La sección de congelados del supermercado ha pasado de ser una opción de emergencia a convertirse en una aliada habitual en la cocina diaria. Verduras ya limpias y cortadas, pescados listos para cocinar o platos preparados que ahorran tiempo son solo algunas de las ventajas que explican su creciente popularidad. Sin embargo, sobre estos productos sigue pesando un estigma: el de ser poco saludables.
Frente a esta creencia, los especialistas en nutrición Mario Ortiz y Paula González han querido desmontar el mito poniendo ejemplos concretos. A través de un vídeo difundido en TikTok, ambos expertos destacan cinco productos congelados de Mercadona que, pese a su apariencia, sí encajan dentro de una dieta equilibrada. Lejos de perder calidad, los alimentos congelados conservan buena parte de sus propiedades nutricionales gracias a un proceso que detiene la proliferación de microorganismos y bacterias. Además, permiten consumir productos fuera de temporada y reducir el desperdicio alimentario, alargando su vida útil.
Puede parecer un alimento poco recomendable, pero su composición es sorprendentemente simple: harina, agua, aceite de oliva y sal. "Punto", recalcan los nutricionistas. Recomiendan, si es posible, optar por la versión integral, aunque aseguran que la blanca también es válida dentro de una dieta equilibrada.
La combinación de verdura y pescado hace de este plato una alternativa equilibrada. "Ingredientes adecuados y además está bueno", destacan, recordando que comer saludable no está reñido con el disfrute.
Los pimientos rellenos de bacalao son una muy buena opción. (Mercadona)
En este caso, la sorpresa está en la calidad de la grasa utilizada. A diferencia de otros platos preparados, esta opción utiliza aceite de oliva virgen extra, un detalle que los expertos califican como "top" y que marca la diferencia frente a alternativas menos saludables.
La sección de congelados del supermercado ha pasado de ser una opción de emergencia a convertirse en una aliada habitual en la cocina diaria. Verduras ya limpias y cortadas, pescados listos para cocinar o platos preparados que ahorran tiempo son solo algunas de las ventajas que explican su creciente popularidad. Sin embargo, sobre estos productos sigue pesando un estigma: el de ser poco saludables.