Alejandro Álvarez, psicólogo: "Si quieres superar a alguien que amas pero que ya no te elige, tienes que echar de tu mente al abogado defensor que defiende la esperanza"
Alejandro Álvarez, psicólogo: "Si quieres superar a alguien que amas pero que ya no te elige, tienes que echar de tu mente al abogado defensor que defiende la esperanza"
Volver a estar bien no depende de una respuesta pendiente, sino de dejar de litigar internamente con la realidad y empezar a recuperar la vida que quedó suspendida
La ruptura no siempre llega con un “adiós” claro. A veces se instala como una ausencia que va creciendo, un mensaje que no vuelve, una elección que ya no te incluye. Y en ese terreno, donde el vínculo se ha roto pero la mente se resiste a aceptarlo, el psicólogo Alejandro Álvarez propone una imagen muy concreta para entender por qué cuesta tanto soltar. “Si quieres superar a alguien que amas pero que ya no te elige, tienes que echar de tu mente al abogado defensor que defiende la esperanza”.
Álvarez se refiere a esa voz interna que se dedica a construir argumentos para mantener viva la posibilidad del regreso. La que interpreta silencios como confusión, la que suaviza la indiferencia y la que repite que “en el fondo” la otra persona sí siente algo. En el vídeo lo describe como un mecanismo que “justifica los actos de indiferencia” y que te empuja a una postura de espera constante. Su idea central es clara. “Lo que está haciendo es mantenerte en una postura de esperanza que te pone en pausa la vida”.
El mensaje, aunque directo, no apunta a negar el dolor ni a acelerar el duelo con frases vacías. Lo que plantea es un cambio de enfoque. Aceptar la realidad “aunque duela” no significa dejar de amar de golpe, sino dejar de negociar con los hechos. Si alguien ya no te elige, seguir buscando señales ocultas suele convertirse en una forma de prolongar el sufrimiento.
Por eso, Álvarez insiste en la importancia de avanzar sin el permiso emocional de la otra persona. “Vas a poder estar bien sin esa persona, vas a poder ser feliz”, dice, colocando el centro de gravedad en ti y no en la reacción del otro. De hecho, plantea una distinción clave en plena ruptura. “Lo que vos buscas no es estar con él o con ella. Lo que vos buscas es estar bien”.
Desde el bienestar emocional, esa frase conecta con algo muy común en las rupturas que dejan puertas entreabiertas. La esperanza puede ser un anestésico temporal, pero también un freno. Si el vínculo ya no es recíproco, la mente tiende a convertir cualquier mínimo gesto en prueba de futuro, y esa interpretación constante agota, altera el descanso y afecta a la autoestima.
El psicólogo también deja un aviso práctico para quienes empiezan el año con esa sensación de pérdida que no termina de cerrarse. No se trata de demonizar a la otra persona ni de contarte una historia de odio para poder olvidarla. Se trata de no “justificar lo injustificable” y de permitirte transitar el dolor sin convertirlo en una espera indefinida.
La ruptura no siempre llega con un “adiós” claro. A veces se instala como una ausencia que va creciendo, un mensaje que no vuelve, una elección que ya no te incluye. Y en ese terreno, donde el vínculo se ha roto pero la mente se resiste a aceptarlo, el psicólogo Alejandro Álvarez propone una imagen muy concreta para entender por qué cuesta tanto soltar. “Si quieres superar a alguien que amas pero que ya no te elige, tienes que echar de tu mente al abogado defensor que defiende la esperanza”.