Los damnificados por la entrevista de Oprah: hablan 4 expertos en comunicación política
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ANÁLISIS

Los damnificados por la entrevista de Oprah: hablan 4 expertos en comunicación política

La todopoderosa comunicadora estadounidense, muy amiga de Meghan y Harry, congregó a 17 millones de espectadores en Estados Unidos y 11,3 en el Reino Unido

placeholder Foto: Meghan, durante la entrevista con Oprah Winfrey. (Reuters)
Meghan, durante la entrevista con Oprah Winfrey. (Reuters)

Las audiencias han sido millonarias, lo que es un indicio claro del interés que ha suscitado la controvertida entrevista que han concedido a la todopoderosa Oprah Winfrey el príncipe Harry y su mujer, Meghan Markle. Solo en Estados Unidos han sido 17 millones los espectadores y otros 11,3 en el Reino Unido, pero en otros países en los que no se han comprado los derechos televisivos (en España finalmente se verá el sábado en Antena 3 y el domingo se redifundirá en La Sexta), el escándalo ha salpicado la parrilla de todas las cadenas de televisión, desde los informativos a las tertulias políticas o los espacios de crónica social. Sin olvidarnos de la prensa escrita o digital, que le han dedicado enormes espacios, o la radio y las redes sociales.

Son muchos los frentes a los que han apuntado los Sussex, pero el de mayor sensibilidad social, en plenas reivindicaciones del movimiento Black Lives Matter, y con el juicio por la muerte de George Floyd en marcha, han sido las acusaciones de que un miembro de la Casa Real habría puesto sobre la mesa el color de la piel de Archie antes de que este naciera.

Y es ese el epicentro del escueto comunicado que este martes emitió la reina Isabel II, quien no retira el favor al que, según algunos, podría ser su nieto predilecto: "Toda la familia está triste al conocer hasta qué punto han sido complicados los últimos años para Harry y Meghan. Los temas que se han tratado, especialmente en el aspecto racial, son preocupantes. A pesar de que algunos recuerdos de lo ocurrido pueden cambiar, se toman muy en serio y serán tratados de manera privada por la familia. Harry, Meghan y Archie siempre serán miembros muy queridos de la familia".

Para poder alcanzar una mayor comprensión del huracán mediático y social que ha generado esta entrevista hemos articulado en cinco cuestiones una consulta a cuatro expertos, que nos ayudan a arrojar luz sobre este espinoso asunto: Verónica Fumanal, experta en comunicación política y presidenta de ACOP (Asociacion de Comunicación Política); Toni Aira, profesor de comunicación política e institucional de la UPF-BSM; Diana Rubio, doctora en comunicación y directora del Instituto Mediterráneo de Estudios de Protocolo IMEP, y el sociólogo David Redoli, quien cuenta en su haber con un máster en Ciencia Política de la Universidad de Georgetown.

placeholder La reina Isabel II ha decidido dar un paso al frente. (EFE)
La reina Isabel II ha decidido dar un paso al frente. (EFE)

PREGUNTA: ¿Ha sido un acierto el comunicado de la reina Isabel II?

VERÓNICA FUMANAL: Según parece, en un principio la reina Isabel II no quería, pero fruto del revuelo mediático -incluso los laboristas habían emitido un comunicado condenando y diciendo que no querían una monarquía racista-, se habría visto obligada. Por norma general siempre estoy a favor de emitir una respuesta porque no comunicar no es posible. Uno cuando no emite una respuesta está también comunicando. De hecho, cuando hemos hablado de crisis de comunicación en una monarquía como la española siempre he sido muy crítica. No serán una monarquía del siglo XXI hasta que no acepten los usos y prácticas de la comunicación del siglo XXI, que es contestar.

TONI AIRA: No da la callada por respuesta y eso ya demuestra una cierta rapidez de reflejos, no habituales en lo que es la comunicación de las monarquías en general y de la casa de Windsor en particular. Destaco también lo escueto, que deja capacidad de reacción abierta. Y también va al núcleo de lo que más les podía afectar, el racismo, que es lo que puede manchar más la imagen de la monarquía y a lo que más ciudadanos británicos podrían mostrar un rechazo más allá de si son monárquicos o no.

