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CASA REAL NORUEGA

Los reyes de Noruega y su momento más amargo en su viaje a Chile

Harald y Sonia fueron recibidos en Punta Arenas por activistas que se manifestaban contra la industria salmonera del país

Foto: Visita de Estado de los reyes de Noruega en Chile. (EFE)
Visita de Estado de los reyes de Noruega en Chile. (EFE)

Los reyes de Noruega terminaban este domingo su visita de Estado a Chile, un viaje que realizaban para celebrar el centenario de sus relaciones diplomáticas entre los dos países y que empezaba el pasado martes, cuando llegaban por la noche a la capital, Santiago. Era en la mañana del día siguiente cuando comenzaban las actividades de una apretada agenda que les ha llevado por diferentes enclaves del país, sin tener apenas descanso hasta el momento de su partida, cuando se despidieron de sus anfitriones, con cierto regusto amargo en la boca por una situación nada agradable que habían tenido que vivir en una de sus paradas de la gira.

Como es habitual, el programa comenzaba con la ofrenda floral del rey Harald en el monumento a Bernardo O´Higgins, considerado padre de la patria chilena. A continuación, tenía lugar la ceremonia de bienvenida con el presidente, Sebastián Piñera, y la primera dama, Cecilia Morel, en el Palacio de la Moneda. Tras el almuerzo oficial, en el que el rey Harald pronunció el discurso inaugural, tuvo lugar la visita al Tribunal Supremo y al Congreso, cumpliendo así con el esquema habitual en los viajes de Estado que realizan las monarquías a otros países. La primera jornada del viaje terminaba con una cena a la que asistieron representantes de empresas de ambos países.

Los reyes de Noruega, recibidos en el Palacio de la Moneda por el presidente Sebastián Piñera y la primera dama. (Reuters)
Los reyes de Noruega, recibidos en el Palacio de la Moneda por el presidente Sebastián Piñera y la primera dama. (Reuters)

El jueves, Harald y Sonia viajaban hasta la Isla de Pascua, donde pasaban la mañana antes de volver a la capital para recibir las llaves de la ciudad. Todo iba sobre lo previsto hasta que llegaron, ya el sábado por la mañana, a Punta Arenas, donde tenía lugar el momento más polémico de este viaje. Como punto de partida de las expediciones a la Antártida, supone un enclave importante para la industria salmonera, en su mayoría procedente de Noruega. Por eso, los Reyes fueron recibidos por activistas de Greenpeace que les mostraron su rechazo a la expansión de este negocio en la zona, por las graves consecuencias medioambientales que puede tener.

Harald y Sonia de Noruega fueron recibidos con gritos de "No a las salmoneras", "El pueblo, consciente, defiende el medio ambiente", y pancartas de "Bienvenidos reyes, pero sus salmones no", dejando claro que las reivindicaciones no iban directamente contra ellos, sino contra el lobby que tiene previsto empezar a funcionar en la región en solo unos meses. Los reyes noruegos aguantaron las protestas y, lejos de hacer caso omiso, se acercaron a hablar con algunos de los manifestantes, escuchando sus razonamientos e intentando entender su punto de vista, dada la preocupación por la naturaleza y el cambio climático de la que siempre han presumido en el país nórdico.

La reina Sonia de Noruega hablando con los manifestantes en Punta Arenas. (Heiko Junge / Casa Real Noruega)
La reina Sonia de Noruega hablando con los manifestantes en Punta Arenas. (Heiko Junge / Casa Real Noruega)

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