El motivo de la ausencia de Andrea Casiraghi y Tatiana Santo Domingo durante la visita del Papa León XIV a Mónaco: su viaje exótico
Ni al Baile de la Rosa ni a la visita papal: la pareja se ausentó durante la gran semana de la familia principesca monegasca, a la que sí asistieron su madre, Carolina de Mónaco, y sus hermanos
La visita del papa León XIV a Mónaco, celebrada el sábado, no solo dejó una imagen institucional cuidadosamente medida, sino que también se convirtió en un punto de encuentro para la familia Grimaldi. Apenas una semana después de coincidir en el Baile de la Rosa, la jornada volvió a reunir a varios de sus miembros más representativos, como los príncipes Alberto y Charlène, junto a Carolina de Mónaco, Estefanía, Carlota Casiraghi y Beatrice Borromeo. No es habitual verlas coincidir en un contexto de este tipo, lo que dio a la escena un carácter especial más allá de la recepción oficial.
El encuentro no se limitó a la familia monegasca, ya que también asistieron representantes de otras casas reales no reinantes, como Carlos de Borbón-Dos Sicilias, acompañado de su mujer y sus hijas, Carolina y María Chiara. Entre las ausencias destacó la de Andrea Casiraghi, hijo mayor de Carolina de Mónaco, y su esposa, Tatiana Santo Domingo, quienes no se encontraban en el Principado por un curioso motivo.
La pareja lleva varios días de viaje en Brasil, país de origen de la madre de Tatiana. En concreto, fueron vistos junto a sus hijos en Barra da Tijuca, en Río de Janeiro. A pesar de la atención que suele generar su presencia, “la familia disfrutó del paseo con discreción, como cualquier carioca: sin formalidades y con mucha sencillez”, explican desde la revista Diverso, autora de las imágenes.
No es la primera vez que visitan el país latinoamericano, al que viajan con frecuencia, por lo que su presencia no ha sorprendido. Lejos del protocolo monegasco, donde sus hermanos vistieron de traje y tanto su hermana Carlota como su madre optaron por el velo negro, ellos eligieron un estilo mucho más relajado: prendas de playa, camisas abiertas, bañadores de estampados vibrantes y Tatiana con un conjunto de blusa y falda.
Durante estos días también han compartido tiempo con amigos, entre ellos la modelo italiana Bianca Brandolini d’Adda, descendiente de Gianni Agnelli y ex de Lapo Elkann. Fue ella quien publicó otra imagen de Tatiana, con un look veraniego compuesto por un vestido camisero blanco con cuello de solapa, detalles de encaje y mangas abullonadas, combinado con unas sandalias marrones de Sarenza.
La pareja no estuvo presente en la visita del papa León XIV a Mónaco, un evento institucional de gran relevancia que reunió a buena parte de la familia Grimaldi. Resulta especialmente llamativa su ausencia, teniendo en cuenta que Andrea lleva tatuada en el pecho a la virgen de Santa Devota, patrona de Mónaco. Además, tampoco asistieron al Baile de la Rosa, otra de las citas sociales más importantes de la familia, aunque en este caso su ausencia pasó más desapercibida.
La visita del papa León XIV a Mónaco, celebrada el sábado, no solo dejó una imagen institucional cuidadosamente medida, sino que también se convirtió en un punto de encuentro para la familia Grimaldi. Apenas una semana después de coincidir en el Baile de la Rosa, la jornada volvió a reunir a varios de sus miembros más representativos, como los príncipes Alberto y Charlène, junto a Carolina de Mónaco, Estefanía, Carlota Casiraghi y Beatrice Borromeo. No es habitual verlas coincidir en un contexto de este tipo, lo que dio a la escena un carácter especial más allá de la recepción oficial.