Friedrich von Schönburg, hijo del conde Rudi y María Luisa de Prusia, se casa con Amanda Lange: vestido de novia clásico y más detalles de la boda
La unión matrimonial, celebrada este sábado en Madrid, ha reunido a familiares, amigos y miembros de distintas sagas aristocráticas europeas
Este sábado, Madrid se ha convertido en el escenario de una de las grandes bodas aristocráticas de la temporada: la de Friedrich von Schönburg —hijo del conde Rudi y de María Luisa de Prusia— y Amanda Lange. El enlace, celebrado en la iglesia de Santa Bárbara, ha reunido a rostros vinculados a la nobleza europea y a distintos círculos de la alta sociedad internacional. De ahí a que, más allá del esperado 'sí, quiero' de los contrayentes, todas las miradas hayan estado puestas en una celebración marcada por los grandes apellidos, la elegancia y el ambiente propio de las uniones matrimoniales más exclusivas del año.
Uno de los mejores secretos, como en cada boda, es el vestido de la novia. Para su gran día, Amanda Lange ha confiado en Lorenzo Caprile con un diseño inspiración clásica confeccionado en encaje. Este destaca por el cuello subido, las mangas largas transparentes y un cuerpo ajustado del que nacen unos finos tirantes integrados en la estructura del vestido. A partir de la cintura, la silueta se abre en una falda amplia con cola larga y acabado de encaje en el bajo. Además, el dibujo floral recorre prácticamente todo el diseño. Una elección muy ligada a esa estética tradicional que suele verse en las bodas aristocráticas.
En el apartado beauty, Lange ha mantenido esa misma estética clásica. Y lo ha hecho portando un maquillaje natural que potencia sus facciones. El cabello, peinado con raya al medio y acabado pulido, se recoge en un moño bajo. Una elección inteligente que deja protagonismo al cuello de encaje del vestido. Además, la novia llva unos pendientes de inspiración vintage con piedras rojizas con los que ha conseguido dar un toque de color al conjunto. Por otra parte, el ramo, compuesto por flores blancas y verdes, termina de reforzar esa imagen romántica y refinada.
Aunque no ha sido hasta ahora cuando han decidido sellar su historia de amor, Amanda Lange y Friedrich Von Schönburg llevan más de 16 años construyendo una relación marcada por la discreción y la estabilidad. Ambos se conocieron en Londres en 2010 y, desde entonces, han mantenido un perfil muy reservado pese al peso social y aristocrático que rodea al entorno del novio. Con el paso de los años, ella se ha integrado completamente en la familia Schönburg. De hecho, tanto el conde Rudi como María Luisa de Prusia, padres del novio, la consideran una hija más.
Es más, hace unas semanas, Friedrich Von Schönburg habló con Vanitatis mostrando la ilusión con la que afrontaban este importante momento. "Estamos encantados de que se esté acercando el día y disfrutar con todos nuestros amigos y familiares", confesó el aristócrata. Y es que, aunque la pareja ha querido mantener muchos detalles en privado hasta el último momento, la expectación alrededor de esta boda ha sido máxima, especialmente por el entorno social y profesional en el que se mueve el novio, actual director del exclusivo hotel Rosewood Villa Magna de Madrid.
Este sábado, Madrid se ha convertido en el escenario de una de las grandes bodas aristocráticas de la temporada: la de Friedrich von Schönburg —hijo del conde Rudi y de María Luisa de Prusia— y Amanda Lange. El enlace, celebrado en la iglesia de Santa Bárbara, ha reunido a rostros vinculados a la nobleza europea y a distintos círculos de la alta sociedad internacional. De ahí a que, más allá del esperado 'sí, quiero' de los contrayentes, todas las miradas hayan estado puestas en una celebración marcada por los grandes apellidos, la elegancia y el ambiente propio de las uniones matrimoniales más exclusivas del año.