Martyn Lawrence Bullard, decorador de Cher, Elton John, RuPaul o las Kardashian: “Un buen interiorista nunca se jubila de verdad”
Ha diseñado casas para medio Hollywood y seguirá haciéndolo. Casas y negocios de éxito. Hoy el interiorista británico repasa con Vanitatis su carrera, sus influencias, su visión del lujo y su vínculo con España
Martyn Lawrence Bullard trabaja a diario con gente con mucho dinero, de ahí que tenga clarísima la importancia de la palabra "no". (Cortesía)
Martyn Lawrence Bullard (Lewisham, Londres, 1967) lleva más de tres décadas entrando en algunas de las casas más inaccesibles del mundo. Ha trabajado para, entre otras muchas deslumbrantes estrellas, Cher, Elton John y David Furnish, RuPaul, Kourtney y Khloé Kardashian, Kendall y Kylie Jenner, Sylvester Stallone, Ellen Pompeo, Tommy Hilfiger, Christina Aguilera, Eva Mendes, Gwen Stefani o los Osbourne.
Su lista de clientes parece casi un reparto de Hollywood. Pero su historia empezó mucho antes, en los mercados de antigüedades de Londres, donde, con apenas 12 años, ya compraba y vendía objetos.
Llegó a Los Ángelesqueriendo ser actor y terminó convirtiéndose en uno de los interioristas más reconocibles de la ciudad, primero, y de Estados Unidos, después. A lo largo de su trayectoria ha defendido siempre una misma y sencilla idea: "Una casa debe hablar de quien vive en ella, no del diseñador que la firma".
Martyn ha diseñado casas para medio Hollywood y seguirá haciéndolo. (Cortesía)
PREGUNTA. ¿Cómo fue tu infancia? ¿Qué tipo de niño eras y con qué soñabas?
R. Crecí en Londres, en una familia muy vinculada al mundo del espectáculo. Mi padre había sido actor y cantante de ópera, y mi madre había criado ya a mis tres hermanas antes de que yo naciera. Crecí en un ambiente muy protector, rodeado de cariño y creatividad.
P. ¿Cuándo te hiciste adulto?
R. Siempre deberíamos conservar algo del niño que fuimos. Yo llevo jugando a ser adulto desde los 18 años.
P. Empezaste a comprar y vender antigüedades con apenas 12 años. ¿De dónde nació tu interés por la decoración y los objetos bonitos?
R. Efectivamente, mi pasión por coleccionar empezó muy pronto y acabó llevándome a tener puestos en los mercados de antigüedades de Londres. Aquella afición, que fui desarrollando desde adolescente, me permitió aprender sobre artes decorativas y entender cómo dos objetos colocados juntos podían realzarse mutuamente. Con el tiempo, todo aquello acabó convirtiéndose en mi carrera como interiorista.
“Tratamos igual a todos nuestros clientes, sea una celebridad, una persona anónima o un jefe de Estado”
P. Llegaste a Los Ángeles con la intención de ser actor. ¿Qué te llevó al diseño de interiores?
R. Después de estudiar un año en una escuela de interpretación de Los Ángeles, empecé a conseguir pequeños papeles en televisión y terminé participando en una película. Me hice amigo del productor y un día vino a verme a mi pequeño apartamento. Le gustó mucho cómo lo había decorado y me pidió que le ayudara con sus nuevas oficinas, que se convirtieron en Hollywood Filmworks. Otra gente de Hollywood vio aquel espacio y empezó a ponerse en contacto conmigo. En menos de un año ya tenía una cartera de clientes, entre los que había algunas grandes estrellas.
P. Has trabajado para muchos artistas planetarios. ¿Cómo se diseña la casa de un famoso? ¿Saben lo que quieren? ¿Son más exigentes que el resto?
R. Tratamos igual a todos nuestros clientes, sea una celebridad, una persona anónima o un jefe de Estado. Es un proceso muy personal. Intentamos conocer bien a cada cual: qué le gusta, qué detesta, cuáles son sus gustos y, sobre todo, cómo quiere vivir. A partir de ahí diseñamos algo pensado exclusivamente para esa persona. La casa tiene que llevar la firma del cliente, no la mía.
