Es noticia
Menú
Londres se echa a la calle para ver a su princesa Kate: así hemos vivido el Trooping the Colour, desde dentro
  1. Café Society
Paloma Barrientos

Café Society

Por

Londres se echa a la calle para ver a su princesa Kate: así hemos vivido el Trooping the Colour, desde dentro

Las ausencias en el balcón del Palacio de Buckingham, las preguntas sobre la princesa Leonor y el peso de la Corona sobre la princesa de Gales han marcado una experiencia inolvidable con gaitas de fondo

Foto: Kate Middleton y el príncipe Louis, durante el Trooping the colour. (Gtres)
Kate Middleton y el príncipe Louis, durante el Trooping the colour. (Gtres)

Siempre se ha dicho que hay dos instituciones capaces de hacer de sus celebraciones un espectáculo. Una es el Vaticano, cada vez que muere un papa y se proclama uno nuevo. Y la otra es la Corona inglesa con toda la parafernalia que acompaña a sus acontecimientos. Este año sigue formando parte de la iconografía británica el jubileo de Isabel II cuando cumplió setenta años de reinado. Aparte de ser la primera vez en la historia de la monarquía británica que una soberana abarcaba siete años de mandato, lo más recordado fue su acting con el osito Paddington y antes, en el 2012, en la apertura de las Olimpiadas como pareja de Daniel Craig, el 007 al servicio de su majestad. Y siempre como telón de fondo el balcón del Palacio de Buckingham.

Una de estas apariciones con toda su familia era la celebración del Trooping the Colour, que ponía y pone patas arriba Londres en el mes de junio. Un desfile militar que se unió por decisión del rey Jorge II con su cumpleaños. A partir de ahí fue la marca de agua de todos los reyes ingleses. Desde que murió Isabel II, el rey Carlos III es el protagonista del desfile y la aparición estelar en el balcón de Buckingham Palace.

Como sucedió con nuestra familia real, las apariciones y desapariciones en la foto marcan las relaciones familiares y los escándalos. A la infanta Cristina, Urdangarin y su tropa los borraron y, por defecto, a la infanta Elena y sus hijos. Antes a Marichalar y con el tiempo a don Juan Carlos. Con los Windsor, ha pasado lo mismo.

placeholder Kate Middleton y sus hijos, en el balcón del Palacio. (Gtres)
Kate Middleton y sus hijos, en el balcón del Palacio. (Gtres)

Como en la novela de Agatha Christie 'Los diez negritos', primero fue Lady Di, después el príncipe Andrés (ahora simplemente ciudadano Mountbatten) y este sábado en el balcón desaparecieron Beatriz y Eugenia de York. Estas dos ausencias han sido una de las preguntas que se hacían los asistentes con los que coincidí en la explanada frente al palacio. "¿Estarán las princesas?", se preguntaban unos pocos a favor y la mayoría en contra. Sobrevolaba el caso Epstein.

La explicación que me daban es que trabajaban poco por la comunidad. Y, como contrapartida a esa ofuscación, fue el abucheo general a una minimanifestación con paraguas amarillos y cartelones de "Abolición monarquía", sin que la policía interrumpiera su desfile por The Mall. Esta avenida finaliza frente al palacio donde una hora después saldrían el rey Carlos, la consorte Camila, los Gales y sus hijos y los duques de Edimburgo.

La fascinación que el pueblo soberano siente por Kate Middleton y la hija Charlotte era el denominador común. Escuché los comentarios de cómo la princesa es la apuesta segura de la monarquía británica mientras me ofrecían unos sándwiches y me preguntaban por nuestra heredera. Es curioso el interés que despierta la princesa Leonor entre los asistentes con los que coincidí en el jardincito que rodeaba The Mall.

También era llamativo cómo se interpretaban algunos de los asistentes. Una de ellas, una señora con una estética que no podía negar su admiración por la reina Isabel. Como homenaje en este cuarto Trooping the Colour sin ella, había elegido un modelito muy parecido al de su admirada 'Queen'. Abrigo rosa, vestido de flores, guantes y un bolso en versión shine. "Es mi homenaje". Muy cerca, hombres con chistera como sacados de la película de Mary Poppins. Tres señores Banks que disfrutaron de la parada militar como niños. Una vez que el rey y su corte familiar salieron al balcón, sonaron los cuarenta cañonazos que se unían al fervor popular. Vivir de cerca y a pie de pista la ceremonia real resulta una experiencia única. Y de música de fondo, los gaiteros.

Siempre se ha dicho que hay dos instituciones capaces de hacer de sus celebraciones un espectáculo. Una es el Vaticano, cada vez que muere un papa y se proclama uno nuevo. Y la otra es la Corona inglesa con toda la parafernalia que acompaña a sus acontecimientos. Este año sigue formando parte de la iconografía británica el jubileo de Isabel II cuando cumplió setenta años de reinado. Aparte de ser la primera vez en la historia de la monarquía británica que una soberana abarcaba siete años de mandato, lo más recordado fue su acting con el osito Paddington y antes, en el 2012, en la apertura de las Olimpiadas como pareja de Daniel Craig, el 007 al servicio de su majestad. Y siempre como telón de fondo el balcón del Palacio de Buckingham.

Familia Real Británica Kate Middleton