Hacer la cama nada más levantarse es una de esas rutinas que muchas personas realizan casi sin pensar. Para algunos supone empezar el día con sensación de orden y calma visual, mientras que para otros es simplemente una tarea secundaria que suele quedarse pendiente entre prisas, café y horarios imposibles. Sin embargo, lo que durante años se ha asociado con dejadez o desorganización podría esconder algo mucho más interesante desde el punto de vista psicológico.
Algunos expertos relacionan este pequeño hábito cotidiano con una característica especialmente valorada en muchos entornos laborales: la creatividad. Así lo plantea una investigación elaborada por Kathleen Vohs, investigadora de la Universidad de Minnesota, y publicada en el portal 'Psychological Science', donde se analiza cómo los espacios ordenados y desordenados influyen de forma distinta en el comportamiento y la toma de decisiones.
Si no haces la cama, este es el rasgo de la personalidad que te hace destacar en el trabajo (Pexels)
Según explica el estudio, los ambientes excesivamente organizados suelen favorecer decisiones más previsibles y prudentes, mientras que los espacios desordenados pueden estimular pensamientos menos convencionales. La investigación sostiene que ciertos niveles de caos visual ayudan al cerebro a romper esquemas más rígidos y favorecen la aparición de ideas innovadoras.
Si no haces la cama, este es el rasgo de la personalidad que te hace destacar en el trabajo (Pexels)
Eso no significa que dejar la cama sin hacer convierta automáticamente a alguien en una persona más creativa, pero sí plantea una reflexión interesante sobre cómo funcionan distintos perfiles psicológicos. Hay quienes necesitan mantener todo perfectamente organizado para sentirse tranquilos y quienes, en cambio, se sienten cómodos en ambientes menos controlados.
Los especialistas recalcan que ninguna de las dos costumbres es mejor que la otra. Algunas personas experimentan ansiedad cuando perciben desorden a su alrededor y necesitan realizar pequeñas rutinas, como hacer la cama, para sentir que tienen el día bajo control. Otras, sin embargo, priorizan otras tareas y no sienten esa necesidad inmediata de organización.
Si no haces la cama, este es el rasgo de la personalidad que te hace destacar en el trabajo (Pexels)
Por eso, muchos expertos aconsejan dejar las sábanas ventilándose durante un rato para permitir que la humedad acumulada durante la noche desaparezca. Lo que durante años se interpretó únicamente como falta de disciplina empieza ahora a verse desde una perspectiva mucho más amplia. A veces, pequeños hábitos cotidianos reflejan simplemente diferentes maneras de pensar, trabajar y relacionarse con el entorno.
Hacer la cama nada más levantarse es una de esas rutinas que muchas personas realizan casi sin pensar. Para algunos supone empezar el día con sensación de orden y calma visual, mientras que para otros es simplemente una tarea secundaria que suele quedarse pendiente entre prisas, café y horarios imposibles. Sin embargo, lo que durante años se ha asociado con dejadez o desorganización podría esconder algo mucho más interesante desde el punto de vista psicológico.