Los herederos de Azulejos Peña abren un nuevo gimnasio de lujo junto a El Retiro
Los hermanos Fernando, Carlos y Juan, hijos de Ana Peña, consolidan la expansión de Pomona Club con un segundo centro boutique en una de las zonas más exclusivas y cotizadas de Madrid, en pleno auge del sector
El legado empresarial de Fernando Peña, el hombre que levantó desde cero el imperio de Azulejos Peña a partir de un pequeño taller en su Alcora natal, en Castellón, sigue muy vivo en la capital, aunque ahora se moldea a través del bienestar integral. Sus nietos, Fernando, de 27 años, y los mellizos Carlos y Juan Pajares Peña, un año menores, han anunciado la apertura del segundo establecimiento de Pomona Club en Madrid. Este nuevo templo del fitness y la vida saludable contará con una superficie de 360 metros cuadrados y estará ubicado en el número 19 de la calle O’Donnell, una localización estratégica con la que buscan abarcar y conquistar la zona de El Retiro, un enclave idóneo para los amantes del deporte y en plena ebullición inmobiliria.
Este movimiento, que ha contado con la consultora inmobiliaria Busquets Gálvez, que ha intermediado la operación, consolida el éxito de su primer centro, inaugurado en septiembre del año pasado en el número 100 de la calle Serrano, en pleno barrio de Salamanca. Criados en un entorno familiar donde crear, arriesgar y construir formaba parte del día a día, los tres hermanos decidieron forjar su propio camino antes de dar el salto a la empresa familiar, dirigida actualmente por su madre, Ana Peña, a quien consideran su mayor referente. Los hermanos se formaron en finanzas, fusiones y adquisiciones y capital de riesgo, pero decidieron canalizar su espíritu emprendedor hacia el deporte de alta competición, una disciplina que practicaban como vía de desconexión mediante maratones y pruebas de Ironman.
La nueva localización no es casual, ya que el entorno del Parque de El Retiro vive su particular época dorada en el mercado residencial de superlujo, consolidándose como la particular 'Quinta Avenida' de Madrid, con proyectos como el de Javier Illán en Alfonso XII, 38, O'Donnell 5, Plaza de la Independencia 2 o Montalbán 9, que atraen a una demanda con un poder adquisitivo muy elevado que busca en su nuevo vecindario restaurantes, bares de moda y gimnasios boutique que satisfagan sus necesidades healthy, como ya ha sucedido en otras zonas de la capital como el barrio de Justicia.
Aunque la zona cuenta con el hándicap de tener menos comercio de conveniencia y restauración que Salamanca, así como problemas de ruido por el tráfico en ciertos tramos, el valor a largo plazo y su proximidad al parque la han consolidado como uno de los enclaves más deseados de Europa.
La idea de Pomona Club germinó durante una estancia de los tres hermanos en Estados Unidos, donde descubrieron un concepto de gimnasio diferente al tradicional. Encontraron un modelo basado en clases colectivas guiadas, estructuradas y muy eficientes, ideales para el ritmo de vida frenético de las grandes ciudades donde el tiempo es escaso. A su regreso, realizaron un exhaustivo estudio de mercado en la capital para mejorar la oferta existente, diseñando un espacio único que lograra equilibrar una experiencia de alta calidad con un precio competitivo.
Bajo la máxima de su abuelo de que la clave del negocio está en el detalle, Pomona Club se ha estructurado como un espacio boutique tridimensional que conecta el deporte, la gastronomía y la moda. En la parte deportiva, el centro cuenta con salas especializadas que van desde entrenamientos de alta intensidad y fuerza como el HIIT y el Hyrox, hasta disciplinas de pilates y stretching. Además, uno de sus grandes pilares es el Running Club, que organiza siete salidas semanales y promueve viajes y excursiones que refuerzan los lazos entre los clientes.
Esta filosofía ha permitido crear una comunidad muy fuerte que trasciende las paredes del gimnasio, complementada por el Pomona Healthy Bar y su espacio comercial. La cafetería, bautizada en honor a la diosa romana de la fruta, ofrece opciones frescas preparadas al momento y está abierta tanto a socios como a clientes externos. Por último, su propuesta se completa con una zona de tienda donde destaca su colaboración con la firma sostenible Ecoalf.
El legado empresarial de Fernando Peña, el hombre que levantó desde cero el imperio de Azulejos Peña a partir de un pequeño taller en su Alcora natal, en Castellón, sigue muy vivo en la capital, aunque ahora se moldea a través del bienestar integral. Sus nietos, Fernando, de 27 años, y los mellizos Carlos y Juan Pajares Peña, un año menores, han anunciado la apertura del segundo establecimiento de Pomona Club en Madrid. Este nuevo templo del fitness y la vida saludable contará con una superficie de 360 metros cuadrados y estará ubicado en el número 19 de la calle O’Donnell, una localización estratégica con la que buscan abarcar y conquistar la zona de El Retiro, un enclave idóneo para los amantes del deporte y en plena ebullición inmobiliria.