Begoña Caneda, nutricionista, sobre congelar fruta: "Para congelarlas bien, elige las que sean más maduras pero firmes"
La nutricionista explica cómo hacerlo correctamente para conservar sus propiedades y evitar que pierda textura o sabor, y lo resume con una recomendación clave
La nutricionista hablando de cómo las fruta congelada puede beneficiarnos en nuestra salud (@aldi.espana)
Congelar fruta suele verse como un recurso práctico para aprovechar lo que está a punto de pasarse, pero también sigue generando dudas. ¿Pierde propiedades? ¿Vale cualquier pieza? ¿Hay alguna forma correcta de hacerlo? La nutricionista Begoña Caneda aclara que sí, que la fruta congelada puede seguir siendo una buena opción, siempre que se haga bien.
La especialista recuerda que la fruta aportaagua, fibra, vitaminas y compuestos antioxidantes, y explica que la congelación permite conservar buena parte de esos nutrientes. La clave está, según señala, en mantener bien la cadena del frío, algo fundamental para que el producto llegue al congelador en buenas condiciones y se conserve correctamente después.
No todas las frutas responden igual, pero Caneda apunta que hay varias que se prestan especialmente bien a este método. Entre las más adecuadas menciona los frutos rojos, las frutas tropicales y también las frutas con hueso o con pepita, dependiendo de la temporada. En cambio, en el caso de los cítricos, recomienda otra fórmula: congelarlos mejor en zumo o ya cortados en trozos, en lugar de meter la pieza entera.
Ese matiz importa porque la textura cambia mucho según el tipo de fruta. Algunas aguantan mejor el proceso y luego se pueden usar con facilidad en distintas preparaciones, mientras que otras necesitan un poco más de planificación.
Uno de los consejos más útiles de Caneda tiene que ver con el momento de maduración. La mejor fruta para congelar no es ni la verde ni la que ya está demasiado blanda. Lo ideal, dice, es escoger piezas maduras, pero todavía firmes, porque así tienen mejor sabor y resisten mejor el proceso de congelación.
A partir de ahí, recomienda seguir una secuencia básica: lavarlas bien, secarlas por completo y trocearlas si son demasiado grandes. Parece algo simple, pero hacerlo así evita que se deterioren antes de tiempo y ayuda a que luego sean más fáciles de usar.
Hay otro gesto que marca bastante la diferencia y que la nutricionista resume como un pequeño truco doméstico: congelarlas primero bien extendidas. Es decir, no meter toda la fruta junta directamente en una bolsa o recipiente, sino repartirla antes para que no se pegue en un bloque.
Ese paso facilita mucho el día a día, porque después permite sacar solo la cantidad necesaria sin tener que descongelar todo de golpe. Es especialmente útil si la fruta se va a usar en smoothies, desayunos, toppings o meriendas rápidas, algunos de los usos que la especialista destaca como más prácticos.
Caneda insiste en que la fruta fresca y de temporada sigue siendo la mejor opción, pero subraya que congelarla es una herramienta útil para evitar el desperdicio y para tenerla siempre a mano. No solo alarga su vida útil, también abre la puerta a consumirla de otras maneras, algo especialmente útil cuando hay exceso en casa o cuando se quiere dejar parte preparada con antelación.
Algunas frutas se pueden congelar (CC/epSos.de)
La idea, por tanto, no es sustituir siempre la fruta fresca por la congelada, sino aprovechar ambas posibilidades con sentido común. Tener fruta congelada lista para usar puede ayudar a comer mejor entre semana y a no acabar tirando piezas que estaban a punto de madurar demasiado.
Con ese enfoque, el mensaje de Begoña Caneda resulta bastante claro: congelar fruta no es una mala solución de último minuto, sino una forma inteligente de conservarla, mantener casi todos sus nutrientes y hacer más fácil su consumo diario. Y todo empieza con una elección muy concreta: que esté madura, sí, pero todavía firme.
Congelar fruta suele verse como un recurso práctico para aprovechar lo que está a punto de pasarse, pero también sigue generando dudas. ¿Pierde propiedades? ¿Vale cualquier pieza? ¿Hay alguna forma correcta de hacerlo? La nutricionista Begoña Caneda aclara que sí, que la fruta congelada puede seguir siendo una buena opción, siempre que se haga bien.