DIANA RUBIO: Es un tema tan controvertido... La gente esperaba un poco más, porque un comunicado de solo 61 palabras se ha quedado corto para muchos. Sin embargo, creo que es bastante claro a la hora de decir que hablarán de esas cuestiones en privado. Tenían que lanzar un comunicado sí o sí, pero las expectativas eran que fuera un poco más largo por lo incendiarias que fueron algunas de sus afirmaciones. Siguen en su línea, porque nunca han sido de lanzar comunicados extensos y siempre barriendo de puertas hacia dentro para solucionar los problemas.

DAVID REDOLI: Es un acierto, se mire como se mire. Por tres motivos. Primero porque ataja la crisis, evita las especulaciones, que si no responde qué estará ocultando, quien calla otorga... Segundo, lo trae al ámbito privado y familiar: si realmente existió esto del racismo, lo van a investigar de manera privada. Tercero, les devuelve la pelota de una manera muy positiva: todo nuestro cariño, todo nuestro amor a nuestros familiares. Es una jugada maestra de una gestión de crisis en muy poquitas palabras.

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Harry y Meghan, durante su entrevista con Oprah Winfrey. (Reuters)

P: ¿Qué medidas debería tomar la Casa Real en un futuro si la crisis no se mitiga o desaparece?

V.F.: No hay crisis que mil años dure. He visto una encuesta donde hay un feedback generacional. Los menores de 25 años creen mayoritariamente a Meghan y Harry, y los mayores de 65 condenan su actitud. El futuro de la monarquía británica y el de la española también pasa por que la gente más joven la apoye. Hay reactivar un pacto generacional con los más jóvenes y eso es supongo lo que tendrán en cuenta a la hora de tomar medidas. No creo que Harry y Meghan vayan a hablar todos los días y próximamente veremos no tanto comunicados pero sí acciones que vengan a reforzar los valores de la Casa Real británica, con personas de etnias diferentes para intentar neutralizar las acusaciones de racistas. Se tenderá también una mano a una reconciliación.

T.A.: Lo que deberían hacer ante esta crisis es ir al núcleo de lo que les puede afectar, que es la cuestión del racismo. Mostrar empatía con lo que haya podido sufrir en este sentido Meghan Markle y trasmitir que trabajan para esclarecer lo que le pudiera haber afectado en este sentido o quién lo hubiera podido hacer. En paralelo también sería inteligente la interacción de los miembros de la Casa Real, especialmente la reina, con miembros de la Commonwealth o de diversas etnias, para proyectar la imagen de que no tienen ningún problema con la cuestión racial. Si se hace demasiado explícitamente puede sonar hasta grosero, hipócrita u oportunista, debe hacerse con dosis de realidad, que no parezca una teatralización o una escenificación.

D.R.: La controversia en esta Casa Real siempre ha estado latente. Desde lo que pasó con Lady Di en su momento, con la duquesa de York, hasta con el príncipe Andrés, que han tenido que apartarle. Lo primero que van a necesitar es darse un poco de tiempo para ver qué tipo de estrategia van a seguir. Creo que de aquí a unos meses veremos a la reina con Meghan y Harry. Creo que aprovecharán el nacimiento de su hija para acercar posturas. Será un punto de inflexión y en ese momento se encontrarán el contexto más propicio para hacer un acercamiento entre la familia real y esta pareja que está en tierra de nadie.

DA.R.: Creo que lo que tiene que hacer la Casa Real de cara a los ciudadanos es mostrar que cualquier conducta indecorosa dentro de palacio no va a ser tolerada. Con respecto al resto de cuestiones sobre las que se pronunciaron ambos cónyuges, deben circunscribirlo al ámbito privado de las opiniones de dos personas que formalmente se han autoexcluido de la Casa Real, de la familia.

placeholder Oprah fue la encargada de entrevistar a los Sussex, con los que mantiene una relación de amistad. (Reuters)
Oprah fue la encargada de entrevistar a los Sussex, con los que mantiene una relación de amistad. (Reuters)

P: ¿Cuáles fueron los errores y aciertos de la entrevista?

