John Doughney, compañero de colegio del Papa León XIV: "Solíamos 'picarle' diciendo que algún día sería Papa. Los vecinos decían lo mismo. 60 años después, aquí estamos"
John Doughney, compañero de colegio del Papa León XIV: "Solíamos 'picarle' diciendo que algún día sería Papa. Los vecinos decían lo mismo. 60 años después, aquí estamos"
El compañero de colegio del Papa León XIV recuerda las bromas que le hacían de niño por su vocación religiosa y el ambiente de fe en el que creció Robert Francis Prevost
La infancia del Papa León XIV en el barrio de Dolton, al sur de Chicago, estuvo marcada por la fe, la vida familiar y una educación profundamente vinculada a la parroquia. Antes de convertirse en Obispo de Roma, Robert Francis Prevost creció en un hogar donde la espiritualidad formaba parte de la rutina diaria.
Uno de quienes mejor recuerda aquellos años es John Doughney, compañero de colegio del actual pontífice durante su etapa en la escuela parroquial de Santa María de la Asunción. Tras su elección como Papa el 8 de mayo de 2025, evocó una broma que, con el paso del tiempo, terminó adquiriendo un significado especial: “Solíamos ‘picarle’ diciendo que algún día sería Papa. Los vecinos decían lo mismo. 60 años después, aquí estamos”.
Robert Francis Prevost nació el 14 de septiembre de 1955 en Chicago. Fue el menor de tres hermanos y creció junto a Louis Martín y John Joseph en una familia de fuertes convicciones religiosas. Su padre, Louis Marius Prevost, fue docente, director escolar y catequista, mientras que su madre, Mildred Agnes Martínez, trabajó en bibliotecas e instituciones católicas.
La casa familiar de Dolton era, según los recuerdos recopilados sobre su infancia, un espacio de fe, cultura y hospitalidad. La familia acudía a misa a la iglesia de Santa María de la Asunción, donde los tres hermanos estudiaron en la escuela parroquial. Su madre, además, estaba muy vinculada a la vida religiosa de la comunidad como presidenta de la Sociedad del Altar y el Rosario.
El propio Papa León XIV ha recordado en alguna ocasión cómo vivía aquellos años de niño. Contó que iba a misa todos los domingos con sus padres y que, desde los seis años, también fue monaguillo. Antes de ir a clase, asistía a la misa de las seis y media de la mañana, una rutina que formaba parte de su educación y de su manera de entender la fe desde pequeño.
Sus compañeros de colegio lo recuerdan como un niño amable, sereno, compasivo y humilde. Doughney llegó a definirlo como “la calma en medio de la tormenta adolescente” y reveló que sus hermanos y compañeros le llamaban El Santo. También su hermano Louis ha contado que, mientras otros niños jugaban a policías y ladrones, Robert prefería organizar una misa y hacer de sacerdote, una imagen de infancia que hoy cobra una lectura muy distinta.
La infancia del Papa León XIV en el barrio de Dolton, al sur de Chicago, estuvo marcada por la fe, la vida familiar y una educación profundamente vinculada a la parroquia. Antes de convertirse en Obispo de Roma, Robert Francis Prevost creció en un hogar donde la espiritualidad formaba parte de la rutina diaria.