Stany Coppet, coach y el malo de 'El Príncipe': "Trump es auténtico y eso se nota"
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Stany Coppet, coach y el malo de 'El Príncipe': "Trump es auténtico y eso se nota"

El actor Stany Coppet también es coach. Sus talleres de interpretación para ejecutivos se están convirtiendo en una experiencia única

placeholder Foto: El coach y actor Stany Coppet. (Foto: Daniel Sánchez Alonso/ Maquillaje y peluquería: Sara Tejado para Hairkrone Madrid)
El coach y actor Stany Coppet. (Foto: Daniel Sánchez Alonso/ Maquillaje y peluquería: Sara Tejado para Hairkrone Madrid)

Stany Coppet, el malo de 'El Príncipe' y 'Perdóname, señor', también es coach. Sus talleres de interpretación para ejecutivos se están convirtiendo en una experiencia única para enseñar a sacar adelante buenos negocios. Y ya tiene casi llena su agenda hasta el próximo verano.

Hijo de un funcionario y de una trabajadora de Air France, Stany Coppet, de 41 años, parece tener buen ojo para los negocios. De hecho se formó en la Escuela de Comercio de París, antes de ser periodista en TF1 y lanzarse después de lleno a la interpretación. Entre personaje y personaje, escribe guiones y ha coproducido una película protagonizada por él que se titula 'La vie pure'. Ahora ha montado unos talleres en los que por 400 euros (más IVA) uno aprende a descubrir dentro de sí herramientas que le dan seguridad y emociones con las que conectar con la gente .

Stany nació y se crió en París, donde ha pasado la mayor parte de su vida, salvo su etapa adolescente, que vivió en la Guayana francesa, la tierra de su padre a la que le unen raíces muy fuertes. Pero conoció a su esposa, Dolores Chaplin, nieta de Charles Chaplin, y sus raíces gipsy, heredadas de su madre, se reactivaron.

placeholder Los actores y pareja Stany Coppet y Dolores Chaplin, nieta del mítico Charlot. (Gtres)
Los actores y pareja Stany Coppet y Dolores Chaplin, nieta del mítico Charlot. (Gtres)

Y adora el flamenco desde que su suegro le enseñó a escuchar a Camarón: “En mis talleres no pongo su música, pero me gusta cómo Camarón transformó el flamenco. No soy un experto, pero me encanta. Y, sí, mi suegro es de los que llevan sombrero y las manos llenas de anillos… Su padre, Charles Chaplin, también era gitano”.

Pregunta: Háblame de los talleres que impartes. ¿Cómo son?

Respuesta: Duran cuatro horas, para un máximo de 15 personas. Con un brunch en medio, en el que charlar, conectar, hacer networking. Empezamos con relajación y después buscamos en nuestro interior sentimientos que nos ayuden a expresarnos. En la segunda parte trabajamos cada uno con un texto frente a los demás…

Pregunta: ¿Cómo puedes hacer tantas cosas: actuar, escribir guiones, impartir talleres los fines de semana? ¿Cuándo descansas?

No me gusta aburrirme, necesito acción. Cuando estudiaba en Actor's Studio en Nueva York, los profesores nos decían que no se puede ser solo actor, hay que ser curioso, investigar, hacer guiones, aprender a iluminar, producir… para entender mejor el sistema. Y yo soy así, no quiero sentarme a esperar que las cosas me lleguen, quiero provocar que me lleguen. Antes hacía coaching individual con jóvenes actores. Ahora, hago talleres para ejecutivos, todo son retos. Y pienso que muy útiles, de hecho vienen directivos, abogados, empresarios… Sirven para muchas profesiones diferentes. Además los hago en español, aunque para mí sería mas cómodo en francés o en inglés, y eso también me lo tomo como un reto.

placeholder Stany Coppet, en Madrid. (Foto: Daniel Sánchez Alonso)
Stany Coppet, en Madrid. (Foto: Daniel Sánchez Alonso)


P: Eres francés, tu mujer inglesa, ¿por qué te has instalado en España?

R: Me gusta la calidad de vida de este país. Madrid es más seguro que París. Allí estoy en tensión no solo por el terrorismo. La gente es mas agresiva, se nota incluso en el metro. Aquí recibo mucho cariño. Y eso que mis personajes han sido malvados… Si llego a hacer de bueno… Además noto que mi hijo está feliz. A todo el mundo le dice que él es de Madrid, aunque no habla español, habla inglés, que es lo que hablamos en casa. Todo son señales que recibo.

placeholder El actor de 'El Príncipe' es ahora coach de ejecutivos. (Foto: Daniel Sánchez Alonso)
El actor de 'El Príncipe' es ahora coach de ejecutivos. (Foto: Daniel Sánchez Alonso)

P: ¿En tus talleres hay más mujeres que hombres?

R: No. Hay mujeres y hombres por igual. Y eso me sorprendió. Pensaba que habría más hombres. Veo que las mujeres se dan más la oportunidad de aprender. A los hombres les noto menos abiertos a este tipo de formación. A veces los que han llegado a niveles profesionales altos piensan que no tienen nada que aprender. Y lo cierto es que tienen miedo escénico. Incluso entre los actores hay miedo. Y es bueno porque te ayuda a dar valor a lo que vas a hacer, pero hay que gestionarlo, dominarlo... No hay que leer unos datos y ya. Si no sientes lo que dices, el mensaje no transmite, y eso es lo que enseñamos. Las personas son instrumentos musicales que necesitan ser afinados. Por ejemplo, cada persona tiene una voz y tiene que modularla y calentarla, ¡como un cantante! Y ese trabajo debe ser constante. Pues con las tensiones o los sentimientos igual, hay que dejar que fluyan. Yo mismo, para cada personaje lo tengo que hacer. Es un trabajo continuo que nunca debe parar. El músico siempre afina su instrumento, y mi cuerpo y mis emociones son mi instrumento.

