio.
Mallorca ha vuelto a convertirse en el gran punto de encuentro del verano para celebridades, empresarios e invitados internacionales. Mientras la familia real inicia sus vacaciones en Marivent y la isla recupera su habitual pulso social, otra cita ha reunido a caras como Mónica Cruz y Priscilla Presley, que compartieron plan en una velada que se convirtió en todo un cónclave vip y con un vibrante dress code.