Máxima de Holanda, la mujer de rojo en la cena con Finlandia: espectacular vestido de gala y la tiara favorita de su suegra
Los reyes de los Países Bajos han ofrecido una cena de gala en honor al presidente de Finlandia y su esposa. Máxima ha elegido un vestido rojo con mangas abullonadas y la tiara Württemberg
Máxima de Holanda en la cena de gala con el presidente finlandés. (CordonPress)
Noche de gala en los Países Bajos. El Palacio Real de Ámsterdam se ha engalanado para la cena de gala que Guillermo Alejandro y Máxima han ofrecido en honor al presidente de Finlandia, Alexander Stubb, quien se encuentra realizando una visita de Estado junto a su esposa, Suzanne Innes-Stubb. Tras la ceremonia de bienvenida celebrada en la Plaza Dam, los reyes han agasajado a sus invitados con un banquete de Estado que ha puesto el broche a esta primera jornada.
Las cenas de este tipo sonlas de máxima etiqueta y la reina lo sabe a la perfección, de ahí que haya aparecido espectacular con un vestido rojo y la tiara Württemberg. Eso sí, como ya viene ocurriendo desde hace un tiempo, ha tenido que compartir protagonismo con su primogénita,la princesa Amalia, guapísima con un vestido amarillo y luciendo por primera vez la tiara bandeau.
Los reyes de Holanda y la princesa Amalia junto al presidente de Finlandia y su esposa. (Efe)
Centrándonos ya en el look de Máxima, la reina ha rescatado de su armario un vestido rojo pasión firmado por el diseñador de origen danés, pero afincado desde hace años en los Países Bajos, Claes Iversen. No es nuevo, pues lo estrenó en la cena de gala con el presidente Macron y su esposa celebrada en abril de 2023, con motivo de su viaje de Estado a Holanda.
Se trata de un vestido realizado en una tela rígida, que presenta escote barco, cintura marcada y falda de vuelo. Hasta ahí todo normal. De hecho, hay cientos de vestidos con estas mismas características. Sin embargo, el diseño presenta unas grandes mangas abullonadas que le dan ese toque especial al vestido elegido por Máxima, quien llevaba colocada la banda azul marino de la Orden de la Rosa Blanca de Finlandia.
La reina Máxima ha apostado por el rojo para la noche. (CordonPress)
En este tipo de galas, las joyas juegan un papel clave, y Máxima ha querido estar a la altura con la tiara Württemberg, una importante y valiosa pieza del joyero de los Orange que presenta una original forma formando flores y decorada con diamantes y perlas. Se cree que fue un regalo del rey Guillermo I de Württemberg a su hija Sofía, con motivo de su boda con el rey Guillermo III de los Países Bajos en 1839. Durante muchos años, esta tiara ha sido la gran favorita de su suegra, la otrora reina Beatriz, madre de Guillermo Alejandro, que la eligió para su boda con el príncipe Claus en 1966.
El rey Guillermo Alejandro y la reina Máxima. (EFE)
Existen cuatro formas distintas de lucir la joya: sin perlas, con perlas en la parte superior, con perlas en la parte inferior, y completa, con perlas en ambas partes. Beatriz, la suegra de Máxima, solo la lució de esta última forma en su enlace matrimonial y en la visita de Estado a Reino Unido en 1982. La actual reina, quien estrenó la tiara durante una cena de gala en Japón, ha optado en ocasiones solo con las perlas inferiores y otras por la versión completa, como ha hecho esta noche, con perlas arriba y abajo.
Por si las perlas de la tiara no fueran suficientes, el resto de joyas elegidas para aderezar su look también eran perlas: un collar de cinco vueltas que llevaba en el cuello y unos pendientes estilo 'tú y yo' que lucía del revés, con la perla arriba y el diamante debajo, y un broche también de diamantes y perlas que llevaba prendido de la cintura.
Noche de gala en los Países Bajos. El Palacio Real de Ámsterdam se ha engalanado para la cena de gala que Guillermo Alejandro y Máxima han ofrecido en honor al presidente de Finlandia, Alexander Stubb, quien se encuentra realizando una visita de Estado junto a su esposa, Suzanne Innes-Stubb. Tras la ceremonia de bienvenida celebrada en la Plaza Dam, los reyes han agasajado a sus invitados con un banquete de Estado que ha puesto el broche a esta primera jornada.