V.F.:En comunicación política no hay errores y aciertos si no responden a un porqué. Uno da una entrevista porque quiere dar un mensaje. Si consigue que cale el mensaje, será un acierto. Si no es así, será un error. La gran incertidumbre es qué persiguen: ¿ser el testigo de Diana de Gales? ¿Mermar a la Casa Real británica? Hay países de la Commonweatlh que han empezado a cuestionar el liderazgo de la reina Isabel II. ¿Buscaban tener un impacto geopolítico? ¿Buscaban que a sus hijos les den un título? Esta cuestión, por ejemplo, no conecta con el pueblo llano. De momento han metido a Buckingham Palace en la mayor crisis reputacional que han tenido. Cuando Diana dijo que en su matrimonio eran tres, que también supuso un gran terremoto, estaba hablando de un concepto personal. Aquí estamos hablando de política, de acusaciones de racismo. Es algo mucho más importante en mi opinión.

T.A.: El acierto está en el impacto emocional que puede suponer para todo el mundo el hecho de que alguien joven, con éxito y poder adquisitivo pueda haberse sentido coaccionada por su raza o por el color de su piel y que eso se haya visto proyectado en su bebé, lo que genera una empatía generalizada. El riesgo que ha podido haber corrido y que amortigüe el efecto de estas declaraciones es la posible sobreactuación que se haya visto, especialmente en Meghan Markle, que es actriz, y por ahí la van a poder atacar siempre. A la explicación que ha dado, tenga la dosis de realidad que tenga, le puede restar credibilidad a los ojos de algunos que se le haya visto un punto de actuación.

D.R.: El acierto es el dar la cara, el contar lo que denominan su verdad en un ambiente distendido. En algunas ocasiones se pudo ver que no estaban del todo cómodos con las preguntas que les hacía Oprah. Y en cuanto a los errores, cierto desconocimiento de algunas cuestiones como lo de los títulos, pues daban por hecho que su hjo no tenía un título por ser mestizo, cuando en términos legales no puede tenerlo hasta que no reine el príncipe Carlos. Aquí volvemos al debate sobre si la monarquía es una institución endémica, que debe cambiar o dice que cambia, pero por dentro sigue siendo la misma.

DA.R.: Como acierto destacaría la trasparencia y la honestidad y el explicar los motivos que les han llevado a alejarse de esa familia y de la vida en palacio. Me parece un acierto porque es decirle a la opinión pública 'yo apuesto por mi pareja, por mis hijos, por mi vida y no estoy dispuesto a pagar una serie de peajes que me imponía seguir en palacio'. El error sería el momento. Todavía el Reino Unido no se ha recuperado del coronavirus, el Brexit está superreciente. Hay una serie de cuestiones muy emocionales tremendamente vivas en la sociedad británica. Quizás deberían haber esperado unos meses a hacer esa entrevista.

placeholder Los Sussex, protagonistas de una tormenta mediática. (EFE)
Los Sussex, protagonistas de una tormenta mediática. (EFE)

P: ¿Se logrará rehabilitar la imagen de Meghan y Harry en el Reino Unido?

V.F.:Todo es rehabilitable. Si en España Isabel Pantoja ha tenido una rehabilitación reputacional, que estuvo durante años en el odio de la opinión pública, o si otras personas lo han logrado, por qué ellos no. Con dinero, tiempo y poder, todo es absolutamente posible. Ellos están teniendo el favor de la opinión pública de la gente más joven. ¿Sabemos si el objetivo de esa entrevista es que el futuro de la Casa Real pase por ellos? La monarquía parte de un hecho biológico en el que el primero es el heredero, pero la monarquía tendrá que cambiar como están cambiando otras instituciones. Quién sabe si hay una operación política detrás.

