Mary de Dinamarca recupera su vestido primaveral favorito y lo combina con el broche de zafiro heredado de su suegra
En paralelo al encuentro de Federico X con Ursula von der Leyen y la duquesa de Edimburgo, la Reina se trasladó al norte de Dinamarca para protagonizar un encuentro muy emotivo
Mary deslumbró con su vestido favorito y un broche de zafiros. (EFE)
Hoy era una jornada señalada para los reyes de Dinamarca. Mientras Federico X presidía la inauguración de la conferencia internacional de Save the Children en la Sala de Conversación de Christiansborg, un acto al que también asistieron Ursula von der Leyen y la duquesa de Edimburgo, Mary continuó con su agenda institucional lejos de Copenhague.
La Reina puso rumbo al norte del país para asistir a la inauguración oficial del Hospital Universitario de Aalborg. Allí fue recibida entre aplausos y vítores por decenas de ciudadanos que aguardaban su llegada, protagonizando además varios momentos espontáneos durante la visita. El más comentado se produjo cuando tuvo que cortar la gran cinta roja sostenida por dos mujeres vestidas de payaso.
Mary fue la encargada de inaugurar el Hospital Universitario de Aalborg. (aalborguh)
Antes del simbólico gesto, le explicaron que la decoración había sido realizada por un colectivo que trabaja a través de la creatividad y el juego para mejorar el ambiente de niños hospitalizados y en situación vulnerable. Una de las mujeres encargadas de sujetar la cinta hizo sonar una corneta justo antes de que Mary pronunciara unas palabras y procediera a cortarla. “Hoy es un día histórico y una jornada que muchos llevaban esperando desde hace tiempo. Es un gran placer para mí participar en la inauguración del nuevo Hospital Universitario de Aalborg”, expresó la Reina.
La cita también se convirtió en una nueva demostración de cómo Mary utiliza la moda como parte de su lenguaje institucional. Para la ocasión rescató uno de los vestidos más favorecedores de su armario y uno de sus preferidos para la temporada primaveral: un diseño floral de Erdem, con cuello alto, volantes en los hombros, mangas raglán abullonadas y falda midi.
Como suele hacer cuando apuesta por esta pieza, volvió a combinarla con la chaqueta cruzada de punto crepé de Scanlan Theodore, una fórmula estilística que ya había lucido, por ejemplo, durante el embarque del buque real Dannebrog el pasado año. Sin embargo, en esta ocasión hubo un detalle que acaparó especialmente la atención: una joya cargada de significado histórico.
La reina Mary en Aalborg. (Reuters)
Desde hace meses, es habitual ver a Mary lucir el broche de zafiro danés ‘Vandflodssafiren’, una pieza con casi dos siglos de historia. Se trata de un octogonal talla esmeralda rodeado por una delicada guirnalda floral de pequeños diamantes y una segunda orla exterior compuesta por 22 diamantes de mayor tamaño. Originalmente perteneció a la reina María Sofía Federica de Dinamarca y fue una de las joyas predilectas de su suegra. De hecho, Mary no comenzó a llevarlo hasta este mismo año, coincidiendo con la visita oficial de los reyes daneses a Estonia.
Mary de Dinamarca volvió a utilizar una de sus formulas de estilo favoritas. (aalborguh)
A la salida del hospital, uno de los asistentes se acercó para comentar a la Reina la relación de su padre con el pabellón de caza de la familia real en Trend. “Qué curioso, qué pequeño es el mundo”, respondió Mary con una sonrisa, poniendo el broche final a una visita marcada por la cercanía y la emoción.
Hoy era una jornada señalada para los reyes de Dinamarca. Mientras Federico X presidía la inauguración de la conferencia internacional de Save the Children en la Sala de Conversación de Christiansborg, un acto al que también asistieron Ursula von der Leyen y la duquesa de Edimburgo, Mary continuó con su agenda institucional lejos de Copenhague.