Carlos González, pediatra, sobre el segundo hijo: "Para el niño es más divertido tener hermanos y para los padres, aunque a veces no se dan cuenta, es menos trabajo"
El especialista en crianza señala que dos hermanos pueden acompañarse y jugar juntos a medida que crecen, aunque considera esencial que los padres quieran realmente tener otro hijo
El pediatra Carlos González sobre el proceso de adaptación de los niños. (TikTok/@carlos.gonzalez.pediatra)
Tener un segundo hijo para que el primero no crezca solo es una duda que puede aparecer entre algunos padres. Carlos González, pediatra, escritor y divulgador especializado en crianza, ha abordado precisamente esta cuestión durante un directo en su canal de YouTube. Su planteamiento parte de una idea clara: tener hermanos puede aportar compañía, pero este beneficio no debería convertirse por sí solo en el motivo para ampliar la familia.
La cuestión adquiere especial relevancia en un momento en el que las familias pequeñas son habituales en España. Según los últimos datos consolidados del Instituto Nacional de Estadística (INE), el número medio de hijos por mujer fue de 1,10 en 2024. González recuerda además que durante años existió una visión más negativa de los hijos únicos, una percepción que considera que ha ido perdiendo fuerza conforme este modelo familiar se ha vuelto más frecuente.
Los hermanos pueden convertirse en compañeros de juego
Carlos González en su vídeo de TikTok (@carlos.gonzalez.pediatra)
González sostiene que para un niño puede resultar “más divertido tener hermanos” y añade que, aunque los padres quizá no lo perciban inicialmente, también puede acabar suponiendo menos trabajo. El pediatra reconoce que esta idea difícilmente se aprecia cuando llega el segundo bebé, una etapa marcada nuevamente por necesidades como cogerlo en brazos o atenderlo durante la noche.
Su argumento se entiende mejor cuando los niños crecen. González pone como ejemplo a dos hermanos de ocho y diez años que pueden jugar juntos, frente a un niño de diez años que debe buscar otra compañía. La relación entre ambos puede generar así espacios compartidos de entretenimiento y modificar la dinámica familiar. Sin embargo, estas posibles ventajas no convierten la llegada de otro hijo en una obligación.
El deseo de los padres debe estar presente
Carlos González, pediatra, sobre la crianza de los hijos. (TikTok/@carlos.gonzalez.pediatra)
El pediatra establece aquí una diferencia fundamental entre querer volver a tener un hijo y hacerlo exclusivamente para proporcionar un hermano al primero. Si los padres no desean realmente ampliar la familia, González considera que tomar una decisión de semejante importancia únicamente por miedo a que el niño esté solo puede terminar generando dificultades. Tener deliberadamente “un hijo no deseado”, advierte en su canal de YouTube, no le parece una buena idea.
La decisión depende, por tanto, del deseo y las circunstancias de cada familia. La Asociación Española de Pediatría recuerda, según la información aportada, que la llegada de un hermano también puede provocar sentimientos distintos en quien hasta entonces concentraba la atención familiar, desde cariño y curiosidad hasta celos o recelo. González no plantea los hermanos como una condición imprescindible para el bienestar infantil: reconoce las posibilidades de compañía y juego que ofrecen, pero sitúa por delante una cuestión básica, que los progenitores quieran realmente volver a ser padres.
Tener un segundo hijo para que el primero no crezca solo es una duda que puede aparecer entre algunos padres. Carlos González, pediatra, escritor y divulgador especializado en crianza, ha abordado precisamente esta cuestión durante un directo en su canal de YouTube. Su planteamiento parte de una idea clara: tener hermanos puede aportar compañía, pero este beneficio no debería convertirse por sí solo en el motivo para ampliar la familia.