Cómo llevar una blusa romántica al territorio rock: este look lo demuestra
Cara, además, siempre ha entendido bastante bien algo que muchas celebrities pierden con el tiempo: que vestir interesante no consiste necesariamente en ir impecable. A veces consiste justo en dejar alguna costura suelta
Cara Delevingne lleva años haciendo algo bastante difícil: vestir de forma caótica sin parecer improvisada. Y en el 35 aniversario de The Abbey, celebrado en Los Ángeles, volvió a esa estética suya entre rockera cansada, modelo británica de los 2000 y chica que probablemente ha heredado varias prendas interesantes de algún exnovio músico.
La modelo apareció con una blusa vaporosa color marfil como esta de H&M Studio, una de esas prendas que, vistas solas en percha, probablemente muchas asociarían más a una cena ibicenca o a un armario muy “boho revival”. Pero Cara la llevó hacia otro terreno bastante distinto combinándola con unos pantalones de cuero negro con cordones laterales y detalles metálicos parecidos a estos de Mitiliane Couture, mucho más agresivos visualmente y bastante difíciles de equilibrar sin caer en disfraz. Ahí está probablemente lo interesante del estilismo: la tensión entre una prenda delicada y otra prácticamente motera.
H&M
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La camisa ayuda mucho más de lo que parece. Tiene transparencias suaves, cuello relajado y una caída muy fluida que rebaja automáticamente la dureza del cuero. Además, el hecho de llevarla ligeramente abierta y con un sujetador negro visible evita que todo se vuelva demasiado romántico. Es un truco bastante clásico dentro de la estética rock inglesa: coger algo femenino y romperlo un poco antes de que resulte demasiado correcto, si no que te lo diga Kate Moss.
Roger Vivier
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Los pantalones, en cambio, son el verdadero centro del look. Ajustados, con cordones atravesando toda la pierna. Son una pieza complicada porque visualmente pesan muchísimo y porque este tipo de diseño suele acortar la silueta si no se compensa bien. Cara lo resolvió manteniendo el resto muy limpio: joyería mínima, maquillaje bastante natural y un peinado que parece casi accidental.
Mitiliane Couture
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Y luego está el pelo, que probablemente explica media estética del conjunto. Esa melena shag desordenada, con flequillo abierto y textura imperfecta, lleva tiempo funcionando como el equivalente beauty del “no me he esforzado demasiado”, aunque evidentemente sí hay trabajo detrás. El pelo excesivamente pulido envejece más rápido visualmente que una textura algo rota y natural. En Cara eso se nota muchísimo. Si hubiese aparecido con ondas perfectas y maquillaje duro, el conjunto habría perdido credibilidad.
Aristocrazy
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También ayudan los accesorios. Los mocasines destalonados pueden ser una opción como estos de Viv Rangers de Roger Vivier introducen una parte más sofisticada dentro del look sin quitarle personalidad. No son unos stilettos ni unas botas pesadas, que habría sido lo previsible.
En realidad, todo el look tiene algo muy actual aunque recuerde mucho a la estética indie de hace quince años. La moda está claramente recuperando cierta suciedad controlada después de varias temporadas dominadas por el lujo silencioso perfectamente planchado. Vuelven las mezclas raras, las prendas con personalidad y los estilismos que parecen construidos desde alguien real y no desde un algoritmo de Pinterest.
Cara Delevingne lleva años haciendo algo bastante difícil: vestir de forma caótica sin parecer improvisada. Y en el 35 aniversario de The Abbey, celebrado en Los Ángeles, volvió a esa estética suya entre rockera cansada, modelo británica de los 2000 y chica que probablemente ha heredado varias prendas interesantes de algún exnovio músico.