"La palabra 'no' es una de las más importantes de la vida"
P. ¿Cuántas veces has dicho "no" a un cliente?
R. “No” es una de las palabras más importantes de la vida. Evidentemente, tenemos que ganarnos la vida, pero también tiene que haber cierta sintonía entre el cliente, lo que busca y lo que nosotros hacemos. Normalmente, quien viene a mí ya conoce mi trabajo, así que ese entendimiento suele surgir enseguida. Aun así, a lo largo de mi carrera ha habido unas pocas ocasiones, menos de las que puedo contar con los dedos de una mano, en las que he decidido que un proyecto no era para mí.
Martyn Lawrence Bullard, en exclusiva para Vanitatis. (Cortesía)
P. La pregunta del millón... una vez más: ¿en qué consiste tu estilo? ¿Qué te hace diferente del resto?
R. No quiero encasillarme en un único estilo. Me gustan prácticamente todas las épocas de las artes decorativas, pero no diseño las casas para imponer mi propia estética. Las diseño para sus propietarios. Lo que intento es encontrar el estilo personal de cada cliente. Quizá eso sea lo que más nos diferencia: podemos trabajar con sensibilidades y gustos decorativos muy distintos.
P. ¿Qué ha sido fundamental para tu éxito?
R. La honestidad en mi relación con los clientes. También mantener siempre abierta la comunicación y dejar muy claras desde el principio las expectativas, los plazos y el presupuesto.
P. Después de más de 30 años de carrera, ¿qué proyectos te siguen ilusionando?
R. Me sigue entusiasmando trabajar con gente creativa: diseñadores de moda, actores, productores... Las personas que viven dentro de ese mundo suelen tener ideas muy imaginativas sobre cómo quieren vivir. Eso hace que los proyectos sean interesantes y que en el estudio estemos constantemente expuestos a nuevas ideas y desafíos.
“Toda mi inspiración como diseñador procede de los viajes”
P. Tu serie para televisión, 'Live, Love & Decorate with Martyn Lawrence Bullard', te lleva a lugares tan dispares como París, Estambul, Londres, Tánger o Palm Springs. ¿Qué ciudad o país ha influido más en tu forma de entender el diseño?
R. Prácticamente toda mi inspiración procede de los viajes. Cada país y cada ciudad pueden aportarme algo. Muchas veces esas experiencias se quedan almacenadas en mi cabeza y reaparecen años después, cuando un proyecto las necesita. Viajar, descubrir cosas nuevas y conocer a gente distinta es probablemente la mejor formación que puede tener un diseñador.
"La cultura española y vuestra forma de entender la vivida siempre han influido en mi manera de entender el interiorismo"
P. ¿Qué relación tienes con España? ¿Hay algo de nuestra arquitectura, decoración o forma de vivir que te inspire especialmente?
R. De niño pasaba todos los veranos de vacaciones en España. Visitábamos Madrid y Barcelona y mi familia tenía una residencia de verano en Marbella. Así que la cultura española y vuestra forma de vivir siempre han influido en mi manera de entender el interiorismo. Me fascina especialmente la mezcla de influencias moriscas y españolas que encontramos en la Alhambra. He recurrido a ella como referencia en muchos proyectos que he hecho por todo el mundo.
"He recurrido a la Alhambra como referencia en muchos proyectos que he hecho por todo el mundo"
P. Además de tu trabajo, ¿qué da sentido a tu vida?
R. Me produce una enorme satisfacción saber que la vida de mis clientes ha mejorado gracias a los espacios que hemos creado para ellos. Además, muchos de ellos han acabado convirtiéndose en buenos amigos, y eso hace que todo resulte todavía más gratificante.
P. ¿Cómo te ves de viejecito? ¿Qué estás construyendo de cara al futuro?
R. Un interiorista nunca se jubila del todo. La creatividad sigue ahí hasta el final, así que sé que todavía me quedan muchos años de carrera. He ido creando casas para mí en distintos lugares del mundo y son espacios en los que puedo experimentar libremente con el diseño. Me divierte muchísimo hacerlo y estoy seguro de que seguiré haciéndolo a medida que envejezca.
Martyn Lawrence Bullard (Lewisham, Londres, 1967) lleva más de tres décadas entrando en algunas de las casas más inaccesibles del mundo. Ha trabajado para, entre otras muchas deslumbrantes estrellas, Cher, Elton John y David Furnish, RuPaul, Kourtney y Khloé Kardashian, Kendall y Kylie Jenner, Sylvester Stallone, Ellen Pompeo, Tommy Hilfiger, Christina Aguilera, Eva Mendes, Gwen Stefani o los Osbourne.