P: ¿Y en cuatro horas te da tiempo a enseñar tanto?

R: Las cuatro horas son un despertador. Ofrezco una información que a mí me ha llevado 15 años aprender. Una persona no va a ser de repente un gran orador, eso es magia y yo no quiero vender humo, pero le puedo dar una visión de dónde empezar a cambiar para mejorar. Ellos deben hacerlo en su día a día, porque su vida es un banco de emociones y es en ella donde deben buscar.

P: ¿Comunican bien los políticos españoles?

R: Algunos lo hacen muy bien. Creo que las mujeres mejor porque están más conectadas a sus emociones. Mariano Rajoy, por ejemplo, debería quitarse de delante el papel que lee. Cortar la distancia entre él y los ciudadanos y conectar más con el ser humano. Yo así lo veo. Me parece frío. No transmite sensaciones. Los que sí saben comunicar, viven sus discursos. Obama es magistral. En España lo hacen mejor Albert Rivera e Inés Arrimadas. No me importa su discurso, ni si son derecha o izquierda, no tengo posición en ese tema en España, pero sí me parecen animados, vivos y que transmiten algo orgánico. Insisto, no juzgo el contenido, solo hablo de sensaciones. A Mariano Rajoy me gustaría invitarle a mis cursos, pero no lo haré porque son en grupo y no podrá aceptar. Pero si le interesa conectar con sus emociones le invito a una sesión o dos. Si le apetece, yo estoy dispuesto a ayudar.

P: ¿Qué recomiendas entonces?

R: Intentar quitar la hoja de delante para estar libre. Si vas a hablar de paro, de problemas de hospitales… de cosas importantes, y no tienes un papel delante, tienes que pensar qué significa eso para ti y es entonces cuando hablas con el corazón. Y si el corazón te guía, es todo más natural. Donald Trump lo hace muy bien porque no intenta ser otro si no él mismo. Es auténtico y se nota. Personalmente no me gusta Donald Trump, pero yo lo veo así.

placeholder El actor y coach Stany Copper. (Foto: Daniel Sánchez Alonso)
El actor y coach Stany Copper. (Foto: Daniel Sánchez Alonso)

P: ¿Se aprende de esto viendo las películas de Charles Chaplin?

R: No, porque el cine mudo es solo indicador. Fingen que lloran, pero no lloran. Lo que yo enseño sale de dentro hacia fuera.

P: ¿Te gustaría que tu hijo fuera actor, siguiendo la tradición familiar, como su padre, su madre, su tía Geraldine y su bisabuelo Charlot?

R: Lo primero que quiero es que sea feliz. Esta profesión es tan dura que intentaría guiarle en otra dirección, pero si sobrevive a las 'pruebas de fuego', le acompañaré con alegría en su camino. Pero no quiero que lo haga por tradición. Como decían mis profesores de Lee Strasberg en Nueva York, para ser actor tienes que quererlo más que comer, beber y respirar.

P: Si las mujeres comunican mejor, lo de la cuota del 25% te parecerá un acierto…

R: Cuando algo está bloqueado, hay que hacer que se desbloquee. Si la solución es una cuota, no solo para mujeres sino para todas las minorías invisibles, yo estoy a favor. En el cine, ¿por qué no se escriben más papeles para ellas? Porque no se ven obligados. Si para que los escriban hay que forzar una cuota, pues muy bien. Lo hicieron en Hollywood para que los negros tuvieran más representación y ahora ya no hace falta cuota. Yo vivo también la discriminación. Para un papel protagonista siempre prefieren un español y me dicen que en España no podemos imaginar un médico sudamericano o un abogado francés, o suizo, que hablen con acento extranjero, como yo, que tengo acento francés, ¡y hay montones! Vivimos en un país que tiene mezcla. Y los españoles están preparados para la diversidad.

P: Y el rey Felipe VI, ¿qué tal comunica en tu opinión?

R: No le he escuchado lo suficiente. Lo que me gusta es que está cambiando la imagen de la monarquía española a nivel internacional. Con la pareja que forma con la Reina… Yo no soy español, pero me da sensación de oxígeno. Si el Rey tiene esta curiosidad, para mí sería un éxito también, pero no sé si yo podría ayudar, es un poco pretencioso quizá, ¿no?…

P: ¿Eres siempre tan elegante, nunca pierdes la compostura?

R: Yo recomiendo más la educación que la elegancia. La elegancia es una forma de respeto para con los demás y una forma de ser, pero me gusta sorprender, no siempre voy con corbata (bromea).

P: Y sabiendo tanto de formar ejecutivos, ¿por qué no lo eres tú de un canal de televisión, por ejemplo?

R: Dentro de unos años quizá sí sea ejecutivo (se ríe). De momento me apetece ser actor, desarrollar guiones, lanzar nuevos talentos. En mi proyecto de vida quiero crecer compartiendo mis pequeños éxitos con una nueva generación de actores. Eso me ilusiona.

Créditos de la producción:

Fotografía: Daniel Sánchez Alonso

Ayudante de fotografía: Valen

Maquillaje y peluquería: Sara Tejado para Hairkrone Madrid

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