El último truco de maquillaje de Leonor es el eyeliner cirugía: delineado crema a ras de pestañas
La princesa Leonor está explorando en el mundo del maquillaje para crear un look que realce aún más sus ojos. Su madre opta por los lápices de colores, ella por el delineado invisible
El maquillaje tiene el poder de resaltar algunas facciones del rostro, potenciar la belleza de la piel e incluso modificar volúmenes o formas. Las Kardashian popularizaron el contouring, la forma de usar el visagismo para arrojar luz o sombras en el rostro para hacerlo más agudo, pronunciar rasgos o camuflar otros.
Esas técnicas no se quedan solo en en la estructura facial, sino que se pueden aplicar también a los labios, haciéndolos más carnosos o modificando su forma, y también a la mirada, y es en esta parte donde la princesa Sofía parece estar experimentando con las diferentes técnicas de maquillaje cirugía.
Cuando hace unos días, apareció por sorpresa en Zaragoza, en el acto de la Fundación Ibercaja al que asistía su hermana, el maquillaje de sus ojos se veía sutilmente modificado.
La mirada tenía más luz, la forma del ojo parecía más almendrada y la máscara de pestañas ganaba un protagonismo que hacía parecer como que era el único cosmético que la Princesa llevaba en su rostro. ¿Cara lavada? No, un delineado mágico.
Al realizar un zoom sobre la mirada de Leonor, se puede apreciar el paso de un lápiz de ojos cremoso de un color tan claro que se pierde con el propio tono de su piel. El trazo de este delineador no es ni fino ni preciso, ni siquiera se desliza por la raíz de las pestañas.
El lápiz se convierte aquí en un bisturí de maquillaje que realiza una línea recta que termina al final del ojo, modificando así su forma. El lápiz, de color crema y con algún tipo de reflejo perlado, pasa desapercibido a simple vista, pero logra varias cosas. Por un lado, despeja mucho la mirada.
Vemos un párpado luminoso, de modo que parece que no lleva maquillaje y la claridad logra abrir más los ojos. La mirada parece descansada y muy despierta. Por el otro, logra rasgar la forma del ojo y elevar su final, como haría un delineado oscuro, pero sin que se note que está. Este truco de maquillaje se llama delineado invisible o transparente y tuvo su boom hace tres años.
Si se alarga el trazo de este delineado invisible, como si se tratara de un cat eye más marcado, se consigue un efecto lifting en la mirada sutil pero muy efectivo. Es una forma de realzar la mirada sin que se note y en el mercado puedes encontrar infinidad de lápices de ojos de tonos piel para lograr este efecto.
En el caso del maquillaje de la princesa Leonor, lo que apreciamos es un lápiz más claro, casi blanquecino y, según incida la luz, perlado. En parte es un acierto para lograr mucha luminosidad en la mirada y resaltar el azul de sus ojos, pero también nos recuerda a los maquillajes coreanos.
En Corea del Sur es muy habitual delinear los ojos con lápices jumbo de brillo irisado para abrir mucho los ojos. Se aplican tanto en el párpado móvil -como hace Leonor- como a ras de la línea de las pestañas inferiores, para crear el aeygo sal, una línea blanca bajo la mirada que se resalta con otra marrón a continuación.
Para rematar la efectividad del truco de maquillaje, la Princesa de Asturias también acompaña el eyeliner invisible de un iluminador del mismo tono en la zona del lagrimal. Probablemente incluso se trate del mismo producto con el que ha realizado el delineado.
El resultado es, efectivamente, el de una mirada despejada, luminosa, amplia y realzada. El lápiz de ojos no se aprecia y el efecto es el de que Leonor solo se ha aplicado máscara de pestañas, cuando en realidad lleva un maquillaje perfectamente ejecutado.
Nos apuntamos la maestría del truco de belleza de la Princesa de Asturias.
El maquillaje tiene el poder de resaltar algunas facciones del rostro, potenciar la belleza de la piel e incluso modificar volúmenes o formas. Las Kardashian popularizaron el contouring, la forma de usar el visagismo para arrojar luz o sombras en el rostro para hacerlo más agudo, pronunciar rasgos o camuflar otros.