La visita secreta de Eduardo y Sophie de Edimburgo al expríncipe Andrés genera alarma sobre su salud mental
Después de la tradicional misa de Domingo de Pascua, los duques de Edimburgo aprovecharon para visitar al exduque de York, preocupados por su bienestar, según afirma la prensa británica
Durante la tradicional misa del Domingo de pascua en en la capilla de San Jorge, en Windsor, se volvieron a manifiestas grandes ausencias dentro de la familia real británcia. Ni exPríncipe Andrés, ni Sarah Ferguson, ni sus hijas, Beatriz de York y Eugenia de York, formaron parte de la cita. Y no es un detalle menor. Durante años, especialmente las hermanas York, han sido habituales en este tipo de encuentros. Una evidencia de lo que hasta ahora habían tratado de transmitir, que estaban aislados del resto. Sin embargo, no es del todo así.
Hay dos miembros que han mantenido, al menos prudentemente, el contacto con el exprincipe Andres. Los duques de Edimburgo, Eduardo y Sophie, han sido los primeros mientros de la familia real que le han visitado desde que se exilio a Norfolk, según confirma el Daily Mail. La visita se produjo el pasado fin de semana, cuando se acercaron a la finca situada en Sandringham, "porque está preocupado por el estado mental".
Según fuentes cercanas al medio, el principe Eduardo acudió a ver a su hermano para asegurarse de su bienestar, en lo que describen como un gesto fraternal en medio de la tormenta. Tras el arresto el pasado 19 de febrero, acusado de filtrar información sensible a Epstein, condenado por delitos sexuales infantiles, la inquietud en la familia no ha hecho más que crecer. “Esta preocupado no solo por las escabrosas acusaciones que han vuelto a ensombrecer a su hermano mayor, sino también por el estado mental y físico de Andrés mientras continúa la investigación policial”, añaden.
En contraste, el rey Carlos III ha tomado decisiones drásticas, ordenando a su hermano retirarse de la vida pública y abandonar Royal Lodge para trasladarse a Sandringham, mientras Eduardo ejerce discretamente de mediador entre las tensiones familiares. “Ahora se iniciará el proceso completo, imparcial y adecuado mediante el cual este asunto será investigado de la forma correspondiente y por las autoridades competentes. En este sentido, como he dicho anteriormente, cuentan con nuestro apoyo y nuestra colaboración plenos y sinceros”, expresó el monarca a través de un comunicado.
Los problemas para el expríncipe Andrés continúan acumulándose. Durante la visita de su hermano a su residencia en Sandringham, un reducido grupo de manifestantes logró acercarse al perímetro de seguridad. Aunque la protesta no estaba organizada y no se registraron daños ni enfrentamientos, los manifestantes lo increparon directamente, lo que obligó a la intervención inmediata de su equipo de seguridad. Este episodio evidencia la magnitud de la crisis que afecta, de manera indirecta, a toda la familia Windsor.
Durante la tradicional misa del Domingo de pascua en en la capilla de San Jorge, en Windsor, se volvieron a manifiestas grandes ausencias dentro de la familia real británcia. Ni exPríncipe Andrés, ni Sarah Ferguson, ni sus hijas, Beatriz de York y Eugenia de York, formaron parte de la cita. Y no es un detalle menor. Durante años, especialmente las hermanas York, han sido habituales en este tipo de encuentros. Una evidencia de lo que hasta ahora habían tratado de transmitir, que estaban aislados del resto. Sin embargo, no es del todo así.