"Es mi refugio, mi descanso, mi paz", así definió Luis de la Fuente su relación con Haro, en La Rioja, para 'Haro Digital'. Unas palabras con las que el entrenador de la selección masculina de España dejaba clara su gran conexión con su tierra natal. De hecho, a pesar de dejar de vivir allí con solo 15 años, cuando se mudó a Vizcaya para jugar en el Athletic de Bilbao, continúa manteniendo sus conexiones familiares y a sus amigos de siempre.
Luis de la Fuente en un homenaje en Haro. (EFE/Raquel Manzanares)
Su historia está vinculada a su posición estratégica en La Rioja Alta. Así, Alfonso VIII de Castilla ya le concedió a la villa un fuero que regulaba su organización política, administrativa, penal y económica en 1187. Una ciudad vinculada al comercio por su posición geográfica y a la agricultura, que experimentó una importante transformación durante el siglo XIX.
La llegada del ferrocarril en 1863 fue decisiva porque permitió transportar el vino con mucha mayor facilidad hacia los puertos del Cantábrico y los mercados europeos. A esto se sumó la crisis de los viñedos franceses provocada primero por el oídio y después por la filoxera. De hecho, el propio Ayuntamiento de Haro explica que este auge se produjo por la combinación de ambos factores, potenciando su modernización, con electricidad, teléfono, bancos, el Teatro Bretón de los Herreos y la Estación Enológica.
Precisamente, el Barrio de la Estación nació en ese contexto. Las primeras grandes bodegas comenzaron a instalarse allí a partir de 1877 y el enclave terminó concentrando firmas históricas como CVNE, López de Heredia, Gómez Cruzado, La Rioja Alta y Bodegas Bilbaínas. El propio Ayuntamiento de Haro señala que este espacio reúne la mayor concentración de bodegas centenarias de la ciudad y constituye uno de los principales referentes de su patrimonio vitivinícola.
Una villa llena de encanto con un casco histórico declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1975, que conserva edificios religiosos como la iglesia de Santo Tomás y la basílica de Nuestra Señora de la Vega, casas señoriales y restos vinculados a su pasado medieval. Además, la Plaza de la Paz constituye uno de los espacios centrales de Haro y desde ella se puede acceder a buena parte del centro urbano.
Una zona donde destaca La Herradura, un área del casco antiguo formada principalmente por las calles San Martín y Santo Tomás. Su trazado curvo da nombre a este espacio, donde se concentran bares y establecimientos especializados en pinchos y cocina riojana. Un pueblo donde el vino ocupa un espacio de honor en su historia e idiosincrasia, como también demuestra la Batalla del Vino.
Declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional, cada junio en los Riscos de Bilibio, junto a la ermita de San Felices, se lanza vino sobre los participantes. Una excusa perfecta para conocer el municipio o su entorno, aunque cualquier época del año es perfecta para viajar hasta Haro. Ese rincón riojano sobre el que se muestra tan orgulloso Luis de la Fuente. "Aunque tenga el título de ciudad, me resulta más entrañable decir que soy de pueblo; estoy muy orgulloso", desveló en un homenaje organizado por el Ayuntamiento.
"Es mi refugio, mi descanso, mi paz", así definió Luis de la Fuente su relación con Haro, en La Rioja, para 'Haro Digital'. Unas palabras con las que el entrenador de la selección masculina de España dejaba clara su gran conexión con su tierra natal. De hecho, a pesar de dejar de vivir allí con solo 15 años, cuando se mudó a Vizcaya para jugar en el Athletic de Bilbao, continúa manteniendo sus conexiones familiares y a sus amigos de siempre.