T.A.: Dependerá mucho de cómo evolucionen los acontecimientos y unos y otros lleven el desencuentro hacia ciertos puntos en común. Si esto deriva hacia una guerra sin cuartel, ahí van a perder todos, la familia, la monarquía y Meghan y Harry. En este mundo no hay que infravalorar el efecto mediático de Meghan y Harry, especialmente en Estados Unidos, pese al enorme peso de la monarquía. Si este fuego cruzado lleva a una tregua y a una posterior reconciliación que no se lea como una claudicación por alguna de las partes sino de asunción de errores y una promesa de mejora de todas las partes, puede ser positivo para todos.

D.R.: Sí se rehabilitará la imagen de ambos, sobre todo si se demuestra que van a seguir formando parte de la familia, aunque no tengan ningún título. Hay otros de sus primos que tampoco los tienen. A día de hoy se ha rajado un poco la relación y quedó de manifiesto cuando dijo el príncipe Harry que su padre, el príncipe Carlos, no le coge el teléfono. La propia sociedad, en el momento que haya un acercamiento, los va a volver a acoger. En el caso de Harry, en el de Meghan va a tener que trabajarlo un poco más, sobre todo con las generaciones más mayores.

DA.R.: La sociedad británica es cada vez más secular en el sentido de que normaliza mucho lo que ocurre en palacio, en la Casa Real. Dos personas que, motu proprio, deciden salirse de esa vida y normalizar sus relaciones civiles van a tener una buena acogida en la sociedad británica porque no han hecho un ataque frontal contra la reina ni toda la Casa Real. Han especificado qué puntos concretos les llevaron a tomar esa decisión y qué puntos fueron para ellos un gran motivo de disgusto.

placeholder La entrevista ha salpicado de lleno al príncipe Carlos. (Reuters)
La entrevista ha salpicado de lleno al príncipe Carlos. (Reuters)

P: ¿Cuáles son los grandes perjudicados por esta entrevista y la situación derivada de la misma?

V.F.: En este momento en el que se ha pronunciado la Casa Blanca ante las palabras de racismo, las colonias, partidos políticos como los laboristas, los más perjudicados son la Casa Real. En estas cuestiones, lo importante no es cómo empiezan sino cómo acaban, y cuando se sepan los porqués y los detalles, veremos si esto sigue siendo igual o no.

T.A.: Desde el momento en el que la sombra de la sospecha se cierne sobre la monarquía británica y con acusaciones de racismo en pleno siglo XXI, mancha sobre todo a la nueva generación, a Kate Middleton y al príncipe Guillermo. Cuando estaban muy identificados y hacían cierto tándem de pareja con Meghan y Harry, daban la imagen de una nueva etapa. Cuando ahora pasen a ser desplazados y a ser un todo con la reina Isabel, el príncipe Carlos y Camilla y se vean salpicados por sospechas de comportamientos impropios de la sociedades contemporáneas avanzadas, les afecta. Si se sabe manejar la situación se le podría dar la vuelta, aunque lo veo difícil en este momento. De los grandes conflictos es de donde surgen los grandes acuerdos. Si eso lo saben leer en clave de comunicación institucional del siglo XXI, les puede acabar favoreciendo. Siempre que haya una resolución favorable para todos. Si hay perdedores en alguno de los dos bandos, se acaban acumulando los perdedores en la monarquía en su conjunto.

D.R.: Para mí los más perjudicados son los niños. En este momento, Archie. Y también la propia institución, salvo la reina, que demuestra una posición más emocional y de familia. También sale muy perjudicado el padre, el príncipe Carlos. Por un lado está la institución y por otro la familia, aunque en algunas ocasiones sea lo mismo. En esta ocasión debería estar más en la balanza, por lo que vimos en la entrevista, debería primar la parte de padres y no de rey o de príncipe.

DA.R.: El príncipe Carlos es el más perjudicado, sin duda alguna. Básicamente porque es el padre de Harry y él mismo dijo en la entrevista que le sorprendió la reacción de su padre cuando le constaba que había vivido cosas muy parecidas a las que él había estado viviendo. Buscaba la comprensión del padre protector, del padre que no quiere que le pase a su hijo lo mismo que él. Harry dio a entender que no dio curso a lo que él le estaba avisando que estaba pasando con su esposa

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